Gambetas y zancadillas en la relación de México y Brasil

Consideran inevitable rivalidad entre ambas naciones. Especialistas ven demagogia en las declaraciones de Lula da Silva

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15/06/2014 05:11 Georgina Olson
El 19 de abril de 2013, Luiz Inácio da Silva acompañó a Rosario Robles y Enrique Peña Nieto en una gira contra la pobreza en Zinacantán, Chiapas. Foto: Archivo
El 19 de abril de 2013, Luiz Inácio da Silva acompañó a Rosario Robles y Enrique Peña Nieto en una gira contra la pobreza en Zinacantán, Chiapas. Foto: Archivo

CIUDAD DE MÉXICO, 15 de junio.- Luis Inácio Lula da Silva declaró que la narrativa mexicana del “éxito económico” es puro cuento, que Brasil tuvo su reforma energética hace 20 años y que en México “todo es peor que en Brasil”. Algunos se molestaron, pero hay quienes piensan que son palabras destinadas a los brasileños, que en octubre elegirán Presidente.

No hay que tomarlo como una confrontación ni como un conflicto, hay que tomarlo en su justa dimensión: Brasil tiene en cuatro meses elección presidencial” dijo a Excélsior José Luis Reyna Pérez, embajador de México en Brasil de 1995 a 1997.

En realidad, señala Reyna, Lula está usando a México para decir “miren ustedes (ciudadanos), Brasil está mucho mejor que México a final de cuentas”.

Ante esto, el presidente Enrique Peña Nieto planteó que tiene un “gran respeto” por Lula da Silva y que “la ruta seguida por Brasil es referente para otros países, pero México tiene la propia”.

Lula y la prensa internacional

La declaración de Lula se da luego de que la prensa brasileña ha retomado lo publicado por la prensa internacional, la cual ha proyectado a México como “ejemplo a seguir”, explicó Cecilia Soto, embajadora de México en Brasil en el sexenio del entonces presidente Vicente Fox.

La misma prensa que llevó a Brasil al estrellato —The Economist, Financial Times, The Wall Street Journal, Bloomberg— es la que ahora pone en órbita a México, concluye Soto.

Por otro lado, Jorge Eduardo Navarrete López, representante diplomático ante Brasil de 1997 a 2001, consideró que “hay países interesados en fomentar la rivalidad mexicano-brasileña… las potencias de este hemisferio y algunos países de Europa prefieren que pese más la rivalidad que la cooperación”.

¿Rivalidad real?

Sin embargo, es verdad que desde la década de los sesenta, por ser las dos economías más grandes de Latinoamérica, México y Brasil sí han experimentado una rivalidad, misma que los diplomáticos califican de “natural”.

La gran diferencia entre ambos es que Brasil siempre ha tenido en sus objetivos de política exterior ser líder en la región latinoamericana, mientras que México no siempre ha perseguido esa meta.

Para Cecilia Soto la razón es simple: “Nosotros tenemos una experiencia con el mundo completamente diferente a la de Brasil: tenemos al lado a la súper potencia, estamos tratando de sobrevivir, hemos desarrollado mañas y astucias, incluyendo el TLC (Tratado de Libre Comercio). En cambio, ¿qué gran súper potencia hay en el hemisferio sur?

Ellos (Brasil) interpretan como dependencia lo que para nosotros es una estrategia de sobrevivencia. No tiene nada que ver”, comentó.

De acuerdo con el embajador Ramón Xilotl Ramírez, quien fue cónsul adscrito al consulado general de México en Río de Janeiro, de 1972 a 1977, “Brasil siempre buscó posicionarse como una potencia, ellos dicen que los poderosos siempre se entienden entre sí, y que lo que Brasil tiene que hacer es ser uno de los poderosos” dijo.

Mientras que “México nunca tuvo en su lista de prioridades ser una potencia en Su-damérica”, afirmó el diplomático.

¿Cerca o lejos
de Estados Unidos?

