El Negro, primer héroe de la ABC; sobrevive y rehabilita a su “ángel”

Héctor Manuel Robles Villegas ha sido sometido a 17 cirugías; aun así es seleccionado en taekwondo

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05/06/2014 05:04 Daniel Sánchez Dórame/ Corresponsal
Hace cinco años, Julio César (izq) se estaba drogando cuando ocurrió el incendio en la ABC; a raíz de la tragedia y tras salvar a Héctor Manuel (derecha) y a otros siete niños, El Negro decidió rehabilitarse.

HERMOSILLO, 5 de junio.— Con quemaduras en el 60 por ciento de su cuerpo, pulmones inflamados y sinusitis crónica, con apenas tres años de edad, Héctor Manuel Robles Villegas sobrevivió al incendio de la Guardería ABC.

Aquel fatídico 5 de junio de 2009, el niño dormía cuando se suscitó el incendio. Entre gritos de terror y un tóxico humo negro, el pequeño se levantó y caminó a ciegas hasta que encontró la perilla incandescente de la puerta de salida a la estancia. La giró. La quemadura  le costó la movilidad de sus deditos.

Su madre, Adriana Villegas, con tristeza narra que él mismo recordó que en la penumbra sintió una pierna humana, a la que se aferró. Era la de Julio César El Negro, un joven de aspecto cholo que, con 16 años de edad y bajo el efecto de las drogas, se metió entre las llamas para rescatar a al menos ocho niños. Héctor fue el quinto.

“Por la gravedad de las lesiones, yo pensé que mi hijo era de los últimos niños en ser rescatados, pero no fue así; resulta que fue de los primeros porque a los dos años conocí al muchacho que sacó a Héctor. Era uno de los cholos que ayudaron a sacar a varios niños; de hecho Julio César fue el primero en entrar a la Guardería cuando se estaba incendiando”, recordó.

Cuando sobrevino el incendio, El Negro estaba drogándose junto a otros jóvenes en un predio baldío, cuando una vecina les avisó que se estaba quemando la guardería y que en el interior había muchos niños; Julio César, sin pensarlo dos veces, trató de entrar por una puerta, pero estaba atorada, así que tuvo que introducirse entre las llamas y el humo a través de una ventana.

“Lo conocí en un centro comercial, se acercó y me asusté porque parecía pandillero, pero siempre quise conocer al ángel que salvó a mi hijo. Estaba muy nervioso y me dijo que él lo había sacado, le creí porque me describió perfectamente la ropa que mi hijo usaba aquel día, me dijo que desde el incendio se le quedó perfectamente gravado el rostro de cada uno de los niños que rescató. Lloré y lo abracé”, recordó la madre.

En el breve y fortuito encuentro, Julio César le contó a Adriana Villegas que el día del incendio se quedó toda la noche llorando afuera de la Guardería ABC y que a raíz de la tragedia pensó que cómo era posible que él se estuviera matando solo, con las drogas, y que aquellos niños hayan perdido la vida de una forma tan horrible por lo que a sus 18 años, El Negro se había rehabilitado y se mantienía limpio de sustancias. El valor de Héctor Manuel lo inspiró para lograrlo.

“Yo le dije a Julio César que siempre estaría para lo que se ofreciera; él jamas fue a mi casa ni me pidió nada. Yo fui quien lo buscó para entregarle una fotografía que le tomé en el primer encuentro. El Negro me dijo que la puso a un lado de su cama y que todos los días se persigna con la foto de mi hijo para recordar la fortísima experiencia que le ayudó a dar un vuelco a su vida”, afirmó Adriana Villegas.

Ahora, Héctor tiene ocho años de edad y en los últimos cinco fue sometido a 17 operaciones para reconstruir todas sus extremidades, músculos y el rostro, con injertos tomados del 40 por ciento de su cuerpo que quedó sano.

Por eso sorprende verlo jugar chinchileguas, aventarse una chilena de futbol o saber que fue seleccionado para competir en Estados Unidos en un torneo de taekwondo.

“Héctor es muy fuerte, nada lo detiene, así lo he criado sin ninguna mentira de lo que pasó, pero lo tengo que preparar muy bien sicológicamente cada vez que va a ser operado. Lleva 17 cirugías y en cada una aprovechan para hacerle dos o tres procedimientos distintos, todavía le faltan muchas más hasta los 21 años que termine su desarrollo, porque los injertos no crecen y cada tanto tiempo tiene que volver al hospital (el Shriners de Sacramento, California)”, afirmó Adriana Villegas.

El pequeño sobreviviente es muy tímido ante cámaras y micrófonos, pero entre sus amiguitos es muy extrovertido, a pesar que ha sido víctima de bullying ha sabido sobrellevar su vida y superar los obstáculos.

“Se ha integrado muy bien. La sociedad está aprendiendo a respetar, pero he notado que son mucho más crueles los adultos que los menores porque cuando los mayores ven alguien diferente como Héctor voltean con morbo; los niños se adaptan más fácil y en su escuela nos han ayudado mucho los especialistas porque hay ocho sobrevivientes al incendio de la Guardería ABC”, aseguró.

Héctor está creciendo y su madre lamenta que cuando éste madure le va a preguntar qué pasó con los responsables de la mayor tragedia infantil en la historia de México, “será muy triste tenerle que decir que quedaron impunes, que quienes le causaron todo ese sufrimiento nunca recibieron castigo”.

Diputados darán seguimiento

A unas horas de que se cumplan 5 años de ocurrida la tragedia de la Guardería ABC en Sonora, en la Cámara de Diputados se instaló una grupo de trabajo para dar seguimiento a las investigaciones que lleven a fincar las responsabilidades a los involucrados en los hechos.

La diputada Verónica Juárez, presidenta de la Comisión de la Niñez y quien encabeza el referido grupo de trabajo, expresó su solidaridad con los padres de familia que perdieron a sus hijos y se pronunció por llevar las investigaciones hasta sus últimas consecuencias.

“ A 5 años de la tragedia es momento de demostrar que México ha cambiado y que nada ni nadie se debe de encontrar por encima de la ley.

Por su parte, la diputada Zuleyma Huidobro González, secretaria de la Comisión de Justicia, adelantó que el plan de trabajo que habrá de formular esta instancia lo hará con el concurso de los padres de los menores fallecidos.

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