COP 17 Durban, Sudáfrica

Hay signos de desesperación, sobre todo en las pequeñas islas del Pacífico, que corren el riesgo de desaparecer si aumenta el nivel medio del mar.

COMPARTIR 
Ciro Di Costanzo 03/12/2011 00:00
COP 17 Durban, Sudáfrica

DURBAN, Sudáfrica.-Son casi cuatro millones de personas las que habitan Durban, una de las tres principales ciudades de Sudáfrica.

Se trata de uno de los principales puertos de toda África y, sin duda, la principal economía de la zona Zulu de este país.

Son sus doradas playas y cálidos atardeceres los que hacen de Durban un epicentro turístico de gran calado. Pero no es sólo un lugar para encontrarse con el sol y la arena.

En un mismo sitio se puede, al tiempo, nadar con tiburones, que realizar un safari en alguna reserva natural, en donde se puede ver a los llamados cinco grandes africanos : el elefante, el rinoceronte, el búfalo, el león o el leopardo.

Sólo en Durban.

Aperitivo: Arroz con phutu

Es en tan particular lugar en donde se lleva a cabo la mayor reunión internacional del planeta, en su décimoséptima edición: La COP 17.

La misión crítica es poder llegar a acuerdos mundiales para combatir los fenómenos asociados al cambio climático. Aquí hay casi 20 mil delegados de todos los países de la tierra tratándo de ponerse de acuerdo.

El dato relevante es que el futuro nos alcanzó.

De acuerdo con el último reporte del Panel de Expertos en Cambio Climático, en los últimos 50 años se han incrementado los eventos de clima extremo. La última década ha sido elocuente en ello.

Las más recientes inundaciones en Tailandia, el Cuerno de África, México (Tabasco, Tamaulipas), Bangok, el desbordamiento del río Misisipi, etc. son una muestra de la cruda realidad.

Más aún, el Informe es concluyente: en los próximos años experimentaremos con mayor frecuencia eventos extremos en materia de clima: huracanes, sequías, inundaciones.

Los días cálidos serán más cálidos y más frecuentes. Los días fríos lo serán menos frecuentes. La tendencia es al alza en todos los indicadores.

Es parte de lo que contiene el último Reporte de Clima Extremo del IPCC (Panel de Expertos). Éste mismo indica a los países del mundo mensajes claros:

Por un lado, que estos fenómenos son ya inevitables, por lo que es necesario trabajar en la adaptación a los mismos de manera prioritaria, particularmente en los países más vulnerables.

Enseguida que el costo de la adaptación puede ser muy alto, en la medida que no se haga algo al respecto. Es más costoso intentar mitigar los efectos, que reparar los daños de las consecuencias.

Finalmente que no podemos ignorar más el vínculo entre la actividad humana de contaminación y los cambios de clima. Es indispensable reducirla ahora, para un mejor mañana.

Estos son hechos científicos y no especulaciones, que nos presentan una realidad que debe quedar clara: El cambio climático es una realidad presente, no futura. Lo que los científicos hablaban con insistencia hace más de 20 años es un una palpable realidad. Es el hoy, no el mañana.

El futuro nos alcanzó.

Piatto forte: Bunny chow

A pesar de las evidencias científicas, en la Conferencia de las Partes de la Convención del Cambio Climático, lo que está en la mesa de negociación es un toma y daca económico y político.

Y es que, para ser francos, el epicentro de la COP 17 en Durban y en todas las reuniones de cambio climático no es la ciencia, sino la geopolítica.

Las acciones de los gobiernos de los distintos países presentes son más cálculos políticos y económicos, que científicos.

Para muestra, basta un botón. Apenas ayer se conformó una alianza entre Venezuela y Arabia Saudí para exigir medidas compensatorias para que del famoso Fondo Verde salgan recursos que compensen las pérdidas de países petroleros por lo que pudiesen dejar de percibir en venta de petróleo. ¡Y eso que todavía no existe el fondo!

Peor todavía, este fondo está diseñado para apoyar a los países más vulnerables al cambio climático, no para compensar las millonarias ganancias de los países petroleros.

Hay signos de desesperación, sobre todo en las pequeñas islas del Pacífico, que corren el riesgo de desaparecer un buen día que aumente el nivel medio del mar (como es su tendencia).

Hablando en dinero. En 2009 se hablaba de que por cada dólar que se ahorrara mitigando emisiones contaminantes, se ahorrarían siete dólares de adaptación y control de daños de las consecuencias de no actuar.

Hoy ya se habla de 60 dólares por cada uno que se ahorre. ¿Y después? ¿Hasta cuándo van a defender su inacción?

Dolce: Tapioca

Los Caballeros Templarios responden al Sr. Sicilia que ven su "tregua" con buenos ojos. ¿De cuándo acá alguien nos "representa" en una supuesta "tregua" con grupos que ni beligerantes son? Son delincuentes. Hasta donde sé, el Estado persigue delincuentes, y ya. No pacta "treguas". ¿ O no?

Un sol africano pinta de dorado las aguas del Océano Índico. El café, excelente.

Twitter:@CiroDi

Comparte esta entrada

Comentarios