Ideales de Colosio, en reformas: PRI

No puede haber vestigios de autoritarismo en el nuevo vínculo ciudadano-Estado, afirma César Camacho; rinden homenaje a quien fue candidato presidencial priista

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23/03/2014 23:46 Leticia Robles de la Rosa/ Fotos: Cuartoscuro

CIUDAD DE MÉXICO, 24 de marzo.- El presidente nacional del Partido Revolucionario Institucional (PRI), César Camacho Quiroz, aseguró ayer que el espíritu e ideales de Luis Donaldo Colosio están reflejados en la decisión de todas las fuerzas políticas de construir el Pacto por México para generar desde él las reformas que México necesita y que soñaba quien fuera candidato presidencial priista.

“Su figura nos convoca a todos y sus planteamientos nos inducen a consensuar. De hecho, la mejor forma de honrarlo es conciliando y construyendo, y fue así justamente, haciendo cesiones mutuas en diálogo respetuoso y colaborador, que las principales fuerzas políticas integramos un plan de acción conjunta, eso que podríamos llamar una incubadora de acuerdos en la que se convirtió el Pacto por México, del que derivaron iniciativas y reformas transformadoras que fueron enriquecidas, completadas y aprobadas con el poder revisor de la Constitución”, destacó.

César Camacho también resaltó que “anteponiendo el interés superior de la nación, los partidos políticos hemos sentado las bases para revelar los términos de la relación entre el ciudadano y el Estado, y en este nuevo vínculo no hay, no puede ni debe haber vestigio alguno de autoritarismo, como lo deseaba nuestro homenajeado”.

Orador principal en el homenaje a Luis Donaldo Colosio, a 20 años de su asesinato, Camacho Quiroz aseguró que Enrique Peña Nieto ha asumido su propio compromiso con la nación.

“Como entonces, en palabras de Colosio, el gran reclamo de México es la democracia. Sí, pero la democracia de calidad para que en nuestra nación sea posible la prosperidad con equidad, la seguridad con respeto a los derechos humanos y la justicia con paz. Los mexicanos lo exigen y al igual que Colosio nosotros responderemos.”

Con la notoria ausencia de los hijos de Luis Donaldo Colosio y de diversos políticos que han expresado haber sido parte de sus amigos, la ceremonia priista contó con la presencia de una de las hermanas y de algunos sobrinos del homenajeado, así como de tres de sus colaboradores cercanos: Samuel Palma, Jorge Alcocer y Silvia Hernández.

Fue Silvia Hernández, la única mujer en el primer círculo político de Luis Donaldo Colosio, quien provocó una ovación de pie con un discurso en el cual habló de que el 23 de marzo de 1994 fue para ella “la noche de diablos”.

Habló de Colosio como un amigo exigente e idealista, un político que tenía convicción de cambio y que era un gran bailarín.

Todos los oradores coincidieron en que Enrique Peña Nieto representa a la generación de priistas que decidieron hacer realidad los ideales de Colosio por un mejor país; a quien “celebramos la vida, con un priismo joven, a quien acompañan las canas necesarias no para competir, sino para compartir”, expresó Silvia Hernández.

Camacho Quiroz recordó que Colosio fue el  primer político del régimen del partido hegemónico que dijo en público lo que muchas voces hacían sólo en privado: la autocrítica responsable, e hizo suya la exigencia ciudadana de más democracia, así como el clamor popular de mayor justicia social.

“Hoy compartimos memoria a propósito de un demócrata cuyos planteamientos evidencian actualidad, ahora que muchas cosas en nuestro país han sido puestas en movimiento”, añadió el también exsenador.

Insistió en que desde el Pacto por México “hemos puesto fin, como Colosio planteaba, al monopolio de las iniciativas, los proyectos acabaron siendo de todos y se puso en marcha la transformación del país que tanto queremos en el México que hemos soñado”.

“Sus ideas cobran vigor, obligan a recuperar la visión de un México mejor y a establecer compromisos para lograrlo con el concurso de los políticos de todo el espectro; podemos afirmar que el pensamiento y la obra de Luis Donaldo Colosio son cada día más multicolores, porque son cada día más patrimonio de todos los mexicanos; su figura nos convoca a todos y sus planteamientos nos inducen a consensuar”, agregó.

