Mariguana al DF, aun sin Peña

Si el gobierno federal no entra tendrán que proveerse del mercado negro.

COMPARTIR 
Adrián Rueda 14/02/2014 00:50
Mariguana al DF, aun sin Peña

Más que olor a petate quemado, en el ambiente de la presentación de la iniciativa del PRD para liberar el comercio y la distribución de la mariguana en el DF, lo que imperó fue un hedor a guerra, a desafío al gobierno federal si no apoya la idea.

Legisladores perredistas dieron a conocer su propuesta para que en la capital del país los consumidores puedan aumentar la dosis personal sin ser castigados, y tengan a su alcance centros de distribución “certificados” de yerba de alta calidad.

Nada de clubes de quema de mota, por el momento, sólo centros de distribución en empaques cerrados para que cada quien se la vaya a fumar donde mejor le parezca sin riesgos, dicen los diputados Vidal Llerenas, Esthela Damián y Fernando Belaunzarán.

Plantean que actualmente los consumidores tienen que acudir con narcomenudistas a comprar cannabis de baja calidad, arriesgándose a que los asalten e incluso a que los maten por andar en zonas peligrosas.

Que si tuvieran a su alcance centros de distribución certificados o incluso se dedicaran al autocultivo, correrán menos riesgos y obtendrán yerba de mejor calidad, acabando con el negocio de los narcos, lo cual —dicen— se traducirá también en una reducción de la violencia.

Todo suena muy bien, pero hay un pequeñísimo problema: el cultivo, traslado, comercio y venta de mariguana está prohibido y es sancionado por la Ley General de Salud y el Código Penal Federal; alias, la Asamblea Legislativa no puede modificar el marco legal.

O sea, si el Gobierno del DF permitiera este tipo de tiendas de convivencia, nada impediría que la PGR o el Ejército llegara al lugar a claurar y meter a la cárcel a los vendedores y dueños del changarro.

Además, si el cultivo y tráfico de la yerba no está permitido, ¿cómo se van a surtir esas tienditas de mariguana?

Ante ello, los perredistas dicen que si el gobierno federal no acepta participar en las modificaciones legales, los centros de distribución tendrían que proveerse del mercado negro, de quienes se arriesguen a entrarle al negocio: o sea, ¡de los narcos!

En síntesis, los diputados perredistas de la ALDF aseguran que si el presidente Enrique Peña Nieto no los apoya a legalizar la producción y distribución de la mariguana, irán sin él y se la jugarán con distribuidores “libres” aunque con ello se viole la ley.

Pues vaya que eso sí es una auténtica mariguanada, porque si la esencia de la iniciativa del PRD es garantizar la calidad del producto a los consumidores y combatir a los narcomenudistas, lograrían justamente lo contrario: los narcos se pelearían por surtir las narco-tienditas, que serían legalizadas, y marcarían sus territorios de distribución.

¿Y qué tal si alguna queja ciudadana le pide a Miguel Ángel Mancera clausurar un expendio de mariguana porque los adictos se estacionen en sus puertas o molesten a sus hijas? ¿Les echarán encima al Invea?¿Aplicará la extinción de dominio?

Independientemente de las bondades que indudablemente pueda contener esta iniciativa, si no lleva el consenso de la federación, esta idea terminará en una guerra de vencidas entre el GDF y el gobierno federal, que a nadie beneficiará.

Lo que es cierto es que se debe adecuar la ley en un aspecto tan contradictorio, que por un lado permite la portación de hasta cinco gramos de mariguana —se propone que se aumente a 30 gramos—, pero castiga a quien la siembre o venda, ¿entonces cómo y dónde la pueden comprar los consumidores?

CENTAVITOS… Y mientras el PRD le da prioridad a la liberación de la mariguana en la capital, que sólo beneficia a unos cuantos, ¿por qué se sigue oponiendo a reglamentar las marchas, que afectan a millones? Argumenta por un lado que en las grandes ciudades se permite fumar yerba… Ignoran que también en las grandes ciudades se ponen reglas a las manifestaciones y no afectan a la población.

Comparte esta entrada

Comentarios

Lo que pasa en la red