Narcotráfico empaña la imagen de fiscal

Expansión del cártel Nueva Generación ; Luis Carlos Nájera Gutiérrez, titular de la Fiscalía de Jalisco, es señalado de tener relación con el crimen organizado

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14/04/2014 05:43 Raúl Flores Martínez/ enviado
Las casas de  El menchito La casa marcada con el  4860 de la calle general Artemio de Valle Arizpe, en la colonia Patria Universidad (arriba) y el predio número 232 de la calle Las Praderas, ambas en Zapopan (abajo), eran casas donde operaba El Menchito, número dos del cártel de Jalisco Nueva Generación.
Las casas de El menchito La casa marcada con el 4860 de la calle general Artemio de Valle Arizpe, en la colonia Patria Universidad (arriba) y el predio número 232 de la calle Las Praderas, ambas en Zapopan (abajo), eran casas donde operaba El Menchito, número dos del cártel de Jalisco Nueva Generación.

ZAPOPAN, Jal., 14 de abril.— La expansión del cártel de Jalisco Nueva Generación ensombrece la figura del fiscal general de Jalisco, Luis Carlos Nájera Gutiérrez de Velasco, quien ha sido acusado en distintos medios de comunicación de tener ligas con el crimen organizado, dudas que han crecido en los últimos meses debido a que el funcionario no aclara de los supuestos vínculos que tiene.

A decir del presidente de la Comisión de Seguridad del Congreso local, José Luis Munguía Cardona, las acusaciones que ha tenido en contra el funcionario ya han sido del conocimiento del gobernador de Jalisco, Aristóteles  Sandoval, en diversas ocasiones, pero no han sido desmentidos los rumores.

“Es una situación en la que no tenemos claridad, no se habla mucho del tema, nos gustaría escuchar qué opina el señor gobernador de esto, nos gustaría saber cómo la Fiscalía recobrará la confianza en cuanto a este tema. Son dudas que mientras no se aclaren seguiremos pensando mal, lamentablemente.”

 De acuerdo con el diputado panista Munguía Cardona, el funcionario priista ha sido cuestionado sobre el asunto en diversas ocasiones. Sin embargo, no ha dado respuestas, lo que genera incertidumbre en la sociedad y el Legislativo.

Casas de seguridad

La colonia Patria Universidad, en el municipio de Zapopan, Jalisco, es apacible y segura de acuerdo con los vecinos de la zona,. La mayoría trabaja en puestos clave que les permite vivir en esta colonia considerada económicamente media alta.

Sin embargo, la tranquilidad cotidiana de esta zona se vio interrumpida con el sobrevuelo de helicópteros artillados de la Ejército mexicano que, a su vez, daban protección a diversas células de elementos castrenses que se desplazaban pie tierra y en unidades blindadas sobre la calle general Artemio de Valle Arizpe.

El estruendo que generan los helicópteros despertó curiosidad y miedo entre los vecinos,  que al ver a decenas de soldados con armamento de alto poder y una tanqueta blindada postrarse frente al inmueble marcado con el 4860 desató la sicosis en la población, que obligó a los vecinos a ocultar a sus hijos debajo de las camas o esconderlos en los baños por temor a  las balas pérdidas.

El miedo se apoderó de los vecinos que salen temprano de sus hogares para dirigirse a sus trabajos, que al ver el operativo dejaron sus automóviles prendidos por el movimiento de efectivos militares que comenzaron a trepar en las azoteas y el ruido de los helicópteros artillados que sobrevolaban la calle.

En esta casa de dos niveles, con fachada beige con remates en guinda, vivía Rubén Oseguera González, alias El Menchito o El Junior, hijo del líder del Cártel de Jalisco Nueva Generación, a quien se le atribuye ser el coordinador de las operaciones del cártel de Jalisco Nueva Generación, el cual mantiene una alianza con el cártel de Sinaloa, y es considerado el segundo al mando en la organización delictiva.

De acuerdo con la descripción ministerial, el inmueble cuenta con un balcón que tiene dos ventanas y en la parte central una puerta en material de aluminio con vidrio filtrasol. En la parte media del balcón se aprecia un foco; del lado derecho del balcón hay un muro de aproximadamente cinco metros de ancho, en la parte superior dos ventanas de un metro de ancho por medio metro de alto cada una, dividida por una saliente de la construcción.

Remata con una banqueta con rampa para vehículos del lado izquierdo, una jardinera con un árbol de aproximadamente tres metros de alto, además de que el número 4860 se ve en la parte superior del muro.

De acuerdo con testimonios de varios vecinos, el inquilino había rentado la casa en diciembre de 2013 e incluso hizo una fiesta el 24 de diciembre, donde se vio a personas llegar en camionetas de lujo.

“Era un señor muy amable, siempre salía con sus “amigos” y se iba, nadie sabe a qué se dedicaba, pero era un señor muy amable que siempre saludaba dando los buenos días o las buenas noches”, asegura Margarita, vecina de la calle deArtemio de Valle Arizpe.

A decir de los vecinos, “no era visible que Rubén Oseguera González portara armas de grueso calibre o tuviera actitudes sospechosas, e incluso lo califican como una buena persona y buen vecino”.

El predio marcado con el número 232 de la calle Las Praderas tiene dos pisos color blanco, portón metálico color café, tiene  acceso vehicular y entrada peatonal de color café y está rodeada  de malla ciclónica.

Cuenta con dos cámaras de circuito cerrado que dan a ambos lados de la calle, en la parte alta del segundo piso se observan dos ventanas metálicas sin protección. Tiene una construcción de aproximadamente ocho metros de ancho por dos metros 30 de alto.

Según testimonios de vecinos, las personas que rentaron el inmueble eran estudiantes, ya que ingresaban algunos jóvenes entre los 19 y 25 años con mochilas en las espaldas y libros bajo el brazo.

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