Pero no todo lo define la ubicación geográfica. Desde hace décadas, Brasil buscó diversificar su comercio y lo logró: en 2013 exportó 19 por ciento de sus productos a China, 13 por ciento a EU, ocho por ciento a Argentina, 7.2 por ciento a Países Bajos y el resto a una veintena de países.

Mientras tanto, México concentra casi 80 por ciento de sus exportaciones en Estados Unidos, “por eso la capacidad de maniobra que tiene Brasil para moverse internacionalmente es muy superior… el problema de México es que depende de un solo mercado”, dijo Reyna.

 En tanto que para Navarrete López “México nunca tuvo la perspectiva, nunca abandonó la miopía de ver sólo al otro lado del río Bravo, y eso se acentuó con el TLC”.

A pesar de la lejanía geográfica con Estados Unidos, en 1964 la oligarquía brasileña, con la ayuda de la CIA, depuso al presidente João Goulart, y de entonces a 1985 se sucedieron en el poder cinco generales. Después regresó la democracia.

Durante los gobiernos militares, Brasil estaba muy cerca de Estados Unidos y de espaldas a América Latina… con los gobiernos democráticos hubo una reevaluación de esto, que sin separarlo de Estados Unidos, equilibró las cosas vía una mayor relación con América Latina y con África” explicó Navarrete.

Tensión por asilo a brasileños

Un elemento que generó tensión en la década de los sesenta fue la decisión de México de otorgar asilo a opositores a los regímenes militares brasileños.

Yo percibía un trato respetuoso, pero no exactamente cordial (de los brasileños a los diplomáticos mexicanos)… lo atribuía a la época del golpe de Estado (1964), cuando México tuvo muchos asilados en su embajada” dijo Xilotl Ramírez, quien estuvo en el consulado general de Río de Janeiro, entre 1972 y 1977.

Sin embargo en Brasil había respeto por diplomáticos mexicanos de carrera, y por el mismo embajador Vicente Sánchez Gavito, quien asiló a muchos brasileños tras el golpe de Estado.

Al morir, los brasileños pusieron su nombre a la calle en la que había estado su casa y donde había defendido el derecho al asilo.

Desacuerdo por el TLC

Un momento difícil en la relación con Brasil fue la firma del Tratado de Libre Comercio con Norteamérica de México con Estados Unidos en noviembre de 1993.

Lo que los irritó mucho fue que durante el gobierno de Salinas había un acuerdo tácito, de que en la medida de que existiera un TLC, entonces Brasil sería partícipe de ese tratado y México no respetó el acuerdo”, recordó Reyna.

Entre 1995 y 1997, en los que Reyna Pérez fue embajador en Brasil y Ernesto Zedillo era Presidente de México, la tensión fue un punto importante.

El asunto no sólo causó ámpula en Brasil, hubo una molestia entre los países de la Asociación Latinoamericana de Integración (ALADI), creada en 1980, pues México no les extendió los beneficios comerciales que le había otorgado a EU, mediante el TLC, como lo establecían las cláusulas de la asociación.

En respuesta, esas naciones iniciaron un litigio contra México en la organización, el cual no se resolvió formalmente sino “a través de acuerdos compensatorios en algunas ramas, particularmente la de automóviles”, explicó Navarrete López, quien estuvo en Brasil como embajador cuando Fernando Henrique Cardoso era Presidente de Brasil.

Y después llegó Cecilia Soto como represenante diplomática a Brasil,  al final de la presidencia de Cardoso, y al inicio de la presidencia de Da Silva.

Gran parte de mi labor fue explicar qué era el TLC, era muy difícil para ellos entender lo que desde mi punto de vista es un instrumento que nos permite mayor libertad y de alguna manera soberanía en la relación con Estados Unidos”, comentó la diplomática.

Soto exponía a los brasileños que el TLC era una forma de poner reglas claras a un comercio bilateral México-Estados Unidos, que existía hacía décadas, pero que no estaba regulado.

Poniéndose de acuerdo

Un tema al que los dos países han dedicado voluntad política y talento es al comercial, para inventar un esquema que regulara el intercambio de bienes y fuera compatible con las obligaciones de Brasil en el Mercosur, y las de México en el TLC.