Samuel Palma habló de la forma en que el propósito reformador de Colosio se enlaza con la convicción de transformación de Enrique Peña Nieto, y consideró que eso no es producto de la casualidad, sino de la convicción de cambio que hay en las generaciones priistas que hoy son responsables de la marcha del país.

Ritual tricolor

Los priistas recordaron así a Luis Donaldo Colosio.

  • Previo a la ceremonia, el líder nacional del PRI, César Camacho, acompañado por la secretaria general de ese partido, Ivonne Ortega, montó una guardia de honor en el monumento dedicado a Colosio, ubicado en la sede del Revolucionario Institucional.
  • También participaron el líder parlamentario del PRI en el Senado de la República, Emilio Gamboa Patrón, y dirigentes de los sectores del partido, además de familiares, amigos y excolaboradores de Colosio.
  • Asimismo, se colocó una ofrenda floral en el monumento del político sonorense en el Paseo de la Reforma. 
  • Al final de la ceremonia, el líder nacional priista participó en la presentación del libro Las Cartas de Colosio, del escritor mexicano Rafael Medina.

Reconocen que en el país aún hay hambre y sed de justicia

Convencidos de que su retorno a la Presidencia de la República dio la oportunidad de llevar a la práctica los ideales de Luis Donaldo Colosio,  priistas coincidieron en que todavía hay un México con hambre y sed de justicia, como lo observara el político sonorense hace 20 años.

Ayer, al concluir el homenaje oficial del PRI a su fallido candidato presidencial, César Camacho Quiroz dijo que “México tiene un sinnúmero de asuntos pendientes por resolver; obviamente, la justicia y la seguridad siguen siendo asuntos que los políticos no podemos olvidar.

“Ése es el compromiso del gobierno de Enrique Peña Nieto, combatir la impunidad, devolver la esperanza y el bienestar a los mexicanos y hablar de la seguridad en el sentido más lato; esa seguridad que da confianza, la seguridad de contar con un empleo y oportunidades, además de la seguridad pública misma, que es la obligación primigenia de cualquier Estado democrático”, dijo.

Roberto Madrazo Pintado, exdirigente nacional del PRI y excandidato presidencial en 2006, consideró que aún hay un México con hambre y sed de justicia.

“Creo que sigue siendo un gran reto. Me parece a mí que estos reclamos que tiene la sociedad mexicana están en los discursos de Colosio.

“Ésa es la enorme vigencia que tiene Luis Donaldo y por eso el que hoy se acompañe la transformación que está haciéndose desde el gobierno por el bien del país, con el pensamiento de Colosio, a nosotros nos llena de orgullo, nos motiva, porque no se deja de lado lo que él vio hace 20 años y lo que todavía muchos de nosotros lo vemos a diario; ésa es la realidad de nuestro México con la que tenemos que seguir luchando.”

Silvia Hernández, exdirigente nacional de la CNOP y quien fuera una de las más cercanas colaboradoras de Colosio, también destacó que aún hay pendientes en el país.

Sin embargo, Hernández indicó que la presencia de la generación de jóvenes priistas que encabeza Enrique Peña Nieto ha demostrado que existe voluntad y certeza de los cambios que requiere el país para dejar atrás los rezagos.

Mediante Twitter también hubo manifestaciones en torno al aniversario de la muerte de Colosio, como fue el caso del líder del PRI en el Senado, Emilio Gamboa.

“Hoy recordamos a un mexicano ejemplar, quien luchó por la democracia y la justicia social, Luis Donaldo Colosio Murrieta”, escribió Gamboa en su cuenta de esa red social.

A su vez, el líder del PRI en la Cámara de Diputados, Manlio Fabio Beltrones, indicó en Twitter:

“Visionario, valiente, experimentado e inteligente: así recuerdo a mi entrañable amigo Luis Donaldo Colosio.”

 Ivonne Ortega, secretaria general del PRI, dedicó varios tuits al tema, como el siguiente:

“Luis Donaldo es patrimonio de todos los mexicanos y sus ideales inspiran la transformación de México.”

Entre la autocrítica y el toque sentimental 

Desde el asesinato de Luis Donaldo Colosio, el 23 de marzo de 1994, el PRI ha tenido 14 dirigentes nacionales, incluido al actual, César Camacho Quiroz. Públicamente, ninguno de los antecesores de Camacho se atrevió a reconocer durante sus funciones lo que marcó el perfil histórico del candidato presidencial priista asesinado y que el líder del tricolor en el país señaló ayer.

