Llegan a Puebla víctimas de NY

Familiares y amigos las llevaron en hombros hasta la casa de su familia; policías hicieron valla

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22/03/2014 03:02 Fernando Pérez Corona/ Corresponsal
Familiares y amigos recibieron a sus paisanas, durante la madrugada de ayer, cuando llegaron repatriadas de EU a San Francisco Cuautlancingo, Puebla. Foto: Fernando Pérez Corona
Familiares y amigos recibieron a sus paisanas, durante la madrugada de ayer, cuando llegaron repatriadas de EU a San Francisco Cuautlancingo, Puebla. Foto: Fernando Pérez Corona

CIUDAD SERDÁN, Pue. 22 de marzo.— En ataúdes blanco y gris, llegaron los cuerpos de Rosaura Barrios Vázquez y su hija Rosario Hernández Barrios a San Francisco Cuautlancingo, comunidad del municipio de Ciudad Serdán, Puebla, los cuales fueron repatriados desde Nueva York, Estados Unidos, donde las dos mujeres mexicanas murieron durante el derrumbe de un edificio.

Cerca de la media noche, en este pueblo localizado a las faldas del volcán Citlaltépetl o Pico de Orizaba, la gente prendió una fogata a la entrada de este poblado, de menos de tres mil habitantes, con el fin de recibir a Rosaura y su primogénita. Casi a las dos de la madrugada, en una noche con media luna y un frío intenso, escoltados por patrullas y ambulancias a sirena abierta, llegaron a ese sitio los restos trasladados en sendas carrozas.

Blanca Barrios, hermana de Rosaura, fue la primera en encontrar al convoy. Elementos de Seguridad Pública y Protección Civil estaban listos para ayudar con el cortejo fúnebre, pero los vecinos cargaron sobre sus hombros los féretros hasta el hogar de la familia Barrios Vázquez, custodiados por una valla de uniformados y unidades oficiales, bajo la mirada de representantes de medios de comunicación.

El arco de acceso al pueblo pareció que daba su despedida a las mujeres. La leyenda: “Feliz Viaje”, hacía referencia al momento. Las manos entrelazadas de los pobladores mantuvieron el cerco infranqueable hasta la vivienda de portal azul cielo, donde ya esperaban tres coronas de flores y los mariachis que entonaron “México lindo y querido”.

Al final, don Fernando Barrios llegó a su casa, después de ser atendido en una ambulancia, donde checaron su ritmo cardiaco, pues padece del corazón. Entró lento a su hogar, como si no quisiera enfrentar a la realidad. A su paso, dejó un cerco policiaco que impidió la entrada a la prensa al funeral. Se informó que el cuerpo de Hernández Barrios llegó a las 14:15 procedente de Miami, mientras que el de Barrios Vázquez arribó a las 17:50 horas al Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México.

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