Brasil tenía el acuerdo del Mercosur desde 2001, ya no podía firmar de manera independiente acuerdos de complementación económica con otros países, como México” dijo Soto: “estábamos fritos”.

Entonces, el embajador Fernando de Mateo, actual representante de México ante la Organización Mundial del Comercio (OMC), ideó un mecanismo mediante el cual Brasil podía firmar un acuerdo de complementación con México “y después, como piezas de lego, ir sumándose los otros países del Mercosur”, expuso la diplomática.

Así, en 2002 se firmó el Acuerdo de Complementación Económica 55 (ACE 55), en materia automotriz, “que es el primer TLC de comercio monosectorial del mundo”, explicó la diplomática, y se negoció la cantidad de autos que se venderían los dos países sin pago de arancel.

Aunque en febrero de 2012 Brasil pidió revisar el acuerdo, pues la creciente importación de autos mexicanos —de menor costo que los brasileños— estaba afectando su industria.

De acuerdo con Navarrete, el problema comercial entre México y Brasil se explica porque los gobiernos “se preocupan demasiado por los resultados a corto plazo de la balanza comercial… y les parece que si un año se tiene un déficit se va a venir encima el mundo, pero no, le dan demasiada importancia y ven conflictos donde no debería haber”.

Consejo de seguridad

Otro tema que ha generado fricciones es el del Consejo de Seguridad de la ONU. Tanto Brasil como México proponen una reforma, sin embargo, cada modelo es diametralmente opuesto.

Brasil pretende que siga habiendo integrantes permanentes con poder de veto, y busca ser uno de ésos. México busca un modelo más democrático, en el que ya no exista el poder de veto, todos los integrantes sean no permanentes, y vayan rotando.

Tema de armas nucleares

La desnuclearización es otro de los temas ríspidos: en 1967 se firmó en la Ciudad de México el Tratado de Tlaltelolco, para la prohibición de armas nucleares en América Latina y el Caribe, a iniciativa del diplomático Alfonso García Robles, Premio Nobel de la Paz en 1982.

Brasil y en alguna medida Argentina tenían aspiraciones de construir arsenales nucleares, y entraron en una situación de enfrentamiento y oposición al objetivo mexicano y de otros países de la región de desnuclearización… eso desequilibró la balanza hacia la rivalidad”, explicó Navarrete.

Pese a los desacuerdos, expone, México y Brasil, al estar entre las primeras 15 economías del mundo, con tal peso territorial y poblacional, “inevitablemente van a encontrar en su trabajo bilateral, y subregional o regional, elementos de diferencia”.

Lo importante es que encuentren estrategias para resolver sus diferencias y se recuerde también que históricamente “han colaborado en grandes causas de la comunidad internacional: como la descolonización en los años cincuenta y sesenta”.

 

REFERENTE MUNDIAL

Brasil se alista para el próximo proceso electoral en octubre, que renovará la presidencia.

  • Es la séptima economía a nivel mundial y la primera en América Latina, de acuerdo con datos del gobierno de Brasil.
  • Es la quinta nación con mayor número de habitantes, con 187 millones de personas, según el INEGI.
  • La esperanza de vida es de 74 años, según el informe del Banco Mundial en 2012.
  • El ingreso per cápita es de 11 mil 630 dólares, en 2012, según datos del Banco Mundial.
  • En 2013, registró una inflación de 6.8 por ciento.
  • El desempleo se ubicó en 2013 en 6.9 por ciento.
  • Datos del Banco Mundial revelan que en 2012 el 15.9 por ciento de la población se encontraba en pobreza.
  • El gobierno brasileño informa que en 2010 las exportaciones totalizaron cerca de 200 mil millones de dólares, y las importaciones sumaron aproximadamente 180 mil millones de dólares.
  • En 2010 emitió, en promedio, 2.2 toneladas métricas per cápita de CO2, de acuerdo con el Banco Mundial.

