Diputado petrolero culpa a los panistas

Ricardo Aldana afirma que Fox y Calderón son los responsables del aumento de 20% del pasivo laboral de la petrolera

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03/08/2014 02:19 Leticia Robles de la Rosa
El legislador Ricardo Aldana dijo en tribuna que una de cada tres escuelas y una de cada tres carreteras se deben al esfuerzo de los trabajadores petroleros. Foto: Archivo/David Hernández

CIUDAD DE MÉXICO, 3 de agosto.- Ricardo Aldana, uno de los integrantes de la cúpula del sindicato petrolero, culpó a los gobiernos de Vicente Fox y Felipe Calderón de ser los responsables del aumento de 20% del pasivo laboral de la empresa y aclaró que se trata de un derecho de los trabajadores, no de un privilegio del sindicato que dirige el senador Carlos Romero Deschamps.

La madrugada de este sábado, Ricardo Aldana, diputado del PRI, presentó una propuesta de modificación al artículo transitorio tercero de la reforma a la Ley Federal de Presupuesto y Responsabilidad Hacendaria, para colocar la palabra “revisar” a la disposición de que el sindicato y Pemex se pongan de acuerdo en el nuevo régimen de pensiones y jubilaciones, pero le fue rechazada por la mayoría, esta vez, unánime en su contra, pues ni siquiera los priistas lo respaldaron.

Exxon tiene ventas por 420 mil millones de dólares y sus activos valen 400 mil millones de dólares. Royal vende 467 mil millones de dólares y sus activos son 213 mil millones de dólares. Y les puedo decir otros muchos, pero sé que el tiempo ha sido bastante. Pemex vende 122 mil millones de dólares y tiene un patrimonio negativo; es una empresa en quiebra técnica, y le cobran 120% de impuestos.

Ésa es la realidad a la que hoy nos enfrentamos; tenemos que resolverla y el tema es, señores, ¿cómo lo queremos resolver?, ¿denostándonos?, ¿complicando la negociación?, ¿haciendo que la gente de la derecha, que tiene mucha culpa también, por 12 años que incrementaron 20% del pasivo laboral y la gente viene hoy a decirnos qué podemos resolver?”, expresó.

Después de escuchar toda la semana a la izquierda hablar de los excesos del Sindicato de Trabajadores Petroleros de la República Mexicana (STPRM), y específicamente durante siete horas continuas que se debatió la reforma que permite al gobierno federal hacerse cargo de pagar las pensiones y jubilaciones de los trabajadores de Pemex ya comprometidas, que es de 1.1 billones de pesos, Ricardo Aldana, secretario de Finanzas del Sindicato, decidió ir a tribuna.

Uno se pregunta, yo les preguntaría a ustedes, diputadas y diputados: ¿están a favor de los trabajadores o en contra de ellos? Yo les preguntaría eso, porque es muy importante saber la visión que tienen cada uno de ustedes, porque hoy es vital saber en dónde están.

Hoy estamos discutiendo un pasivo histórico, un pasivo que no tiene nada que ver con un sindicato, como aquí lo han visto. El pasivo laboral, y se los quiero decir, se define como los compromisos actuales, futuros de una empresa con sus empleados a un plan de retiro.

Y en el pasivo laboral de Petróleos Mexicanos están las indemnizaciones de los trabajadores, las primas de antigüedad, las jubilaciones, las prestaciones de los servicios médicos y seguros, los pagos postmortem. ¿Díganme en dónde, en dónde está el sindicato?, dijo desde la tribuna.

Desde su perspectiva, “no se vale venir aquí a denigrar; no se vale venir a decir lo que no es cierto. Estamos discutiendo únicamente el beneficio futuro y actual de los trabajadores de Petróleos Mexicanos. Una de cada tres escuelas, una de cada tres carreteras, uno de cada tres hospitales lo han hecho el esfuerzo de los trabajadores petroleros y nadie me puede desmentir en ese sentido”.

El legislador Ricardo Aldana también desmintió en su participaón en la tribuna la versión de que Petróleos Mexicanos dio dinero al sindicato para afrontar la demanda que tiene en Estados Unidos.

Le tiran con todo a dirigente

Cierre magistral de una jornada de 73 horas 40 minutos de discusión en el pleno.

Lo sabían, lo esperaban, pero pocos creían que fuera a ocurrir. Ricardo Aldana, uno de los dirigentes del sindicato petrolero, se animó y subió a la tribuna de la Cámara de Diputados a defender a los trabajadores… pero le llovió.

