El Chango Méndez estaba rodeado por sus '12 apóstoles'

El líder de "La familia" tenía un consejo de 12 jefes y asesores sobre temas como lavado de dinero y defensa jurídica

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22/06/2011 12:40 Carlos Quiroz
Agencia Foto

CIUDAD DE MÉXICO, 22 de junio.- José de Jesús El Chango Méndez, el narcotraficante que asumió el control del cártel de La Familia Michoacana tras la muerte, en diciembre pasado, del otro líder del grupo, Nazario Moreno, fue capturado ayer en una operación de la Policía Federal realizada en Aguascalientes.

El secretario técnico del Consejo de Seguridad, Alejandro Poiré, dijo que con la detención del capo queda destruido lo que quedaba de la estructura de mando de la organización criminal.

El Chango Méndez, por cuya captura la Procuraduría General de la República (PGR) ofrecía 30 millones de pesos de recompensa, era el responsable del traslado y venta de cocaína, mariguana y metanfetaminas en varias entidades del país y en Estados Unidos. Asimismo, se le vincula con homicidios, secuestros y extorsiones.

Méndez Vargas formaba parte de la lista de los 37 delincuentes más buscados por la PGR.

El presidente Felipe Calderón celebró la detención en su cuenta de Twitter y dijo que era un “gran golpe” al crimen organizado.

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Alejandro Poiré afirmó que con la detención de Jesús Méndez Vargas se logró destruir lo que quedaba de la estructura de mando de la organización delictiva

El secretario técnico del Consejo de Seguridad, Alejandro Poiré, confirmó la detención de Jesús Méndez Vargas, alias El Chango Méndez, con lo que queda destruida lo que restaba de la estructura de mando de la organización criminal de La Familia Michoacana.

“Con esta captura se destruye lo que restaba de esa estructura de mando de dicha organización criminal.

“El golpe dado este día al grupo delictivo de La Familia pone a disposición de la justicia a la cabeza principal que quedaba de la estructura delincuencial responsable de homicidios, secuestros, extorsiones, corrupción e, incluso, ataques arteros contra la autoridad y la población”, enfatizó el también vocero federal de seguridad.

Como ejemplo de lo anterior, dijo, están los hechos de “violencia extrema” registrados el pasado 15 de septiembre de 2008, en la Plaza Melchor Ocampo de Morelia, Michoacán, cuando se hizo estallar una granada durante la ceremonia del Grito de Independencia.

“La detención de Jesús Méndez se suma a la muerte de Nazario Moreno, alias El Chayo, quien era entonces el líder ideológico del grupo y murió en un enfrentamiento con la Policía Federal el 9 de diciembre del año pasado.

“A estos hechos hay que agregar la detención de un número importante de lugartenientes de esa organización criminal en semanas recientes”, subrayó.

Este sujeto fue detenido en Aguascalientes por parte de elementos de la Policía Federal, sin que se reportaran enfrentamientos o decesos durante la acción, posteriormente fue trasladado a las instalaciones de la SIEDO en la Ciudad de México.

Poiré Romero resaltó el trabajo “de este nuevo logro” de las fuerza federales y su creciente capacidad en beneficio de la población michoacana y de los estados vecinos, reconocimiento que hizo público el vocero de seguridad y que también dio a conocer el mismo presidente Felipe Calderón, a través de su cuenta de Twitter, quien se sumó al reconocimiento a la Policía Federal, destacando “ el gran golpe de la Policía Federal al crimen organizado. Uno de los criminales más buscados fue capturado. Felicidades”, dijo en la red social.

El Chango  formaba parte de la lista de 37 de los delincuentes más buscados por la Procuraduría General de la República (PGR), dada a conocer por la dependencia en marzo pasado, con su detención ya suman 21 los asegurados.

Poiré Romero explicó que la detención de las cabezas del crimen organizado es indispensable, por lo que desde el inicio de la administración se ha trabajado en la identificación, persecución y presentación ante la justicia de los criminales más peligrosos de México. “A los responsables de la creación de auténticas organizaciones del mal, dedicadas a debilitar nuestra convivencia  en paz y seguridad”, expresó.

Igualmente hizo patente la voluntad y el compromiso del gobierno de la República de seguir debilitando a los criminales y ponerlos tras las rejas.

“El Presidente de la República me ha instruido también a reiterar a la población lo siguiente: que el gobierno federal seguirá avanzando en el combate frontal a los criminales, que estamos convencidos que ese es el camino auténtico y de justicia para alcanzar la seguridad y la  tranquilidad anhelada por todos”, detalló Poiré.

El gobierno federal ofrecía una recompensa de hasta 30 millones de pesos por su captura.

La Familia es considerado el principal traficante de metanfetaminas y su principal bastión es Michoacán.