 

CAMBIOS DE FONDO

Actualmente, México debate las leyes secundarias de las reformas estructurales.

  • Es la catorceava economía a nivel mundial y la segunda en América Latina, de acuerdo con la Secretaría de Relaciones Exteriores.
  • Es el onceavo país más poblado del mundo, con 112 millones de habitantes, según el INEGI.
  • La esperanza de vida es de 77 años, según el informe del Banco Mundial en 2012.
  • El ingreso per cápita es de nueve mil 640 dólares, en 2012, según datos del Banco Mundial.
  • En 2013, registró una inflación de 3.8 por ciento.
  • La tasa de desempleo en 2013 fue de 4.9 por ciento.
  • Datos del Banco Mundial revelan que en 2012 el 52.3 por ciento de la población se encontraba en pobreza.
  • En 2010 se ubicó como el décimo país exportador e importador a nivel mundial, con 2.5% y 2.6% del total, respectivamente, según el Informe sobre el Comercio Mundial OMC, 2011.
  • En 2010 emitió, en promedio, 3.8 toneladas métricas per cápita de CO2, de acuerdo con el Banco Mundial.

 

 

Pese a impulso a las políticas económicas, comparten problema de inequidad social

¿Quién tiene la economía más sólida y las mejores condiciones de vida: México o Brasil? Es la pregunta que está en la cancha de la opinión pública, una semana después de que Luis Inácio Lula da Silva lanzara una “loa” a la economía brasileña, y a dos días de que las dos selecciones de futbol se enfrenten en el Mundial.

Ni economistas, ni estadistas parecen encontrar una respuesta contundente, en lo que parecen estar de acuerdo es en que a pesar de ser las economías número siete (Brasil) y 14 (México), del mundo, ambos tienen problemas de inequidad social: en 2010 obtuvieron el lugar número 56 y 51, respectivamente, en materia de desigualdad, según el Programa de la ONU para el Desarrollo, PNUD.

De como combaten
la pobreza

Para Cecilia Soto, embajadora de México en Brasil durante el sexenio del expresidente Vicente Fox, el mayor logro de da Silva fue “incorporar a casi 40 millones de personas de la clase D (en pobreza) a la clase C (clase media); tuvieron una política de aumento de salario muy agresiva: aumentó 50 por ciento en términos reales”.

El lado oscuro de esa política fue que gran parte de esa población que por primera vez tuvo acceso a un auto o a un refrigerador “dedicó todo su ingreso al consumo, nada al ahorro… hasta estuvieron totalmente endeudados, ya no podían consumir”, dijo Soto. 

¿Qué pasó con hambre cero?

De acuerdo con Caitlin Hicks, investigadora del Consejo de Asuntos Hemisféricos, el objetivo original de Hambre Cero era dotar de 20 dólares al mes a las personas en extrema pobreza, para comprar alimentos y reducir esa pobreza a la mitad en 2015, pero por un problema de corrupción, desorganización y reducción de presupuesto, la mayor parte de los recursos no llegó a la población.

Hambre Cero inició en 2003, y en el informe escrito por Hicks en 2005 se asienta que “muchas familias empobrecidas de Brasil no han visto un dólar de los subsidios”.

La explicación del gobierno es que parte del presupuesto destinado “se usó para pagar la deuda nacional”, señalaba Hicks.

Otro problema es que cinco meses después de que Lula asumió la presidencia, el presupuesto de esa política se redujo en dos terceras partes, quedando en 492 millones de dólares, en vez de mil 476, y aunque un año después se presupuestaron 800 millones de dólares más, sólo se entregaron 130 millones a la población.

¿Y la políitca social
en México?

De acuerdo con los investigadores Joaquín Flores, Guadalupe Calderón y Aldo Vigueras, “los programas de tipo social que desde décadas anteriores pretenden mitigar la pobreza y ofrecer vías alternas para salir de ella, sólo alcanzan a tener un impacto asistencial y están lejos de cumplir su objetivo”.