Como si fuera El Judas a quemar, la oposición vio la oportunidad para exhibirlo ahí, en el centro del salón de plenos.

Fernando Belaunzarán, del PRD, le preguntó por los escándalos de la dirigencia sindical; Aldana respondió que eso nada tiene que ver con los pasivos laborales.

Lilia Aguilar, del PT, le comentó que no sabía si era muy valiente para subirse ahí o muy cínico, y de inmediato el polémico dirigente sindical le espetó: “Me da oportunidad para decirle, con todo respeto, que la parte del cinismo le corresponde a usted” y como si se tratara de un espectáculo, la izquierda reventó en gritos de “borracho”, “borracho”, “Torito”, “Torito”.

El sindicalista, varias veces legislador federal pero escaso parlamentario, se mantuvo ahí, firme, para pedir el apoyo de los diputados de todos los partidos para los trabajadores de Pemex que gracias a su esfuerzo se ha construido una de cada tres carreteras y una de cada tres escuelas del país, dijo.

Pero no, no lo logró y debió irse a su lugar en medio de la rechifla de la izquierda y de algunos panistas.

Hombre polémico desde el año 2000, cuando fue acusado por los panistas de ser el responsable del llamado Pemexgate, que fue el caso de un desvío de fondos para financiar la campaña presidencial del PRI en ese año, y que en 2001 generó una controversia política entre el gobierno de Vicente Fox y el PRI, cuando quisieron desaforar a Aldana y a Carlos Romero Deschamps, para acusarlos formalmente por ese desvío de los fondos petroleros.

La madrugada de ayer, el discurso de Ricardo Aldana fue interrumpido por el presidente de la Mesa Directiva de la Cámara de Diputados, José González Morfín.

“El diputado Fernando Belaunzarán desea hacerle una pregunta. ¿La acepta?”, le dijo González Morfín.

Aldana aceptó y Belaunzarán se explayó.

—Quiero saber qué propiedades tiene el sindicato para hacer frente a esa obligación que le exigen desde los Estados Unidos por haber, según esta corte, por haber defraudado. Y qué pasó con los millones que, entiendo, el sindicato...”, decía el perredista cuando los gritos de la izquierda y de algunos priistas se escuchaba más que su voz.

“Espérense, tranquilos, le estoy dando tiempo para que piense, tranquilos, para que tome agua, para que trague saliva. Estoy siendo respetuoso, tranquilos”, instaba Belaunzarán.

“¿Qué pasó con esa denuncia, qué pasó con esos millones que el sindicato manejó, si nos pudiera decir. Y si de paso además nos quiere contar del Pemexgate, ya estaríamos de plácemes?”, cerró irónico.

Pero Ricardo Aldana no tragó saliva y contestó.

—Mire, diputado, con todo respeto. En primer lugar se está actuando como un Ministerio Público. Yo le diría una cosa: los asuntos judiciales del sindicato el sindicato los resuelve. Nadie les está pidiendo, ni a esta Cámara ni a ningún otro lado, que nos resuelvan el problema. Es un problema que tiene muchos años, y que no es un problema de la actual dirigencia. Es un problema que tiene más de 30 años.

“Pero bueno, yo le diría que hoy, y debemos, ni nadie nos ha dado un quinto para resolver el problema que hoy están ustedes viendo, y que ojalá lo vean en el futuro, porque verán la respuesta de la organización sindical con este tema.

“Es un tema mediático que da mucho, y qué bueno que lo subieron aquí, porque al final no perjudican al sindicato, perjudican al país, en donde los están poniendo en la picota de un tema que ustedes saben que los temas de venta de petróleo no se puede dar. Contestada su pregunta, señor diputado”, respondió.

González Morfín le instó a continuar con su discurso, que nuevamente fue interrumpido por una pregunta de la petista Lilia Aguilar Gil en torno a lo que llamó los excesos del sindicato, pero la antecedió con un “quiero decirle que se necesita mucha valentía, o mucho cinismo para hacer lo que usted está haciendo. Yo no lo conozco, pero me parece que es lo segundo”.

—“Muchas gracias, diputada. Me da oportunidad para decirle, con todo respeto, que la parte del cinismo le corresponde a usted. No me venga usted a decir lo que no es correcto, lo que no corresponde, y le voy a decir por qué, porque usted está hablando de una deuda que no es del sindicato, que no corresponde al sindicato, que corresponde únicamente a los gobiernos y a las administraciones anteriores.

—Leticia Robles de la Rosa

 

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