Detienen a Serrano Limón por peculado; desfalco en centros de apoyo a mujeres
El presidente de Provida es acusado de desviar 25.7 mdp

CIUDAD DE MÉXICO.
La Subprocuraduría Especializada en Investigación de Delitos Federales (SEIDF), dependiente de la Procuraduría General de la República, ejecutó una orden de aprehensión en contra de Jorge Joaquín Serrano Limón, presidente de Provida AC, por su presunta responsabilidad en el delito de peculado por 25 millones 764 mil 539.71 pesos.
Al revisar la Auditoría Superior de la Federación (ASF) las cuentas de dicha asociación civil, detectó diversas irregularidades y faltas graves en el ejercicio de recursos que el gobierno federal le asignó para el equipamiento de centros de ayuda para la mujer.
Ante el presunto desvío de recursos públicos se inició la averiguación previa correspondiente por el delito de peculado, previsto en el artículo 223, fracción I, del Código Penal Federal vigente al momento de los hechos en contra del administrador y presidente de Provida.
Derivado de las indagatorias de la Subprocuraduría, el 21 de octubre de 2015 se obtuvo la orden de aprehensión correspondiente del Juzgado Primero de Distrito de Procesos Penales Federales del —entonces— Distrito Federal, misma que fue cumplimentada ayer en la Ciudad de México por efectivos de la Agencia de Investigación Criminal (AIC), de la PGR. El inculpado quedó a disposición del juez de la causa.
Antecedentes
En 2012, Gerardo Eduardo García Anzures, titular del Juzgado Décimo Segundo de Distrito en Procesos Penales Federales del —entonces— Distrito Federal, condenó a cuatro años de prisión a Serrano Limón, al hallarlo culpable de desviar dos millones 496 mil 157 pesos, entregados como donación federal para el equipamiento de una decena de Centros de Atención a la Mujer administrados por el Comité Nacional Provida.
De acuerdo con la sentencia del proceso 156/2010, en lugar de adquirir aparatos de ultrasonido y ecosonido, Serrano Limón usó el dinero para pagar una impresora térmica, un modular portátil, cables, galones de gel, rollos de papel, transporte, viáticos, teléfonos, luz, componentes, “cintas y confirmaciones”.
Se le impuso una multa por 14 mil 535 pesos y la reparación del daño, pero no ha pisado la cárcel, pues el peculado no es delito grave.