Reformas son el futuro del mundo: Manlio Fabio Beltrones, coordinador del PRI

El diputado pide romper paradigma de que la energía sirve para mejorar los ingresos del gobierno, pues ayuda a mejorar la competitividad del país

COMPARTIR 
26/05/2014 05:56 Redacción
Manlio Fabio Beltrones destacó la productividad de la Cámara de Diputados.

CIUDAD DE MÉXICO, 26 de mayo.- Tras asegurar que son los proyectos legislativos más importantes que tiene el Congreso, Manlio  Fabio Beltrones, coordinador del Partiro Revolucionario Institucional (PRI) en la Cámara de Diputados, dijo que las leyes reglamentarias  de las reformas constitucionales en telecomunicaciones y energía “son el futuro del mundo”.

En entrevista con José Elías Romero Apis para el programa En nombre de la ley, de Excélsior Televisión, subrayó que la importancia de ambas reformas radica en que determinan la competitividad de un país y, por tanto, la llegada de inversiones, la generación de empleos y el crecimiento económico, elementos que a México le urgen para beneficiar a la población.

“Una y otra son el futuro del mundo. Las dos están interrelacionadas con la geopolítica, con aquello que hace que los países sean más o menos importantes en su región. Veámoslo en el mundo la revolución de las telecomunicaciones es aquélla que ha dispuesto lo necesario para hacer a un país más competitivo que otro. ¿Y qué significa ser más competitivo? Que atrae más inversión que otro. ¿Y qué significa que atrae más inversión? Que va a haber más empleo, y con el empleo mejor remunerado vamos a poder luchar para abatir la desigualdad lacerante en este país, en donde hay pocos muy ricos y muchos muy pobres. Eso significa telecomunicaciones de avanzada y de energía.”

Expuso que se debe romper el paradigma que “sostienen algunos viejos políticos” de que la energía sirve para mejorar los ingresos del gobierno, pues, al igual que las telecomunicaciones, sirve para mejorar la competitividad del país.

“Lo que necesitamos es energía suficiente, disponible y a buen precio para ser más competitivos. Si tenemos telecomunicaciones modernas en donde exista gran competencia tendremos servicios mejores y a mejor precio, y si tenemos energía suficiente, disponible y a buen precio, estoy seguro que va a hacer la diferencia de México en el mundo.

“Veamos a Estados Unidos, que parecía ser el poder imperial económico más importante en decadencia. El encontrar nuevas fuentes de energía baratas y disponibles lo han puesto en términos geopolíticos de nuevo mandato y por muchos años.”

Sobre las modificaciones más complicadas de dictaminar y aprobar en el Congreso, en el marco de las reformas estructurales, Beltrones dijo que, a su juicio, la más difícil fue la nueva Ley Federal del Trabajo, que no se analizaba desde hacía tres décadas, porque aborda las relaciones entre el capital y el trabajo.

“Lograr armonizar esos intereses en verdad que amerita mucho trabajo, muchas horas-hombre y máximo talento. Yo por eso aprecio a esta LXII Legislatura. Lo difícil lo hizo parecer fácil, y lo aparentemente fácil le ha permitido vencer las dificultades”.

Aseguró que uno de los objetivos del trabajo legislativo es tratar de alcanzar consensos, “que no es difícil, pero es un poco cansado el estar intentando lograr el máximo consenso posible en una sociedad tan diversa; su expresión más legítima es la composición de las Cámaras en donde difícilmente logras las unanimidades. Sí debes tener un objetivo preciso de hacer que ese máximo consenso posible es el que te permita aceptación sobre lo que estás logrando.

“Pero si ya no exiges mucho, yo me saldría de lo común que han mencionado algunos que cuando tocas el tema de telecomunicaciones o competitividad te enfrentas a intereses sumamente poderosos, que son los que empiezan a interactuar para evitar que las cosas buenas pasen en el país. O cuando ves el tema de las prácticas patrimoniales y dogmas y tabúes, como es en el tema energético, te enfrentaste ante un molino de viento con el que tienes que combatir.”

