100 años de la toma de la ciudad; triunfa la Revolución en Zacatecas

La entrada de la división del norte a la capital causó una de las batallas más sangrientas en el último bastión del ejército huertista

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23/06/2014 05:50 Omar Hernández/ Corresponsal

ZACATECAS, Zac., 23 de junio.– La lluvia que ha mojado las calles adoquinadas y los edificios con fachadas de cantera parece recordar el escenario de hace 100 años en la capital zacatecana; con el suelo enlodado y un ambiente enrarecido por la guerra revolucionaria, Zacatecas se preparaba para una batalla que definiría el rumbo a corto, mediano y largo plazo del país.

“Es un parteaguas en la historia de nuestro país, de tal suerte que ésta no es una conmemoración que sólo le interese a los zacatecanos, sino que es una conmemoración de envergadura nacional”, define el cronista de la entidad Manuel González, al iniciar las celebraciones con la inauguración de un arco monumental al triunfo revolucionario, instalado en la capital del estado; el mismo sitio donde la historia registra un mar de muertos, entre federales, civiles y revolucionarios.

Para entender la importancia de la batalla, hay que situar al Zacatecas de hace un siglo, una capital próspera por los yacimientos de plata y sus minas, donde confluían las más importantes ramificaciones ferroviarias y la vida social del país transitaba antes de presentarse en la Ciudad de México.

Por la importancia económica, de las vías de comunicación, social y política, el Ejército federal a las órdenes del presidente usurpador Victoriano Huerta ­—quien conocía perfectamente la importancia de la región al ser oriundo de Colotlán, Jalisco, situado a poco más  kilómetros de la capital zacatecana —, envió un nutrido contingente de más de  12 mil efectivos a las órdenes del general Luis Medina Barrón.

El 12 de junio de 1914 Venustiano Carranza, nombrado por los designios del Plan de Guadalupe como primer jefe, giró instrucciones al civil José Doroteo Arango Arámbula, conocido como Francisco Villa por sus huestes de la llamada División del Norte, de enviar de 3 mil a 5 mil integrantes de su fuerza al apoyo de los generales Aregón y Natera que desde el 19 de junio habían intentado sin éxito tomar la ciudad.

Hacerse de la victoria de la capital de cantera era de suma importancia para las fuerzas revolucionarias porque significaba tener el paso franco hacia la Ciudad de México, por ello Francisco Villa decidió que él mismo encabezaría la batalla a pesar de recibir la negativa de Carranza, quien veía en el caudillo un riesgo para su autoridad, Pancho Villa desobedeció la primera instrucción de Venustiano Carranza, y recibió el espaldarazo de sus dorados —nombre con el que se identificaban los integrantes de la División del Norte— por la madrugada del 17 de junio partía en trenes desde Torreón acompañado de su tropa.

El 19 de junio, Villa junto con el general Felipe Ángeles llegaron al poblado de Calera, situado a 25 kilómetros del objetivo; la fuerza desplazada para la batalla final era de 25 mil efectivos.

Se define la balanza

La lluvia no cesaba. Por la noche del 22 de junio y luego de una larga cena, cientos de la avanzada revolucionaria llegaban a la capital del estado y atravesaban la región naturalmente accidentada entre cerros y matorrales para ocupar posiciones, días antes la artillería del general Felipe Ángeles había sido colocada estratégicamente de una forma que después definirían como magistral.

Al disparo de un cañón, poco después de las 10:00 horas del 23 de junio, la señal estaba lanzada y la batalla comenzó, 40 cañones —28 por el norte y 18 por el sur— protegían la avanzada de caballería e infantería que abordaba a la ciudad por los cuatro puntos cardinales, la participación de la artillería fue crucial para la victoria, el propio general externaría según los diarios de la época: “Cuando el cañón truena, el enemigo se esconde y nuestra artillería avanza, y cuando el enemigo se atreve a asomar la cabeza, ya tiene a la infantería nuestra encima y abandona apresurado la posición”.

Pasado el mediodía los generales Villa y Ángeles estuvieron cerca de la muerte, cuando un proyectil de cañón explotó a manos del artillero villista antes de ser lanzado, la autoridad y el empuje moral del también llamado Centauro del Norte lograron que sus tropas, lejos de intimidarse, redoblaran en la batalla cuando el Ejército federal luchaba y replegaba por algunos puntos a los revolucionarios.

A las 14:00 horas se capturó la cima del cerro de El Grillo y a las 16:00 horas la de La Bufa, la huida del Ejército federal comenzaba, pero la ciudad estaba sitiada por los cuatro puntos, un baño de sangre comenzó ante la superioridad revolucionaria, sólo algunos cientos de soldados federales lograron huir hacia Aguascalientes, dinamitando a su paso las vías ferroviarias, el resto cayó muerto o aprehendido, miles de vidas de civiles también se perdieron en la toma de la ciudad.

$480 millones para festejos

Desde hace poco más de un año el gobierno del estado comenzó los preparativos para conmemorar la Toma de Zacatecas, el Ejecutivo dispuso una partida de  $480 millones para la construcción de obra pública y eventos conmemorativos.

Luego de la aprobación de la millonaria inversión, proyectos de embellecimiento de los accesos a los 58 municipios de la entidad comenzaron, todos con motivos alusivos a la batalla. La obra magna de construcción: el gasoducto centenario, un proyecto de conducción de gas natural que fluye desde Aguascalientes hasta Calera, mismo punto donde hace 100 años el general Villa detallaba el asalto armado.

Para la celebración del centenario se han suspendido actividades laborales y educativas en la entidad.

Hoy habrá un desfile militar a las 8:00 horas por el boulevard Metropolitano, para después esperar el arribo del presidente Enrique Peña Nieto, quien inaugurará el gasoducto Centenario que fue terminado a marchas forzadas —tardará aún 20 días en recibir las constancias de seguridad para su operación—, el evento de la representación monumental se dará cerca del mediodía.

La escenificación es de tal importancia para las fuerzas armadas que el propio secretario de la Defensa Nacional coordinó y supervisó la puesta en marcha: “Los felicito, les transmito un saludo del señor Presidente de la República quien sabe que venía yo a hacer esta supervisión”, externó Cienfuegos Zepeda dos días antes del evento a las tropas y civiles refrendando lo anunciado una semana atrás por el comandante de la 11ª Zona militar, quien anunciaba que se buscaba hacer historia en el ámbito internacional con la escenificación: “De orden de mi general secretario se están dando todos los apoyos que se requiera para que este evento sea famoso a nivel internacional”, declaró el general Antelmo Rojas.

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