Por su parte, el presidente Felipe Calderón, en su mensaje en la Reunión Nacional de Consejeros de BBVA Bancomer 2011,  habló de la estrategia de seguridad e hizo una referencia a la detención:

“Tenemos una estrategia en curso que tiene tres frentes: combatir frontalmente a los criminales, darles claramente la señal del poder del Estado que quien manda son los mexicanos y no ellos, en un solo punto del territorio nacional; construir nuevas instituciones, nuevas policías, como la nueva Policía Federal, que hoy ha dado un golpe muy importante, por cierto, ya lo verán ustedes después.

“Y más que la captura de uno u otro delincuente, por muy grande que sea, lo importante es tener instituciones renovadas y confiables que garanticen el futuro.”

 La estrategia en pie

La captura del capo del cártel del narcotráfico La Familia, Jesús  El Chango Méndez, abre una serie de interrogantes sobre el futuro de la organización:

Este arresto va en dirección de la estrategia del presidente Calderón de descabezar a los carteles “bajo el supuesto de que se van a atomizar, debilitar  y de que serán menos violentos”, reconoció el experto en temas de seguridad José Luis Piñeyro, profesor de la Universidad Autónoma Metropolitana (UAM).
     “Pero hasta ahora no ha ocurrido, los cárteles mexicanos se han recompuesto y siguen siendo seis o siete grandes”, dijo Piñeyro.
     En México operan los cárteles de Sinaloa, Golfo, Los Zetas, Juárez, La Familia, además de otros menos poderosos como los Arellano Félix y los Beltrán Leyva.
     El especialista dijo que después de la captura de El Chango habrá que ver si La Familia se deshace o se rearticula con otros cárteles para controlar la región.
     Para Piñeyro, la pregunta tras este arresto es si esto debilita al narcotráfico y garantiza la seguridad de la población, que en el último mes ha visto a decenas de cadáveres abandonados en calles de Morelia y de municipios como Lázaro Cárdenas, Sahuayo, Jiquilpan y Paracho.
     El especialista señaló que la estrategia  “es poco convincente” porque lo que se ve es la captura de capos, pero no de los jefes de “cuello blanco”, los que lavan las ganancias del tráfico de drogas, ni de los prestanombres.
    “Falta ver por televisión a estas dos figuras detenidas para que veamos que la estrategia golpea el nervio financiero del crimen organizado”, apuntó.

El Chango fue fundador de un grupo con ideología

Jesús Méndez Vargas, conocido como El Chango Méndez, El Chuy Méndez o El Chamula, era uno de los líderes de la organización delictiva de La Familia Michoacana.

Siempre fue considerado como el sucesor natural de Nazario Moreno El Chayo, quien cayó abatido el diciembre de 2010 por elementos de la Policía Federal, según información de la Procuraduría General de la República (PGR) .

Tras la muerte del líder religioso y operativo de la organización criminal, El Chango Méndez encabezó un nuevo grupo denominado La Familia Michoacana Nueva Generación, que pretendía conservar el fundamentalismo religioso implantado en esa entidad para continuar con el trasiego de drogas, principalmente el de drogas sintéticas.

Según la información recabada por la PGR, El Chango Méndez rompió con sus jefes operativos tras la muerte de su líder Nazario Moreno, lo que provocó un enfrentamiento con  Enrique Plancarte El Kike y Servando Gómez Martínez  La Tuta, quienes tenían a su cargo la base operativa de sicariato, el trasiego de drogas y el cobro de cuotas en Michoacán .

El Kike y La Tuta conforman la nueva organización criminal denominada Caballeros Templarios, que pretende apoderarse de la base social que La Familia Michoacana cooptó tras su aparición a través del llamado fundamentalismo religioso evangélico, donde se convenció a las familias que era necesario asesinar y desaparecer a todo aquel que causara daño a la población y para limpiar a la sociedad de rateros y secuestradores.

Las asesinatos y los enfrentamientos en Michoacán, no sólo obedecían al control del territorio, sino a la lucha para dominar la base social que esa organización criminal obtuvo a lo largo de los años, basando su comportamiento delictivo en  mandatos divinos, estableciéndose como una organización altamente peligrosa.

Según la PGR, La Familia Michoacana fue instaurada como una organización religiosa, que retomó el fundamentalismo católico de Jesucristo y donde se emulaba pasajes bíblicos estableciéndose incluso a los Doce Apóstoles.

En la organización criminal, los Doce Apóstoles estaban representados por Ignacio Rentería Farías El Franky, Gustavo Malfavon El Tavo, Alfonso Morales La Moraleja, Javier Barragán El Borrado y Sergio Pérez Checo, entre otros.

En este grupo de los Doce Apóstoles.obedecían al líder Nazario Moreno El Chay; sin embargo, Jesús Méndez Vargas El Chango Méndez, llevaba a cobo las determinaciones de ese grupo apostólico .

