Delincuencia sólo emplea a mexicanos

Por su físico, los ocupan como guías para cruzar a indocumentados; algunos confesaron unirse al hampa por su voluntad

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29/06/2014 05:13 Lilian Hernández
Foto: Archivo/Cuartoscuro

CIUDAD DE MÉXICO, 29 de junio.- A diferencia del resto de los niños migrantes de Centroamérica que llegan a Estados Unidos, solamente los mexicanos han trabajado para la delincuencia organizada como guías para el tráfico de personas.

El estudio más reciente de la Oficina del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Refugiados (ACNUR), Niños en Fuga, reveló que sólo los niños mexicanos que han sido detenidos en EU confesaron haber sido contratados para guiar a otros ilegales a cruzar la frontera, ya que por su tamaño y edad, el mayor riesgo que padecen es ser regresados a su país.

De los niños de México entrevistados para ese informe, 38 por ciento reveló que había sido reclutado por la industria de tráfico de personas, “precisamente por su edad y vulnerabilidad”.

Esos menores mexicanos de 17 años que cruzan la zona fronteriza de México y Estados Unidos “a menudo son reclutados por el crimen organizado y otros actores criminales para trabajar como guías para la industria del tráfico de personas”, reveló el estudio del ACNUR.

En algunos casos, los menores mexicanos confesaron haberse unido por su propia voluntad y decisión, pero otros dejaron en claro que lo hicieron porque fueron enganchados con falsos argumentos, y otros que fueron claramente forzados a hacerlo y continuar en ese delito, a pesar de que no querían ser parte de ello.

A decir de la Agencia de Naciones Unidas para los Refugiados, esos niños que sirvieron al crimen organizado deberían tener, incluso, mayor necesidad de protección internacional, ya que esa situación les causa un daño mayor del que ocasiona sólo haber cruzado la frontera como migrante.

Eso quiere decir, para la Oficina del ACNUR, que los infantes mexicanos que fueron reclutados por el crimen organizado son quienes necesitan una mayor garantía de que no se les violarán sus derechos humanos y que pueden vivir en otro país en calidad de refugiados.

El reporte menciona que sólo los niños mexicanos dijeron haber sido explotados por “la industria criminal de tráfico de personas, es decir, facilitar a otros el cruce de la frontera hacia  Estados Unidos ilegalmente”, lo cual no fue señalado por los menores de El Salvador, Honduras y Guatemala, quienes a pesar de haber indicado que la violencia que vivían en sus barrios los motivó a salirse, no participaron en acciones de grupos delictivos.

Por ejemplo, David, de Guatemala, de 16 años, contó a las Naciones Unidas que abandonó su país, porque “las bandas en barrios cercanos querían matarme. Querían que les diera dinero, pero ¿qué dinero les podría haber dado? No tenía”.

Sobre la presión que ejerce la violencia en sus entornos y cómo eso los motiva a huir, otro testimonio incluido en el estudio muestra que Kevin, originario de Honduras, de 17 años, contó que su abuela lo presionaba para huir hacia Estados Unidos, porque si se quedaba lo matarían.

“Mi abuela quería que me fuera. Ella me dijo: ‘Si vos no te unís a la pandilla ellos te dispararán, si te unís, entonces la pandilla rival te disparará, o lo hará la policía. En cambio, si vos te vas, nadie te disparará’”, cuenta el testimonio de Kevin.

Traficantes, “personas sin sentimientos”

El presidente salvadoreño, Salvador Sánchez Cerén, calificó de “personas sin sentimientos” a los traficantes de indocumentados que “engañan” a los padres de familia para que manden solos a sus hijos a Estados Unidos.

El mandatario agradeció, en su nuevo programa de radio y televisión, Gobernando con la gente, el apoyo que los demás países del Sistema de la Integración Centroamericana (Sica) han dado a El Salvador, Guatemala y Honduras en su lucha en favor de los niños inmigrantes retenidos en Estados Unidos en los últimos meses.

Sánchez Cerén insistió en que los padres de familia no envíen a sus hijos hacia el país norteamericano, porque les “toca vivir el martirio de todos los migrantes”, por lo cual “esos niños quedan traumados para toda la vida”.

Este problema, en gran parte, se debe a que “aquí hay personas sin sentimientos que engañan a los padres de familia y les dicen: ‘si tu esposa está allá (en Estados Unidos), tú puedes mandar (a) tu hijo y no le va a pasar nada’, y entonces se va ese menor de edad”, indicó.

En ese sentido, el mandatario destacó la importancia de que la XLIII Cumbre de Jefes de Estado y de Gobierno del Sica, celebrada el viernes en la República Dominicana, haya emitido una declaración especial en apoyo a El Salvador, Guatemala y Honduras, de donde procede la mayoría de niños retenidos en Estados Unidos por ingresar irregularmente a ese país.

Las autoridades estadunidenses “están sumamente preocupadas porque se les dispararon las tasas de migración de niños”, problema que estos tres países centroamericanos “lo hemos visto como una crisis humanitaria”, añadió.

Sánchez Cerén reiteró su demanda de que esos niños reciban la debida atención y respeto de sus derechos en Estados Unidos, a donde viajan para reunirse con sus padres o huyendo de la violencia, según autoridades locales.

—EFE

 

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