Detectan signos de 'El Niño', lo que presagia cambios en el clima

Durante los últimos dos fenómenos, la temporada de ciclones en el Pacífico ha sido inusualmente intensa, mientras que en el Atlántico ha sido poco activa.

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15/04/2014 14:21 Redacción
El niño de 1997 causó una temporada de huracanes muy activa en el Pacífico, donde se formó el huracán 'Linda', el más intenso jamás registrado en esa cuenca. FOTO: NOAA
El niño de 1997 causó una temporada de huracanes muy activa en el Pacífico, donde se formó el huracán 'Linda', el más intenso jamás registrado en esa cuenca. FOTO: NOAA

CIUDAD DE MÉXICO, 15 de abril.- Los expertos han detectado signos de que las aguas del Pacífico están aumentando sus temperaturas, un indicio de que la aparición del llamado fenómeno de El Niño es inminente, advirtió este martes la Organización Meteorológica Mundial (OMM), lo que podría causar una temporada de huracanes muy activa en el Pacífico mexicano y una muy baja en el Atlántico.

Las aguas del Pacífico ecuatorial se han calentado a niveles similares que cuando se registra dicho fenómeno, en tanto que la mayoría de los modelos climáticos indican que el fenómeno podría alcanzar su máximo entre junio a agosto y ningún modelo pronostica un episodio de La Niña en 2014, informó la OMM en un comunicado.

El fenómeno repercute de forma importante sobre el clima de muchas partes del mundo y eleva las temperaturas de todo el planeta. Su fenómeno opuesto es La Niña, que está asociado al enfriamiento.

El Niño de 1997, el más mortífero para México

El último fenómeno de El Niño se registró entre 2009 y 2010, en tanto que El Niño más intenso ocurrió entre 1997 y 1998.

En 1997 la temporada de huracanes fue poco activa en el Atlántico, donde solo hubo ocho tormentas con nombres, en tanto que el Pacífico registró una de sus temporadas más activas, la más costosa, mortífera e intensa desde que se tiene registro.

Ese año se formó Linda, el huracán más intenso jamás registrado en el Pacífico, que registró vientos sostenidos de más de 300 kilómetros por hora, aunque el ciclón no tocó tierra.

También se formó Paulina, que arrasó con Puerto Escondido y Acapulco, donde dejó cientos de muertos debido a inundaciones repentinas. Esto lo convirtió en el ciclón que más muertes ha causado en el Pacífico desde el huracán Liza, en 1976.

Además, también se formó el huracán Nora, un ciclón que impactó con fuerza Baja California Sur, causando lluvias torrenciales en Loreto; Baja California, donde dejó extensos daños en San Quintín y San Felipe; Sonora, donde afectó Puerto Peñasco, e inclusive California y Arizona, donde provocó inundaciones.

Alta probabilidad de que ocurra

El Niño y La Niña "son impulsores mayores en la variabilidad natural de nuestro clima", afirmó el Secretario General de la OMM, Michel Jarraud, en el comunicado.

Si un evento de El Niño se desarrolla, y aún es pronto para estar seguros, influenciará las temperaturas y precipitaciones y contribuirá a sequías o fuertes lluvias en varias regiones en el mundo".

Según la OMM, desde febrero  pasado se han dado dos episodios de vientos fuertes del oeste y un debilitamiento generalizado de los vientos alisios en el Pacífico tropical, lo que “ha generado un calentamiento considerable de las aguas bajo la superficie del Pacífico central”, afirmó la OMM.

Cuanto más perdure el debilitamiento de los vientos alisios y más tiempo se mantengan cálidas las temperaturas subsuperficiales por encima de la media, más alta es la probabilidad de que se produzca un episodio de El Niño”, agregó.

Durante el fuerte episodio de El Niño en 1998, se comprobó que "este fenómeno tiene un importante efecto de calentamiento sobre las temperaturas medias mundiales" dijo Jarraud. "De los últimos 15 años, solo dos se han categorizado como años de El Niño y, aun así, han sido todos más calurosos que la media", sostuvo.

La combinación del calentamiento natural provocado por cualquier episodio de El Niño y del calentamiento inducido por la actividad humana a través de los gases de efecto invernadero tiene el potencial de generar un aumento drástico de las temperaturas medias mundiales", agregó el Secretario General.

Para el Centro de Predicción del Clima de la Administración Océanica y Atmosférica (NOAA) de Estados Unidos, la probabilidad de que ocurra El Niño este año es superior al 50%, mientras que para el gobierno australiano, dicha probabilidad alcanza el 70%.

rja

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