Ficha de Elba Esther Gordillo provocó su cárcel

Samantha Olivares, niega haber dado a conocer la ficha signalética de la exlíder del SNTE; afirma que los sistemas de información del penal son vulnerables

COMPARTIR 
21/05/2014 07:42 David Vicenteño
Samantha Olivares, niega haber dado a conocer la ficha signalética de la exlíder del SNTE; afirma que los sistemas de información del penal son vulnerables.

CIUDAD DE MÉXICO, 21 de mayo.- Luego de trabajar diez años como técnica penitenciaria, en el Centro Femenil de Readaptación Social de Santa Martha Acatitla, Samantha Olivares Vázquez fue despedida de su puesto y sentenciada a cuatro años y seis meses de prisión, por un delito que, asegura, no cometió.

La tarde del 26 de febrero del año pasado, como muchos mexicanos, siguió sorprendida por televisión la información relacionada con la captura de la exlíder del Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación, Elba Esther Gordillo.

Pero lo que menos se imaginó Samantha esa tarde fue que un hecho derivado de esa aprehensión le hiciera perder su empleo e ir a prisión, bajo los cargos de filtrar, de hacer pública, la ficha de ingreso a prisión de la profesora.

Sí supimos, pues porque fue una noticia muy importante, en la oficina como el turno es muy largo hay una televisión. Se prendió la televisión y ahí un poquito fuimos siguiendo la noticia, en lo que estábamos haciendo las demás actividades”, recordó Olivares Vázquez.

En otras ocasiones Samanta fue la encargada de elaborar la ficha signalética de otras personalidades que habían ingresado al penal, pero en este caso todo iba a ser diferente.

La hija de Alex Lora, la hija de Regina Torné, que está también ahí en el reclusorio; Paquita la del Barrio, La Tigresa, incluso ingresaron con equipos electrónicos, lo cual el reglamento no lo permite, tabletas, cámaras celulares, eso está prohibido”, recordó.

La trabajadora de la Subsecretaría del Sistema Penitenciario del Gobierno del Distrito Federal explicó que fueron la directora del penal, Beatriz Ortiz Espinosa, y la subdirectora, Miriam Guadalupe García Torres, quienes le avisaron que tendrían que estar atentos ante la llegada de la detenida Gordillo Morales.

Más gente

Samantha recuerda que, tal vez ante la relevancia del caso, en la oficina donde se realizó el trámite para tomar los datos y elaborar la ficha de ingreso de la profesora, había más gente que la de costumbre.

No tendrían que estar, pero igual lo pueden autorizar, no es común. En ese momento yo no sabía quiénes eran todos, yo conocía al personal del reclusorio, posteriormente me enteré quiénes estaban ahí por la declaración de la directora”, dijo.

Entre otras presencias poco habituales, estuvieron la subsecretaria del Sistema Penitenciario del GDF, Mayela Almonte Solís, y quien entonces era encargada de Comunicación Social de esa oficina, Verónica Peñuñuri.

Sistema vulnerable

Con la clave de ingreso de Olivares Vázquez al sistema de registros, su compañero Sergio Gabriel Escalante fue el encargado de realizar el trámite.

Sergio Escalante lo hace a través de mi cuenta del sistema porque así es la forma en que se trabaja, desde que yo llegué a ese centro es la cuenta que se ha utilizado no nada más por mí, sino por mis compañeros que han estado en mi turno para llevar a cabo las labores propias del área, esto con conocimiento de todos los jefes que he tenido”, explicó Samantha.

La técnica penitenciaria comentó que el trámite de ingreso se realizó de manera normal, sin ningún incidente y el 28 de febrero comienza a circular en portales de medios de comunicación una copia de la ficha de ingreso a prisión de Gordillo Morales.

Olivares Vázquez asegura que el sistema informático para la elaboración de las fichas de ingreso es muy vulnerable, y cualquier empleado puede tener la posibilidad de obtener una copia de cualquier interna.

Las investigaciones iniciaron, Samantha pasó de testigo a acusada, fue detenida e ingresada a prisión en donde su compañero Sergio fue el encargado de elaborar su ficha signalética.

Tras pagar 138 mil pesos de fianza, Olivares Vázquez logró seguir su proceso en libertad y ser reubicada en su puesto de trabajo en el Centro Femenil de Readaptación Social de Santa Martha Acatitla, pero ahora sólo pide que se limpie su nombre y trayectoria laboral.

“Es un sistema que no tiene control, las claves no están controladas, no es la primera vez que se filtran las fichas de personas que han estado ahí, entonces es difícil determinar.

En mi caso no hay una prueba que diga que yo lo hice, independientemente que no lo hice. Sólo pido que se haga justicia, que se limpie mi nombre”, afirmó.

jpg

Comentarios

Lo que pasa en la red