El narco provoca éxodo en Sinaloa; 665 familias abandonan la entidad

Dejan sus casas, debido a la ola de violencia y a que son obligados a sembrar mariguana y fabricar enervantes

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07/08/2012 09:17 Texto: Aurora Vega Gutiérrez/ Fotos: Quetzalli González/ Enviadas

CULIACÁN, 7 de agosto.— La ingobernabilidad que padece Sinaloa ha provocado que dos mil 600 personas hayan abandonado sus comunidades tras la quema de caseríos, matanzas múltiples y torturas del crimen organizado para obligarlos a la cosecha de enervantes o para la fabricación de drogas sintéticas revelan documentos de la Procuraduría General de la República (PGR) en esa entidad.

Ante la situación, elementos del Ejército mexicano de la IX Zona Militar han tratado de custodiar las comunidades amenazadas; aun así 665 familias han decidido dejarlo todo, no importa que sus propiedades hayan sido heredadas de sus ancestros y conformen su único patrimonio; el terror que han sembrado los narcotraficantes han provocado el éxodo.

En total, 43 comunidades de cinco municipios sinaloenses se encuentran abandonadas; las familias han decidido no volver ante la pasividad del gobierno estatal que conoce su problema, y que los ha dejado a su suerte.

Elementos de la IX Zona Militar son la única autoridad que brinda apoyo a las familias que en la búsqueda incesante de protección acuden al Ejército mexicano para que los ayude a trasladar a sus animales y muebles para hacer más pasadero su exilio.

El terror se apoderó de la gente: muchos se fueron con lo que traían puesto para salvar la vida. Existen comunidades enteras que fueron abandonas en cuestión de minutos, luego de que hombres armados en camionetas llegaran a las poblaciones quemando casas, matando gente y aplicando torturas para adueñarse de sus tierras y obligarlos a sembrar, sin pago alguno, mariguana y amapola.

Algunas de las comunidades abandonadas en Sinaloa de Leyva son La Vainilla, El Amapal, Las Tatemas, El Venadito, Los Naranjos, Las Mesas, Barranco de los Bueyes entre otras. En total en este municipio se han abandonado 18 poblaciones.

En Culiacán, las poblaciones de Los Encinos, San Cayetano, La Vainillita, entre otras. En total, los habitantes de siete comunidades han sido desplazados por el crimen organizado.

Badiraguato ha sufrido el desplazamiento de población en 11 comunidades, entre ellas el Metatito, Los Laureles, San José de los Hornos, La Higuerita y Los Alamillos, entre otros.

En San Ignacio han desplazado a la comunidad del Limoncito, mientras que en el municipio de La Concordia han sido abandonadas las comunidades de La Cieneguilla, El Tiro, Agua Caliente del Zapote, el Llano del Espíritu Santo, entre otras. En total son seis comunidades las abandonadas.

La siembra de la llamada droga orgánica en las comunidades de Sinaloa, al igual que en varios estados del país, se ha constituido en una forma de vida y en un sistema de usos y costumbres.

La PGR establece que los desplazados de las comunidades se originó por el asedio criminal hacia los pobladores del cártel de los Beltrán Leyva asociado con Los Zetas y con el cártel de Juárez, quienes sembraron el terror para obligar a los pobladores a sembrar droga sin pago alguno.

En el caso de esta entidad, el cártel de Sinaloa ha comprado durante décadas esas cosechas que tienen una alta demanda para su consumo en Estados Unidos; para muchas familias esa es la única forma de supervivencia.

El gobernador de la entidad, Mario López Valdez, conoce de la situación; se ha reunido con los desplazados y ellos han confesado que le venden el enervante al cártel de Sinaloa; no tienen miedo de decirlo al asegurar que no tienen otro medio de subsistencia.

Habitantes de La Concordia aseguraron que a pesar de haber tenido reuniones con el gobernador de López Valdez en mayo pasado y tras exponerle su situación, a la fecha no se les ha brindado ningún tipo de ayuda, a pesar de que el gobierno estatal ofreció vigilancia permanente en sus comunidades, y albergues para ayudar a las familias de escasos recursos y sin posibilidades de subsistencia.

El Ejército mexicano conoce que los desplazados se ubican principalmente en los municipios de Culiacán, Sinaloa de Leyva, Badiraguato, La Concordia y San Ignacio, censándose a la fecha mil 82 propiedades abandonadas.

La mayoría de las familias ha migrado a municipios que consideran seguros en el mismo estado, otros se han mudado para siempre hacia otra entidad con familiares o amigos en la búsqueda de una vida tranquila.

En el estado la disputa se da con la alianza Beltrán Leyva, Zetas, cártel de Juárez —a través del grupo criminal encabezado por Fausto Isidro Meza Flores El Chapo Isidro y Los Mazatlecos—, contra el cártel de Sinaloa, a través de su grupo de sicarios encabezado por Orso Ivan Gastélum, El Cholo Iván.

En lo que va del año la disputa entre las organizaciones criminales, tras el rompimiento del cártel de Sinaloa con los Beltrán Leyva en 2008, ha dejado mil 99 ejecutados; en 2011 la cifra de número de ejecutados y muertos por enfrentamientos fue de dos mil 41, mientras que en 2010, la estadística señala la muerte por rivalidad delincuencial de dos mil 269 personas.

El Cholo Iván, jefe de operaciones del cártel de Sinaloa, fue capturado en 2005, acusado de posesión de un arsenal, a los pocos años se fugó de prisión.

