Retrato hablado: Lorenzo Meade, garante del ahorro

Universitario de corazón, hogareño, de buenos amigos y un apasionado del servicio público por tradición familiar, pero aún más por vocación, es como puede describirse a Lorenzo Meade Kuribreña, secretario ejecutivo del Instituto para la Protección al Ahorro Bancario (IPAB)

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31/08/2014 03:54 Claudia Castro

CIUDAD DE MÉXICO, 31 de agosto.- El funcionario responsable de velar por los ahorros que millones de mexicanos depositan en los bancos deja en claro que en su vida existen dos grandes motores: compartir el tiempo con su esposa y sus cuatro hijos, y la oportunidad que tiene de “servir a México” a través de la administración pública.

Contador Público por el Instituto Tecnológico Autónomo de México (ITAM), Lorenzo Meade, a sus 42 años, ha colaborado además del IPAB, en instituciones como el Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) y la Comisión Nacional del Seguro de Ahorro para el Retiro (Consar).

Asegura que haber elegido esta carrera no fue complicado, pues los temas financieros-contables siempre le han interesado. Pero además de haber adquirido las herramientas para el desempeño de su labor profesional, esta carrera también le ha dejado grandes satisfacciones y buenos amigos.

“Los años en la universidad fueron años muy buenos, muy intensos, con una excelente convivencia con los compañeros tanto de la carrera como de otras carreras, con los actuarios, con los economistas, con los administradores. Todavía me veo con algunos de ellos, logramos construir una buena relación”, explica.

Integrante de una familia con reconocida vocación por el servicio público, Lorenzo Meade dice que “trabajar para la administración pública constituye una gran oportunidad para contribuir a tener un mejor país.

“Muchos de mis amigos se fueron a trabajar a despachos contables; yo, en cambio, desde el principio decidí trabajar en el sector público y desde entonces he procurado construir una carrera en ello, primero trabajando en la Comisión Nacional del Sistema de Ahorro para el Retiro (Consar); luego en el Seguro Social y ya desde hace más de diez años en el IPAB. He conocido gente muy valiosa durante todo este tiempo”, agrega.

De carácter tímido, serio y sencillo, Lorenzo Meade ha hecho de la legalidad, el respeto, la honestidad, la dedicación y el trabajo en equipo los valores esenciales de cada uno de sus proyectos, y al mismo tiempo son la base de lo que al lado de su esposa busca inculcar a sus hijos.

“Considero que es fundamental el respeto entre los individuos y eso lo aplico en mi relación cotidiana con las personas con las que interactúo”, destaca.

Familia, su mejor pasatiempo

“Mi equipo son los Pumas de la Universidad Nacional Autónoma de México”, responde al ser cuestionado sobre sus pasatiempos y aficiones, pero deja claro que lo que más le gusta es estar con su familia.

“Me gusta el cine y cuando me es posible, practico pádel; me gusta caminar, pero lo que más disfruto es estar con mi familia, con mis hijos y con mi esposa, eso para mí no tiene comparación. También me gusta ver de vez en cuando el futbol, y mi equipo son los Pumas de la UNAM”, comenta.

Flechado por su esposa desde hace 16 años, Lorenzo Meade ha formado junto a ella una familia de cuatro hijos: Diego, el mayor, de 13 años; Juan Pablo de 11 años; Tomás que tiene siete; y María José, de cinco años.

“Recuerdo que desde que conocí a mi esposa en una reunión estudiantil, hicimos muy buena química, y mira, tan buena ha sido la relación que luego de 16 años y cuatro hijos seguimos juntos y felices”, dice convencido mientras sonríe.

Comenta que el nacimiento de cada uno de sus hijos ha sido de los mejores momentos de su vida y verlos crecer es una de las mayores satisfacciones que tiene todos los días.

Reconoce que también ha habido momentos muy difíciles para la familia, como el enfrentar la leucemia de su hijo Diego, pero “hoy me siento feliz porque gracias a la atención de los doctores y a los cuidados y el amor de su mamá, sus hermanos y toda la familia, ha ido superando esa enfermedad, con energía y entusiasmo”.

Orgulloso, Lorenzo Meade afirma que le apasiona su trabajo y también su familia, por lo que trata de encontrar un equilibrio y aprovechar el mayor tiempo posible con sus hijos, no sólo los fines de semana, sino que incluso a veces “se da una que otra escapadita” de la oficina para ir a comer con ellos.

Ante su mayor reto

Hasta ahora el mayor reto dentro de su carrera profesional ha sido dirigir al IPAB pues le da la posibilidad de refrendar su vocación de servidor público.

Lorenzo Meade considera que su objetivo profesional es consolidar al seguro de depósitos bancarios de México y que los ahorradores conozcan sus beneficios a través de programas de educación financiera.

Asegura que con la protección al patrimonio de las familias depositado en los bancos, a través del seguro de depósitos que administra el IPAB, se genera certeza y confianza en el ahorro bancario y, por ende, en el sistema financiero.

Y aunque su personalidad introvertida le orilla a mantenerse lejos de los reflectores, recientemente los ojos del sector financiero voltearon a ver la impecable labor que realizó el IPAB para darle salida al Banco Bicentenario como consecuencia de sus problemas de capitalización.

En este caso el Instituto logró realizar el pago expedito y eficiente a favor de los ahorradores garantizados, prácticamente en menos de cinco días, gracias al proceso de fortalecimiento de la legislación en materia de seguro de depósitos, iniciado en 2004.

Pero más allá de este hecho, Lorenzo Meade quiere que su paso por el IPAB sea recordado por “haber cumplido a cabalidad la misión y la visión de la institución, en apego a los valores fundamentales de honestidad, trabajo en equipo y respeto hacia mis colaboradores. Valores que aplicó en mi trabajo cotidiano y que exijo de los demás”, puntualiza.

 

 

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