Mancera mete gol a Bejarano

La SSP brindará todas las facilidades a quienes se manifiesten en la calle.

COMPARTIR 
Adrián Rueda 12/05/2014 00:09
Mancera mete gol a Bejarano

Una verdadera revuelta se armó al interior de la corriente Izquierda Democrática Nacional luego del golazo que el gobierno de Miguel Ángel Mancera les metió con la Ley de Movilidad del DF, donde les clavó la regulación de las marchas en la ciudad.

Tras varios meses de agarrones, donde cada corriente perredista defendía sus intereses particulares, el pasado 30 de abril —último día del primer periodo ordinario de sesiones del año— se aprobó en el pleno la nueva ley.

Los diputados de René Bejarano fueron instruidos por Ariadna Montiel, su representante personal en Donceles, de que votaran a favor, pues había ya un acuerdo con el GDF para sacarla adelante y que no había cosas raras.

Como ninguno de los legisladores leyó la iniciativa —qué flojera—, sólo levantaron su dedito para que pasara. El fin de semana alguien les reclamó que hubieran aprobado la reglamentación de las marchas, lo que los tomó por sorpresa.

Y es que en el artículo 212 de la nueva Ley de Movilidad del DF se lee textualmente que la SSP brindará todas las facilidades a quienes se manifiesten en la calle sobre cualquier tema… siempre y cuando avisen con 48 horas de antelación.

El aviso lo tendrán que dar a la misma Policía del DF, a fin de que las autoridades avisen a los ciudadanos para que tomen medidas al respecto, y la propia autoridad pueda ofrecer alternativas de movilidad.

Pero si el artículo 212 causó escozor entre los radicales perredistas, el 213 los hará babear pues señala que las manifestaciones sí serán permitidas… excepto en vialidades primarias o de circulación continua, salvo para atravesarlas.

Y si eso no es suficiente, el artículo 214 es una joya, pues advierte que la Policía del DF “tomará las medidas necesarias para evitar el bloqueo en vías primarias de circulación continua”… y que todo será especificado en el reglamento correspondiente.

Los bejaranistas apenas se dieron cuenta de lo que hicieron —y todo por flojos de no leer antes la iniciativa—, y ahora cómo le van a explicar a los morenos, anarketos, maestros o panchos villa que gracias a ellos la policía los va desalojar.

Aunque el asunto está claro en la nueva ley —que por cierto todo mundo esconde—, los perredistas se justifican diciendo que eso no importa, “que el tema será letra muerta” porque el gobierno no se atreverá a aplicarla.

Que aceptaron su aprobación en esos términos porque se los pidieron de la Secretaría de Gobierno, ya que de lo contrario el PAN no la apoyaría y exigirían una iniciativa específica para reglamentar las marchas, pero que no se preocuparan.

Y quizá en verdad hicieron ese acuerdo, pero lo cierto es que la izquierda, que forjó su fuerza en las protestas callejeras, es la que ahora como grupo mayoritario aprobó reprimir esas marchas, aunque sólo sea en el papel.

No cabe duda que fue un buen gol mancerista, y que la ciudadanía va a festejar.

CENTAVITOS… En su segunda etapa al frente de la CDHDF, Emilio Álvarez Icaza convenció a Marcelo Ebrard de lanzar el Programa de Derechos Humanos del DF, que incluso llegó a ser considerado ejemplo a escala mundial de líneas de acción en políticas pública en la materia. A pesar de ser de avanzada, el pleito con Ebrard hizo que Luis González Placencia —sucesor de Emilio— impulsara una reforma que dejó al Programa como mero testigo, convirtiéndolo en una arena de lucha que lo llevó a su desgaste total. Hace cuatro meses, a petición de organizaciones no gubernamentales, Perla Gómez, nueva titular de la CDHDF, rediseñó la idea con una metodología basada en la que sigue la Oficina del Alto Comisionado de la ONU, lo que incluso animó un significativo cambio en el discurso del GDF, que lo ve con muy buenos ojos. Este programa, que probablemente pondrá a la capital del país a la vanguardia en materia de derechos humanos, ha sufrido inesperadas complicaciones y todo apunta a que en la Secretaría Técnica del mismo, encabezada por Itzel Checa, no se camina al ritmo que se requiere, por los que la funcionaria tendrá que  ir haciendo maletas.

Comparte esta entrada

Comentarios