  Según la información de la PGR, La Familia Michoacana logró unir a sus filas a decenas de jóvenes a quienes se les prohibía fumar, tomar bebidas alcohólicas y respetar a sus mujeres, por ello la mayoría de los integrantes del círculo de protección de los líderes de la organización criminal estaba constituida por muchachos de entre los 20 a los 27 años.

Para la PGR, la detención de Jesús Méndez Vargas aniquila la organización de La Familia Michoacana, que fue creada con las reminiscencias que dejaron las organizaciones criminales de Los Valencia y los hermanos Amezcua Contreras.

Jesús Méndez Vargas era buscado por las autoridades de Estados Unidos, en específico Texas, por el trasiego de drogas sintéticas, la PGR ofrecía una recompensa de 30 millones a quienes proporcionaran información de su captura al considerarlo como un delincuente peligroso acusado de  delincuencia organizada, delitos contra la salud, homicidio calificado, entre otros delitos.

La PGR considera a Jesús Méndez Vargas como el principal líder de la organización de La Familia, junto con Nazario Moreno González El Chayo, considerados como dos de los narcotraficantes con mayor poder económico y apoyo de corporaciones policiales.

Jesús Méndez Vargas y Nazario Moreno González fueron quienes iniciaron el cobro de cuotas a individuos dedicados al desarrollo de actividades relacionadas con el  narcotráfico, con el objetivo de que pudieran operar con mayor “libertad” en el estado de Michoacán, lo que originó que importantes operadores de la entonces organización de El Milenio, decidieran salir de este territorio.

Se cree que Méndez Vargas formaba parte de la organización de El Golfo y que hasta antes del pasado 9 de diciembre, era identificado como brazo derecho de Nazario Moreno González, atribuyéndosele la coordinación de actividades relacionadas con  el tráfico de metanfetamina y cocaína.

Fue uno de los principales colaboradores y jefe de sicarios al servicio de la organización delictiva El Cártel del Golfo encabezada por Osiel Cárdenas Guillén, realizando operaciones en los estados de Michoacán, Jalisco y Guerrero; siendo señalado junto con Carlos Alberto Rosales Mendoza El Tísico y Rigoberto Mendoza Orozco El Rigo (asesinado en el tramo carretero Apatzingán-Aguililla, en Michoacán), como responsables de diversos asesinatos realizados, principalmente contra miembros de La Familia y la organización delictiva Valencia. A su equipo de seguridad se le conoce como Doce Apóstoles.

La división apresuró la deblacle del grupo

El Chango Méndez, según fuentes oficiales, empezó su debacle el 12 de diciembre de 2010, dos días después de la muerte de Nazario Moreno González, alias El Chayo, abatido durante un enfrentamiento con la Policía Federal.

Los principales lugartenientes del cártel michoacano, identificados todos con el malogrado Moreno González, se negaron a entregar el mando a Jesús Méndez Vargas, con lo cual generaron una rivalidad que dio origen a Los Caballeros Templarios, el grupo que al final tomó el lugar de La Familia Michoacana, organización disuelta durante los primeros días de este 2011.

Durante marzo se agudizó el conflicto entre Jesús Méndez Vargas y Los Caballeros Templarios, situación que derivó en enfrentamientos a balazos, particularmente por el control de Apatzingán.

El 23 de mayo se registró el mayor enfrentamiento entre los dos grupos antagónicos, lo cual derivó el repliegue del grupo liderado por El Chango Méndez y redujo su control a los municipios de Buenavista y Tepalcatepec.

Las puntilla contra el ex líder y fundador de La Familia Michoacana se la dio el gobierno federal el 24 de mayo pasado, durante un operativo efectuado en los límites de Michoacán y Jalisco: marinos, soldados y policías federales irrumpieron en un rancho propiedad de Jesús Méndez, abatieron a 15 sicarios, detuvieron a 36 más y le decomisaron un arsenal.

El capo logró huir, pero la persecución, tanto de sus rivales, como del gobierno federal, no cesó y mientras en Michoacán Los Caballeros Templarios ejecutaron a 28 presuntos integrantes de su organización en tres días, el gobierno federal lo capturó ayer, en Aguascalientes.

Los Caballeros Templarios anunciaron públicamente su aparición en marzo a través de mantas. Originalmente dijeron que sustituirían a La Familia, aunque al paso de las semanas, la Policía Federal señaló que se trataba de una escisión.

El nombre del nuevo grupo parece hacer referencia a la orden militar de Los Caballeros Pobres de Cristo y el Templo de Salomón, fundada en Jerusalén para proteger a los peregrinos que acudían a los lugares santos durante la Primera Cruzada, alrededor de 1118.

La Familia ha sido responsabilizada de parte de la violencia que ha dejado más de 35 mil personas muertas desde diciembre del 2006, cuando el presidente mexicano Felipe Calderón inició una ofensiva militar contra los cárteles de las drogas.

Michoacán es el estado natal del presidente Calderón y donde comenzó su estrategia contra el crimen organizado.

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