Llegada de Carranza al DF, parteaguas en la historia

Junto con la Revolución Mexicana, los hechos dan inicio al México del siglo XX, dice el historiador Salvador Rueda

COMPARTIR 
21/08/2014 04:27 Redacción
Salvador Rueda Smithers, director del Museo Nacional de Historia, Castillo de Chapultepec. Foto: Sunny Quintero
Salvador Rueda Smithers, director del Museo Nacional de Historia, Castillo de Chapultepec. Foto: Sunny Quintero

CIUDAD DE MÉXICO, 21 de agosto.- Salvador Rueda Smithers, director del Museo Nacional de Historia, Castillo de Chapultepec, consideró que la entrada triunfal de Venustiano Carranza a la capital del país el 20 de agosto de 1914 representa un parteaguas en la historia de México, toda vez que, junto con la Revolución Mexicana, ambos acontecimientos dan inicio al México del siglo XX.

En entrevista para Excélsior Televisión con Pascal Beltrán del Río, el historiador narró que este acontecimiento estuvo precedido de otros hechos que son poco tomados en cuenta por los especialistas, como lo fue “la sustitución de tropas federales por tropas constitucionalistas, básicamente en las zonas amenazadas por los zapatistas”.

Indicó que de la misma manera fue sustituida la policía por una corporación fiel tanto a Álvaro Obregón como a Carranza, además de que quienes planearon complots contra Francisco I. Madero huyeron del país, “y finalmente el cierre del periódico El Imparcial y la toma de los medios de comunicación”.

Recordó que Venustiano Carranza nunca perteneció a la milicia, “era un civil que estaba dirigiendo una revolución que trata de recuperar el orden constitucional”.

Dijo que Carranza recibió un apoyo muy importante de parte de Álvaro Obregón para negociar con Francisco Villa y otros grupos, previo a la Convención de Aguascalientes, que le permitió erigirse como el primer jefe de la nación el 14 de diciembre de 1914 y decidió reorganizar el Ejército Constitucionalista, al tiempo de crear leyes en materia de impuestos, de guerra y de administración de justicia.

Mencionó que todas estas medidas tenían como objetivo reinstalar el Poder Ejecutivo, el Congreso de la Unión en la Ciudad de México y, finalmente, convocar a elecciones.

Describió que días antes, el 15 de agosto, Álvaro Obregón arribó a la capital del país por Paseo de la Reforma y la avenida Juárez para finalmente pasar frente al Palacio Nacional; su llegada provocó una gran expectación porque la mayoría de los habitantes capitalinos no conocía su rostro.

“Todo mundo está viendo quién es, primero adivinando cuál de todos los generales que están ahí es Álvaro Obregón, les sorprende su juventud, les sorprende un poco su apostura.”

Señaló que Álvaro Obregón era también acompañado por indios yaquis de Sonora, lo cual sorprendió a los capitalinos.

“Le viene la consciencia a la gente en la Ciudad de México de que están entrando los ejércitos norteños con su fantasma más temible; no los indios del sur de (Emiliano) Zapata, sino los indios del norte de Obregón, y entonces se queda la gente helada.”

Un día antes, describió el director del Museo Nacional de Historia, Castillo de Chapultepec, cayó en la ciudad una granizada, por lo que cuando Obregón entró a la capital el clima era frío, lo cual fue descrito por los periódicos como un paisaje europeo, cuando en esos días comenzaba la Primera Guerra Mundial.

Asimismo, destacó que Obregón hizo una visita a la tumba donde yacían los restos de Madero con el fin de hacer un desagravio oficial, de tal manera que cuando Carranza entra a la ciudad cinco días después ya era esperado por los habitantes.

“Un poco se le recibe, pero ya no tienen la expectativa de quienes son los que están entrando; no son los armados, no son los indios, no son los nuevos conquistadores. La firma de los Tratados de Teoloyucan siempre lleva a la memoria el otro acontecimiento del 13 de agosto, que es la caída de Tenochtitlán, entonces hay una suerte de cierre de ciclo”, concluyó.

Video Recomendado

Comentarios

Lo que pasa en la red