Avanzó la democracia, sin lo social: Leonardo Valdés, expresidente del IFE

Las instituciones están, consolidadas. Sin embargo, el exconsejero, advierte que el INE tendrá que librar retos

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28/03/2014 05:46 Aurora Zepeda
El exconsejero presidente del IFE Leonardo Valdés considerá que  el instituo electoral ya es un organismo consolidado y maduro.
El exconsejero presidente del IFE Leonardo Valdés considerá que el instituo electoral ya es un organismo consolidado y maduro.

CIUDAD DE MÉXICO, 28 de marzo.- Para el exconsejero presidente del IFE Leonardo Valdés, la falta de una reforma después del año 2000 ocasionó que el IFE se enfrentara sin instrumentos a la elección más competida que ha vivido México.

En adición, el hoy investigador del Colegio de México sugiere que los partidos entiendan que los procesos de reforma electorales van a continuar y que ya existe una institución sólida que se hace cargo de las elecciones para que se ocupen más de resolver los problema sociales que propician el desencanto de la población con respecto a la democracia.

¿Cuáles fueron los principales momentos que tuvo el IFE, en 23 años, para la lograr la consolidación democrática?

Tengo para mí tres momentos, en los que afortunadamente fui parte de lo que estaba sucediendo, que me muestran la capacidad del instituto para reaccionar, incluso ante situaciones adversas.

El primero fue en el año 1997, era director Ejecutivo de Organización Electoral y recibía información de las 300 juntas distritales. Una semana antes de la jornada electoral, aquella jornada electoral que fue muy importante porque fue el primer proceso que organizó el IFE sin la participación del gobierno federal ni de los estados, y tuvimos 99% de casillas con al menos dos representantes de partidos. En esa elección se demostró que el IFE autónomo tenía el apoyo de los ciudadanos para organizar las elecciones y la responsabilidad de los partidos para estar presentes en las mesas de casillas.

Un segundo momento fue, en el mes de febrero de 2009, cuando inició ese proceso electoral federal y en ese momento iniciaba, en las campañas electorales, se tenía que aplicar el nuevo modelo de comunicación política, esto quiere decir que iban a transmitirse por la radio y televisión los promocionales de los partidos políticos y tuvimos la sorpresa de que las grandes televisoras transmitieron en forma inadecuada esos promocionales. Los trasmitieron todos juntos, no en la programación establecida y poniendo cortinillas que no eran elementos del modelo. Tuvimos que reaccionar e iniciar procesos sancionadores. No fue fácil.

Finalmente, el momento en el que creo el IFE demostró que tiene una gran capacidad de operación fue la jornada electoral de 2012, la más grande de la historia del país, por la cantidad de ciudadanos en el padrón electoral, por el número de funcionarios, así como la instalación de casi todas las casillas electorales. Nos falló la instalación sólo de una casilla electoral cuando en procesos anteriores habían fallado una decena o más.

¿En la vida del IFE cómo calificaría los momentos de los años 2000 y  2006?

El IFE es un órgano de estado que aplica la ley y que sus responsabilidades tienen justamente el límite que establece la legislación, yo estoy convencido que fue una sana costumbre de nuestra transición que después de cada elección se reformara la ley, se dotara de más facultades al IFE, se anticiparan problemas que se podrían presentar en la siguiente elección y de esta manera se fortaleciera la función electoral, eso que sucedió después de la elección del 76 y que no dejó de suceder hasta 2000 se interrumpió después de la alternancia en la Presidencia.

En la historia de las reformas electorales lo que tenemos es que en el periodo en el que no se hizo reforma significativa fue justamente de 2000 a 2006. Eso evitó estar en condiciones de adelantar los problemas que se podían presentar y de tener soluciones para esos problemas. El IFE no se esperaba una elección tan cerrada como fue en 2006.

¿Hablando de la reforma, que retos vislumbra en la operación del nuevo INE?

El primero es la coordinación con las autoridades locales, el IFE en el pasado tuvo buenos términos de relación con los institutos de los estados, en algunos casos hubo muy buenos resultados en términos de convenios para la organización de las elecciones locales, esa ruta se tiene que mantener.

El INE ahora cuenta con facultades para designar a las autoridades de los organismos locales, deberá ser muy cuidadoso en la selección y deberá  tejer una red de corresponsabilidad para que sea exitosa la organización de las elecciones federales y locales.

Por supuesto que hay un punto político problemático que es la facultad, que no está bien definida en la Constitución, para que el Consejo del INE atraiga la organización de elecciones locales, es muy importante que la ley secundaria establezca con claridad criterios para tomar ese tipo de decisiones porque si los criterios no son claros, puede haber una politización no conveniente de ese proceso de toma de decisiones.

¿De los retos o facultades nuevas para el INE, hay alguna en especial que pudiera ser peligrosa o meter al INE en algún problema?

Yo me he dedicado a estudiar las reformas electorales, y debo decirle que siempre ante la reforma electoral surgen ciertas tendencias conservadoras, que son naturales, tampoco son en término peyorativo, pero muchas personas, políticos incluso, consideran que es mejor mantener lo que ya se probó, lo que funciona, a arriesgarse a probar nuevas formas de organizar la vida democrática.

Yo no tengo esa posición, lo que nos ha enseñado el reformismo en México, es que con dificultades pero con convicción de la ciudadanía, hemos ido avanzando y nuestra transición nos ha permitido construir un mejor país en el ámbito de lo político electoral. Creo que lo que sigue es avanzar en otros.

Yo diría que si entendemos que la reforma electoral va a seguir siendo un reto que enfrentará a los cuerpos legislativos y que contamos ya con instituciones consolidadas que pueden operar la tarea de organizar con certeza y equidad, con legalidad las elecciones, nuestra clase política tendría que irse orientando más a esos otros temas sustantivos que son importantes para los ciudadanos y quizá cuando se empiecen a resolver... también empecemos a revertir ese desencanto con la democracia, porque es cierto, hay una parte de la ciudadanía que está inconforme porque, aunque hemos avanzando en la democracia, no hemos avanzado en temas de mejor distribución de la riqueza, de mejores oportunidades de empleo, de mayor calidad en la educación, de vivienda digna, sistema de salud que resuelva los problemas.

¿Cómo habría que despedir al IFE?

Con mucha alegría, quienes tuvimos el privilegio de servir en la institución estamos conscientes que ha sido una institución que ha sido responsable que ha hecho su trabajo, que ha enfrentado situaciones muy complejas, yo recuerdo que en 2009 pronosticaban que difícilmente íbamos a poder organizar las elecciones y el IFE lo logró, recuerdo toda la preocupación en 2012 sobre la seguridad en algunas zonas del país y que se especulaba sobre la posibilidad de que no se pudieran instalar las casillas y lo logró. Estoy seguro que el INE va a empezar con el pie derecho su camino en una historia en la que tendrá que hacer nuevos aportes a la vida democrática del país.

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