En el corazón de Madrid existe una villa elegante

Hace dos años, el hotel Villa Magna, comenzó su renovación total. Hoy, radiante, ya espera a sus huéspedes

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08/04/2012 03:21 Enrique Castillo-Pesado

CIUDAD DE MÉXICO, 8 de abril.- Este columnista cuenta con un espacio en el Paseo de la Habana desde 1976. Todavía no coronaban al príncipe Juan Carlos de Borbón.

Mi amor por España data desde mi niñez y, por ende, después de ser orgullosamente mexicano e hispanófilo de descendencia, conozco casi todas las ciudades españolas y, cada vez que puedo, promuevo las relaciones turísticas entre ambos países, además de otro tipo de actividades.

Hablando del turismo hacia España o de la Madre Patria hacia México, cuento con varios premios, pero uno que me llenó de emoción fue el que otorgó su Majestad el Rey de España. El premio: Master de Oro en Alta Dirección, y mis testigos de honor en el Club de Banqueros fueron Miguel Alemán Velasco y Cristianne Magnani de Alemán. 

Pero ¿por qué todo lo anterior? Me acuerdo muy bien (desde principios de los años ochenta cuando toda la alta sociedad mexicana abarrotaba el Villa Magna de la Castellana. Un empresario hispano-mexicano, César Balsa, tuvo que ver mucho con este extremoso icono de la hotelería mundial.

Otros preferían irse al Ritz (que estaba abarrotado de carrozas, gente de la tercera edad) o bien, irse al Palace (que, sin duda alguna, era el favorito de presidentes, políticos, empresarios, industriales, artistas, pintores, jetsetters de la crema y nata de la República Mexicana).

Sin embargo, Villa Magna también tuvo una gran época. La dueña del inmueble vive en Lisboa, pero hace casi dos años se dio a la tarea de renovar totalmente uno de los hoteles mejor ubicados de la capital española, donde, por cierto, les dicen gatos a los que, verdaderamente, nacieron en ese Madrid hermoso, pequeño, lleno de historia.

Quien conoce Madrid apunta que la capital de España es conocida política, cultural, gastronómica y económicamente –como lo señalé— por sus innumerables espacios de arte, mundo único de la hostelería, monumentos y eventos deportivos. Eso sí: me decanto por el Club Real Madrid, el equipo más caro del planeta. Pero hablar del Villa Magna es relatar cómo este magistral hotel se ubicó en una ciudad moderna, además de que ofrece una experiencia sensorial única en pleno corazón de mi ciudad favorita, después de México, San Miguel de Allende, Los Cabos, Mérida, París, Londres, Roma, Venecia y Buenos Aires.

Estilo atemporal

Don Julio Hierro, representante de la propiedad e imagen de lo que hoy es el actual Villa Magna, me invitó a recorrer las bellas habitaciones de estilo atemporal con todos los requerimientos tecnológicos que se necesitan para trabajar y proyectarse en la
vida moderna. Este hotel cuenta con 100 habitaciones y 50 suites.

En el sentido arquitectónico y decorativo, definiría a este hotel como un clásico y contemporáneo con todos los requerimientos para que sus redes sociales se vean cubiertas. Tiene cuatro teléfonos incluyendo uno inalámbrico en cada habitación; TV Magic Mirror, lector CD—DVD, conexiones de audio y VGA; conexión a internet de alta velocidad WiFi y caja fuerte digital con enchufe para el ordenador portátil.

Tanto Hierro como Fiorella Simóes, del área de ventas, confesaron que “es vital para el dream team del hoel que todos pongamos atención y cuidado en cada detalle de la estancia de celebrities, figuras internacionales y uno que otro huésped que desea pasar de incógnito”.

Para los exigentes, la limpieza de calzado es como antaño, los traslados en limusina bastante accesibles y ni qué decir de alguna modelo o amiga que prefiere trabajar como babysitter o en el servicio de conserjería “Llaves de Oro”, durante 24 horas.

Todo, por los problemas económicos de Grecia, Portugal, Italia y España.

Lujo que es real

Para viajeros constantes y sonantes, abundan las suites Junior, las Ejecutivas, la Suite Royal y la Suite real, que componen la oferta de mayor calidad entre los hoteles de Madrid.

Con dimensiones y entornos de hasta 290 metros cuadrados (como si vivieran en piso o casa propia), las suites Real y Royal disponen de business (como lo ha dictado Julio Iglesias, el cantante latino más conocido del mundo del show), además de terrazas privadas de más de 110 metros cuadrados con vistas increíbles de la capital española. Podría decir que es el espacio ideal para personalidades y para preservar la privacidad más absoluta.

Y ahora entro en un tema que me apasiona: el de la gastronomía. Todo mundo sabe que Ferran Adriá es el mejor chef del mundo, pero no hay que olvidar al gran Arzak. El feudo culinario de Villa Magna presenta ahora (en un elegante entorno) una alta cocina donde renace el clasicismo con un toque del siglo XXI.

Cuenta con una elegante y exclusiva terraza (en verano, nunca hay cupo ni para los huéspedes, sólo si reservan con anterioridad), donde su atmósfera y servicio forman un perfecto oasis.

Para otros críticos, el feudo Tse—Yang es el mejor espacio gastronómico de la cocina oriental que uno puede encontrar en Madrid. La decoración y su cocina nos hacen viajar a Cantón, uno de los sitios más legendarios de China.

Para José Gárate Murillo y la familia Alemán Velasco, el Tse—Yang del Villa Magna se convirtió “en una de las cuisines asiáticas y más selectas y prestigiosas de los críticos culinarios de Madrid”.

Y hay que recorrer también el Mágnum Bar (donde solía pasarme temporadas enteras con César y Carmen Balsa y donde entablé amistad con Peter O’Toole, el actor de Lawrence de Arabia) con un ambiente sofisticado, presentando también una creativa selección de cócteles en un marco único.

Para David Bisbal es el punto de encuentro para las largas noches madrileñas. Y tampoco se me olvida el lounge del Villa Magna, que cuenta con enormes ventanales que dominan la vista del jardín principal y una decoración sobria y elegante.

También es ideal para desayunar, comer, tomar el tradicional té inglés con pastas por la tarde o cenar.

Sí, Madrid y el Villa Magna conservan indelebles sus sellos de identidad originales. Y hasta la próxima, ¡abur!

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