Así lo exponen en el documento México y Brasil en el Siglo XXI: Estrategias de Desarrollo Divergentes, en el que aseveran que las remesas han tenido  un mayor impacto en la mitigación de la pobreza que las políticas sociales.

De acuerdo con el Banco de México, en 2006, 2007 y 2009, las remesas superaron la cifra de la Inversión Extranjera Directa (IED).

En el país, entre “2006 y 2008 la pobreza creció en casi cinco millones de habitantes, es decir, nuevamente más de cincuenta millones de mexicanos viven en pobreza, según datos del Coneval”, así lo exponía Mario Luis Fuentes, durante el ciclo de conferencias Pobreza, desarrollo y asistencia social, en 2010.

Una de las principales políticas de la actual administración en México es la Cruzada contra el Hambre, que busca sacar de la pobreza alimentaria a 7.2  millones de personas en 400 municipios. 

La estrategia consiste en el establecimiento de comedores comunitarios, subsidios para la compra de alimentos y apoyos al campo para mejorar niveles de producción y distribución de alimentos.

Indicadores económicos

En materia de crecimiento del PIB México está en mejores condiciones, en  2012 creció 3.8 por ciento, mientras que Brasil .9 por ciento.

Cabe mencionar que Brasil tuvo niveles de crecimiento altos del PIB, como el 7.5 por ciento en 2010.

Parte importante de este crecimiento en años pasados fue la exportación masiva de materias primas a China e India, que coincidió con un aumento en sus precios, pero al caer, su PIB se vio afectado.

En materia de inflación México está en mejores condiciones que Brasil, pues registró una inflación de 3.8 por ciento en 2013, mientras Brasil llegó a 6.8 por ciento.

Los indicadores sobre desempleo también favorecen a México, pues el año pasado Brasil tuvo una tasa de  6.9 por ciento, dos puntos más que nuestro país.

Sector energético

En su declaración del lunes pasado da Silva presumía que Petrobras pasó por una reforma hace 20 años y una de sus características es permitir la entrada de capital extranjero.

Mucho de ese capital noruego y chino sencillamente le permitió descubrir petróleo en aguas profundas y eso significa que en 3 o 4 años, Brasil va a ser uno de los 10 países exportadores de petróleo más importantes del mundo” comentó a Excélsior José Luis Reyna Pérez, quien fue embajador de México en Brasil de 1995 a 1997.

Otra cuestión medular que los diplomáticos mexicanos han observado en Brasil es una permanente inversión en investigación.

Brasil ha tenido una política de Estado hacia la investigación, en temas como  el agropecuario, el del petróleo: hubiera dictadura, hubiera gobierno de derecha, gobierno de izquierda, eso se ha mantenido”, dijo Soto.

Asimismo, aseguró que eso les ha permitido contar con la tecnología para extracción de hidrocarburos de aguas profundas.

México aprobó el año pasado la Reforma Energética, que abre el sector a la inversión extranjera, ahora en el debate de las leyes secundarias se defininen los requisitos y características que de las licitaciones para permitir la entrada de ese capital. 

¿Transparencia en el sector energético?

Una exigencias de la opinión pública en México es que se garantice la transparencia en los procesos de licitación, un esquema que Petrobras ha garantizado,  de acuerdo con Soto.

 Petrobras cotiza en la Bolsa de Valores, por eso la de Sao Paulo es mayor que la de México,  a mí me hubiera gustado una reforma en la que Pemex cotizara en Bolsa y hubiera accionistas… el hecho de rendir cuentas a los accionistas te obliga a tener una gobernanza corporativa mucho más transparente y mucho más ordenada.”

A pesar de los candados creados para que Petrobras fuera una empresa transparente, los brasileños enfrentan un escándalo de corrupción que implica a funcionarios de esa empresa.

En 2006, Petrobras compró una planta de refinación en Pasadena, California, por mil 280 millones de dólares, y su valor actual es de 200 millones de dólares.

En 2010, Brasil y México obtuvieron el lugar número 56 y 51, respectivamente, en materia de desigualdad social, según el Programa de la ONU para el Desarrollo, PNUD. Foto: AP

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