El Chapo Isidro es el gatillero que comanda a un grupo extremadamente violento conocido como Los Mazatlecos y que representa a la alianza entre los Beltrán Leyva, Zetas y cártel de Juárez; ellos son los culpables del desplazamiento de miles de personas en Sinaloa y de sembrar el terror en las comunidades.

Las zonas de mayor disputa en Sinaloa por estos grupos criminales son Ahome, El Fuerte, Choix, Guasave, entre otros.

El Ejército mexicano de la IX Zona Militar, con operativos permanentes para combatir al crimen organizado y el narcotráfico, ha evitado en lo que va del año que miles de dosis de las llamadas drogas sintéticas, heroína, mariguana y cocaína lleguen al mercado.

Tan sólo en los últimos seis meses se ha evitado que se comercialicen 29 mil 344 kilogramos empaquetados de mariguana y más de 182 kilos de cocaína, 18 kilos de heroína, más de once mil kilogramos de crystal, más de diez mil litros de metanfetamina, además de la destrucción de ocho campamentos del crimen organizado, 145 secaderos, 68 laboratorios, 15 centros de acopio y 26 pistas de aterrizaje entre otras acciones más.

Los militares realizan trabajo de ubicación de sembradíos de droga para su destrucción; los regimientos a veces tardan días en recorrer cientos de kilómetros de montañas de difícil acceso.

El comandante del Octavo Batallón de Infantería, Juan Manuel Molina, con sede en Mazatlán, precisó que para llevar a cabo la detección de sembradíos de droga se realizan vuelos de reconocimiento en helicópteros y en avionetas, por lo que el observador aéreo toma las coordenadas que son marcadas a través de un sistema de localización GPS para el envío de tropas.

Los riesgos a los que se enfrentan los militares son muchos, no sólo por el accidentado camino para subir cuesta arriba en las difíciles montañas, sino porque los narcos esperan tenerlos justo en el blanco para dispararles.

“En el área permanecemos semanas o a veces meses, dependiendo de la cantidad de sembradíos que haya, porque muchas veces uno nos lleva a otro, y cuando un militar sale a operaciones debe de irse con toda su provisión, avanzan al área de plantíos, destruyen y si no importa el clima nosotros no nos vamos hasta que no terminamos con nuestra labor”, aseguró Molina.

Con más ilícitos

Sinaloa es uno de los estados más inseguros del país, no sólo porque se cometen diversos ilícitos del fuero común como robo a transeúnte y casa habitación, sino porque es en la entidad el robo de vehículos donde se cometen delitos del orden federal es alarmante.

En la actualidad, Sinaloa ocupa el segundo lugar de las entidades del norte del país, con el mayor número de robos de autos con violencia; en lo que va del año se han robado tres mil 885 vehículos y es el único estado donde los poseedores de autos robados no son encarcelados al argumentar que su adquisición fue de “buena fe” por lo que no son arrestados.

En Sinaloa, de los tres mil 885 autos robados del primero de enero al 27 de julio, 67.15 por ciento se registró en Culiacán, 11.68 por ciento en Los Mochis, 10.70 por ciento en Mazatlán y el resto en municipios como Navolato y Guasave. Los autos robados son en su mayoría utilizados para cometer ilícitos en el mismo estado.

Elementos del Ejército mexicano de la IX Zona Militar han logrado decomisar en lo que va del año mil 546 vehículos, de los cuales 140 fueron blindados ex profeso para cometer ilícitos.

En su mayoría, los automóviles que han asegurado los militares es por transportación de droga, armas de fuego y otros porque tenían reporte de robo.

Sin embargo, a pesar de que en muchos de los vehículos se cometen ilícitos graves, los propietarios no son encarcelados, muchos de ellos argumentan que sus coches fueron robados a pesar de que nunca denunciaron el robo.

Aun así acuden a los juzgados para que les regresen sus vehículos bajo el argumento de que siempre han actuado de buena fe. En muchos casos los jueces fallan a su favor.

En Sinaloa, bajo el amparo de leyes laxas que protegen más a los delincuentes que los ciudadanos, el Ejército mexicano resguarda vehículos que han sido modificados para esconder drogas y armas.

El comandante del 94 Batallón de Infantería, coronel Salvador Núñez Flores, reveló que el crimen organizado utiliza toda su imaginación y emplea conocimientos de ingeniería para modificar los vehículos para ocultar los ilícitos.

Hay vehículos con blindajes “artesanales”, al utilizarse placas de acero y de vidrio que en algunos casos tienen entre siete y diez centímetros de espesor; otros con modificaciones de reingeniería, otros más que son modificados con compartimientos secretos, que se abren a veces con control remoto, a veces con la palanca de velocidades, en ocasiones con botones electrónicos ocultos.

Los coches, camionetas, camiones, tráilers, todos los vehículos que caen en manos del crimen organizado son modificados ya sea con blindajes para proteger a sus gatilleros o para transportar droga, armas o dinero.

“Actualmente, los vehículos que están en este cuartel militar, están a disposición de las autoridades civiles, y del ministerio público federal, por que en su mayoría traían drogas o armas o cuentan con reporte de robo; algunos son modificados con sitios secretos, ya que así en apariencia uno puede observarlos y se ven normales pero cuando empezamos a ver detalles detectamos las modificaciones”, señala el coronel Núñez Flores.

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