Avalan al Ejército en las calles; creen novedoso el plan de seguridad

78% cree que habrá cambios positivos durante este sexenio o al final del mismo, según la más reciente encuesta BGC-Excélsior

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07/01/2013 08:26 

CIUDAD DE MÉXICO, 7 de enero.- A diferencia de las esperanzas generadas por la reforma educativa, la estrategia de seguridad anunciada por el presidente Enrique Peña Nieto no alcanza a generar expectativas generalizadas sobre su potencial para lograr un México más seguro ni sobre su carácter novedoso frente a políticas seguidas en el pasado. Al comenzar el nuevo sexenio, prevalece el escepticismo sobre la capacidad del gobierno peñista para brindar más seguridad, según se concluye de la más reciente encuesta telefónica nacional BGC-Excélsior.

La nueva estrategia de seguridad sólo le parece novedosa a una mitad de la población. La otra mitad la percibe parecida a la seguida en el gobierno de Felipe Calderón (gráfico 1). Esta división de opiniones se refleja a la hora de indagar qué tan segura está la opinión pública de que las medidas anunciadas por el Presidente realmente van a ayudar a combatir a las bandas criminales y recuperar la paz pública.

Únicamente la decisión de mantener al Ejército y a la Marina apoyando en esa lucha genera amplia confianza de que contribuirá a ese fin (muy/bastante seguro, 73%). De las restantes acciones principales presentadas, las que tienden a percibirse ligeramente más efectivas son las relativas a la consolidación de la carrera policial y a la creación de unidades especializadas para combatir la extorsión y el secuestro (gráfico 2).

Propuestas como la reestructuración de la Policía Federal, la modernización de la PGR, el diseño de estrategia de combate a las adicciones y la integración de protocolos para la salvaguarda de derechos humanos dividen opiniones sobre la aportación que darían para mejorar la seguridad.

Igualmente existen posturas bastante encontradas en la opinión pública sobre lo que se puede esperar de la nueva Gendarmería Nacional. 48% cuenta con mucha o bastante seguridad de que ayudará a incrementar la tranquilidad pública, pero otro porcentaje similar piensa que incidirá poco o nada para ese objetivo.

La desaparición de la Secretaría de Seguridad Pública y el traspaso de sus funciones a la Secretaría de Gobernación constituye la medida sobre la que, de plano, se tiene baja certeza de que contribuya a hacer más seguro al país (poco/nada, 56%).

Tiende a creérsele más a Peña en comparación con Calderón (gráfico 4) cuando dice que con su estrategia se logrará avanzar en el combate al crimen organizado (49%). Se espera que a lo largo del sexenio (52%) o al final (26%) esta propuesta de seguridad dé resultados (gráfico 3).

No obstante, en las primeras semanas del nuevo gobierno sigue imperando el pesimismo sobre la situación de violencia: 38% la percibe igual de mal y 19% la siente peor (gráfico 5).

En su inicio, la administración de Peña Nieto dista de generar un ambiente de confianza en mejorar las condiciones de seguridad pública. 49% le tiene poca confianza y 10% ninguna (gráfico 6).

Pese a eso, se cree que dentro de un año se habrá reducido la violencia. 59% está de acuerdo con la manera como el actual Presidente enfrenta al crimen organizado (gráfico 7), cifra más baja que la alcanzada por Calderón al final de su mandato, aunque esto se debe principalmente al incremento de personas que todavía no saben cómo opinar.

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