“Esta conmemoración del día que conmocionó a México es ocasión propicia no sólo para recordar, sino para reconocer al primer político del régimen de partido hegemónico que hizo en público lo que muchas voces hacían sólo en privado: la autocrítica responsable, e hizo suya la exigencia ciudadana de más democracia, pero sobre todo el clamor popular de mayor justicia social.”

La declaración de Camacho Quiroz parecería normal puesta en boca de cualquier político, pero en la voz del líder nacional del Partido Revolucionario Institucional suena fuerte, como sonó en el Claustro de Sor Juana, en el Centro Histórico de la Ciudad de México, donde la crema y nata del colosismo se reunió ayer para rendirle homenaje al político sonorense, que murió intentando llegar a la Presidencia de México hace 20 años.

El patio central del claustro, hoy convertido en universidad, sirvió como escenario para recordar a Colosio, su gusto por el Huapango de Moncayo, Querida de Juan Gabriel o Los Amorosos de Jaime Sabines.

El templete, exento de presídium, con un atril color plata por donde desfilaron los oradores que enaltecieron la figura política, social y humana de Colosio, coronaba el escenario.

Adrián Gallardo, que anda arañando los cincuenta años, fue un fiel colosista de los que habló. Gallardo fue líder de la Juventud Revolucionaria del PRI, cuando en 1989 Luis Donaldo Colosio era el presidente nacional de ese partido político.

También pasó por ese atril Samuel Palma, amigo personal y asesor del candidato presidencial. Jorge Alcocer, exdiputado federal y compañero de Colosio en su paso por la Cámara de Diputados durante la LIII legislatura, recordó las discusiones acaloradas, pero tolerantes, entre él, entonces miembro del Partido Socialista Único de México (PSUM), y Colosio. Recordó que cuando Colosio dejó San Lázaro no recibió la despedida que ahora le rindieron a los panistas Ricardo Anaya o Ernesto Cordero, aunque no los nombró.

Alcocer dijo que Colosio se preparó en todo momento para servir al país y de pasada dejó un rayón: “Si quienes hoy gobiernan y legislan, sin importar partido, leen y aprenden de la vida y obra de Luis Donaldo Colosio Murrieta, a México le irá mejor”.

El toque sentimental y emotivo del homenaje a Colosio lo puso la exsecretaria de Turismo y exsenadora Silvia Hernández. Como dijo su esposo, Jorge Alcocer, la mujer más importante en el entorno político de Colosio.

Hernández, que se puso frente al atril con una dotación de pañuelos desechables blancos por si llegaba a derramar las lágrimas, que confesó rodaron por su cara cuando años atrás participó en un homenaje similar que organizó Samuel Palma, se siguió guardando la nota, como se dice en el argot periodístico.

Cuando Hernández aseguró que el 23 de marzo de hace 20 años, día del asesinato de Colosio, había sido “una noche de diablos y lo que escuché y presencié lo llevo a mis recuerdos íntimos”, todo el mundo en el claustro se quedó con ganas de saber qué es lo que había escuchado y presenciado la exsenadora.

Entre el público estuvieron varios de los presidentes del PRI que nunca dijeron lo que ayer dijo Camacho, como Fernando Ortiz Arana, que hace veinte años fue el principal competidor de Ernesto Zedillo para ocupar el lugar que Mario Aburto le quitó a Colosio en Lomas Taurinas; Humberto Roque Villanueva, Roberto Madrazo, María de los Ángeles Moreno, Gustavo Carvajal Moreno.

Pero no solamente estaban el claustro los colosistas de abolengo, como el diputado Heriberto Galindo, Carlos Jiménez Macías, cónsul general en Chicago, o Fernando Solís Cámara, que fue reclutado por Colosio cuando éste le dio clases en la Universidad Anáhuac en 1980, sino hasta el expriista Diódoro Carrasco, que se hizo panista.

También entre el público estuvieron Marcela Colosio, hermana de Luis Donaldo, y su esposo, Rubén Durán. Pero al que no lograron los organizadores del homenaje a Colosio llevar fue a Luis Donaldo Colosio Riojas, primogénito del matrimonio de Colosio y Diana Laura Riojas, y que sigue, como lo dijo hace algunos años, al margen de la actividad que le quitó a su padre hace 20 años: la política.

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