Tiran delegados su dinero

Con los perredistas aplica eso de “cuánto tienes, cuánto vales”.

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Adrián Rueda 06/02/2014 00:00
Tiran delegados su dinero

Mostrando un absoluto desconocimiento de las dinámicas internas de su partido, diputados y jefes delegacionales del PRD se dedican a tirar su dinero en actos suntuosos, espectaculares y entrevistas pagadas en revistas, como si promocionando su imagen fueran a obtener posiciones.

Con el pretexto de que cumplen un año de labores y que la ciudadanía está más que interesada en escucharlos informar sobre su trabajo, delegados y legisladores capitalinos —sobre todo perredistas— tapizaron de publicidad la ciudad y organizaron actos masivos en foros y parques, algunos con la presencia incluso de Miguel Ángel Mancera.

Quienes conocen el partido coinciden en que eso es un grave error, “es de novatos”, pues en el PRD no gana quien tiene más popularidad, sino el que tiene más consejeros o delegados internos que reporten votos.

O sea, con los perredistas aplica eso de “cuánto tienes, cuánto vales”. Es cuestión de canicas, de números, pues a la hora de sentarse a la mesa todo el mundo hace cuentas de las fichas que tiene para ver qué puede comprar.

Excepto la candidatura a la Jefatura de Gobierno, donde por fuerza necesitan a una figura que trascienda al partido y permee en la sociedad, para el resto de las posiciones quienes llegan son los caciques, los que tienen territorio y consejeros para ofrecer.

Si alguien quiere ser delegado o diputado, debe hacer una oferta alta para que las demás tribus cedan y obtengan algo a cambio, no sólo por su linda cara o bonita sonrisa van a ganar.

En el PRD quienes invierten más en su imagen que en su territorio están perdidos, pues si bien les va accederán a cargos secundarios, que se tienen que rellenar a fuerza.

Hay delegados como Jesús Valencia, de Iztapalapa, o Elizabeth Mateos, de Iztacalaco, que gastaron en actos masivos y hasta suntuosos, sin antes asegurarse de que Mancera estaría presente; solamente se quemaron, pues quedaron como gastalones y despreciados.

Existen otros que prefieren ir al gimnasio y lucir sus fotos corriendo, boxeando o levantando pesas; en el PRD hay que comer, sudar y soñar política. El asunto es de tiempo completo para tener éxito.

Porque de nada les servirá ser los más populares si no tienen una base partidista en qué apoyarse. Así son las elecciones en ese partido y nadie las podrá cambiar.

CENTAVITOS… No se vayan a desgarrar los diputados locales que se inventaron la payasada de pedalear de la Asamblea Legislativa al Senado para pedir que se dictamine de una vez por todas la Reforma Política del DF. Fieles a la cultura del menor esfuerzo, los diputados encabezados por Esthela Damián, Carlos Augusto Morales y el líder del PRD capitalino, Raúl Flores, rodada hasta Insurgentes y Reforma, para que después de media hora ni siquiera los dejaran entrar. Y eso de que no se vayan a desgarrar es porque el trayecto apenas rebasa el kilómetro, que si se lo hubieran aventado de rodillas, todavía, pero en bici, hasta Fidel Castro… Muy comentado fue el desaire que durante el reciente congreso perredista sufrieron el senador Mario Delgado y el ex jefe de Gobierno Marcelo Ebrard, cuando ambos fueron dejados con la palabra en la boca por René Bejarano y Alejandro Encinas, quienes, por separado, les pidieron un momentito para arreglar un asunto privado. El asunto privado era una negociación en lo oscurito de Encinas y Bejarano contra Los Chuchos, a espaldas de los marcelistas… La que ya apareció fue la delegada en Magdalena Contreras, Leticia Quezada, aunque en un evento federal al lado de Miguel Ángel Osorio Chong, donde entregó la presidencia de la organización de alcaldes de México. Aunque ya se le fue un año, Quezada dice que ahora sí va a chambear en su delegación, lo malo es que una de sus primeras acciones será quitarles a sus vecinos el emblemático Parque de la Estación. Los contrerenses están pensando en pedirle que siga de gira por el país para tenerla lejos.

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