Al ser cuestionado sobre el futuro del Estado como una organización política, el político sonorense consideró “posible que surja una forma de organización superior a lo que hoy conocemos como el Estado, aquí en México y en el mundo”.

Explicó que desde su óptica, se requiere un sistema que garantice la modernidad, ya sea Estado u otra figura, porque, dijo, la ciudadanía quiere y exige garantías de empleo, de salarios, de educación y de crecimiento económico.

Al ciudadano, agregó, no le preocupa mucho si es un sistema presindencialista o parlamentario, pues lo que necesita son garantías para su cotidianeidad.

“Podemos hacer un sistema que garantice gobernabilidad en la modernidad de un siglo XXI que es sumamente exigente, a punto tal que ya no admite un presidencialismo antiguo, pero que funcionó; hoy en este avance y madurez democrática pide que siga siendo un sistema presidencial, pero moderno.

“¿Qué le interesa a quienes nos están viendo más allá de la sapiencia y la academia de quienes nos escuchen? Quieren garantías. ¿Qué importa si es un sistema u otro, si es un Estado o no. Lo que le exigen al mismo sistema y al Estado, o a cualquier otra figura que venga a sustituirlo en el futuro, es tener empleo digno, que le dé el crecimiento económico, que le garantice que la competencia le brinde servicios accesibles y a buen precio; que le procure una educación de calidad y competitiva, con lo cual empleo y educación nos van haciendo la tarea de poder hacer más igual a la sociedad, a la sociedad, y, perdón, no es un escape, lo que lo iguala es una educación de calidad y un empleo digno y remunerado.”

El líder de los diputados priistas afirmó que la LXII Legislatura ha sido muy productiva, porque se han logrado reformas que el país necesitaba desde hace más de 20 años.

“Yo me precio y me siento muy orgulloso de pertenecer a una Legislatura como ésta, que ha sido enormemente productiva, pero no simplemente por la numeralia sino en el fondo, en el propósito de hacer grandes transformaciones en el país.

“La paradoja es que como nunca antes, en 15 meses han sucedido los cambios que no han aparecido en 25 años, y todavía no vemos sus resultados. Y la exigencia es que los aterricemos de tal manera que esas transformaciones la gente las sienta como beneficio para ellos, que suenen en sus bolsas como recursos nuevos para hacer subsistir a sus familias; que lo vean en la educación de sus hijos, con mayor calidad y competitividad; que lo perciban en el empleo de su esposo, de sus hijos, de sus nietos; en la protección que le debemos en los adultos mayores, en una pensión universal, en un seguro de desempleo. Eso es lo que quiere ver la gente, y a eso la sociedad y en mi pueblo le dicen gobernabilidad”.

Por otra parte,aseguró que en política es mejor convencer antes de vencer: “no hay que imponer, hay que incansablemente dialogar y seguir convenciendo. Para ello entonces los argumentos y el diálogo resultan un imperativo en la buena política”.

A la interrogante de si los diputados han trabajado en armonía con los otros poderes, el Ejecutivo y el Judicial, con los gobiernos estatales, con los partidos políticos y con sus colegisladoras, Beltrones aseguró que se ha “trabajado lo mejor posible”.

“Escucho a muchos que dicen ¿por qué no se ponen de acuerdo en la Cámara? Yo le preguntaría lo mismo en cada uno de los países donde existe un Congreso. El objetivo es ponernos de acuerdo, pero la discusión es elemental, es fundamental. De tal suerte que ese cúmulo de legítimos intereses de todos los que integramos el Congreso hay que admitirlo primero, para poder después trabajar y conciliar con ellos: hacerlo tratando de ignorar la realidad de los Congresos es lo que nos ha llevado a perder mucho tiempo.”

Al final, Manlio Fabio Beltrones destacó que uno de sus objetivos como ciudadano, funcionario público y ahora como legislador es trabajar para que México trascienda, pues consideró que ya es tiempo de dejar atrás intereses personales y tabúes patrimoniales para que el país avance hacia la modernidad.

Comentarios

Lo que pasa en la red