Humo Blanco en Línea 12

En el DF ya no habrá más ataques a Marcelo Ebrard por ese asunto.

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Adrián Rueda 28/03/2014 01:04
Humo Blanco en Línea 12

En medio de toda la maraña política que se ha armado por los presuntos desvíos y mala construcción de la Línea 12 del Metro, una buena noticia empieza a tomar forma con el inminente arreglo al que el Gobierno del DF está llegando para iniciar su rehabilitación.

A las empresas que integraron el consorcio de constructores no les ha quedado más remedio que aceptar parte de la responsabilidad y ya dijeron que le van a entrar con lo que haga falta, aunque los reclamos legales por sobrecostos no cubiertos seguirán su curso.

En los pasillos del GDF se dice que será el próximo lunes cuando se anuncie el plan integral para poner en marcha de nuevo la llamada Línea Dorada, con los detalles correspondientes.

Quizá por ello se suspendió el recorrido que la comisión legislativa tenía programado para hoy en la parte dañada de la línea, pues la idea es que ya no haya más acusaciones, se le baje el tono al conflicto y se camine hacia una solución.

O sea, que de momento cada quien se quede con su golpe y que el aspecto político salga del tema… al menos en la capital del país, porque ahora falta que entren las autoridades federales.

En el DF ya no habrá más ataques a Marcelo Ebrard por ese asunto, y tampoco caerá la cabeza de Joel Ortega, director del Metro, como muchos pedían para que las aguas volvieran a su nivel.

Y es que si Miguel Ángel Macera cediera a las presiones de los marcelistas y algunos grupos no afines a Ortega, mostraría un signo de debilidad y reconocería que la denuncia y parálisis del Metro había sido un asunto político, y que Ebrard no era culpable de nada.

Como nadie en el GDF quiere que suceda eso, aceptaron la propuesta de los constructores de someterse a los dictámenes correspondientes y llegar a un acuerdo sobre las reparaciones a que haya lugar, a cambio de que cesen las acusaciones.

Por supuesto que estas son excelentes noticias para los usuarios, que la próxima semana tendrán claro cuándo y en qué condiciones podrán volver a utilizar por completo la llamada Línea Dorada.

Pero si el asunto con Ebrard quedará casi saldado en el DF, es momento de que doña Fede —o sea, la Federación— entre a escena y exija el esclarecimiento de más de nueve mil millones de pesos de fondos federales que se usaron en esa construcción y que están en duda.

Y dicen que ahí es donde estará lo bueno, pues entre otras cosas el exjefe de Gobierno tendrá que justificar no tanto el sistema de arrendamiento de los trenes a la empresa española CAF, sino la adjudicación directa de un contrato de casi 18 mil millones de pesos.

Aunque no se espera que alguien vaya a la cárcel por ello, pues las leyes en ese sentido son muy laxas, el quemón público será de tal grado que al final ni todos los frascos de pomada  tepezcohuite podrán sanar la imagen del exjefe de Gobierno.

Por lo demás, el humo blanco se acerca para que la Línea 12 vuelva a funcionar.

CENTAVITOS… Por cierto, dicen que a final de cuentas de nada le sirvió a Ebrard apresurar la inauguración de la Línea Dorada para sacarse la foto, si a final de cuentas será Miguel Ángel Mancera quien la reinaugure, y ahora sí en buenas condiciones; la ganancia política será para el actual titular del GDF… Dicen que camarón que se duerme se lo lleva la corriente, y eso le pasó al perredista Eduardo Santillán, quien tanto calentó su famosa ley de estadios para prevenir y sancionar la violencia en el futbol mexicano, que ya el PAN le comió el mandado a través de su diputado Santiago Taboada, quien ayer tomó esa bandera.

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