Su muerte fue un cisma ayer y ahora: César Camacho

Camacho Quiroz, líder nacional de tricolor, asegura que muchos de los asuntos que el sonorense planteó aún siguen pendientes

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22/03/2014 03:47 Redacción
Foto: Archivo/Excélsior

CIUDAD DE MÉXICO, 22  de marzo.- El dirigente nacional del PRI, César Camacho Quiroz, aseguró que el magnicidio de Luis Donaldo Colosio el 23 de marzo de 1994 implicó un cisma para los mexicanos de entonces y de ahora, porque uno de sus planteamientos era que el poder sirviera a quienes menos tienen.

“Esto les cambió hasta el modo de andar a los mexicanos de esa generación, y después de 20 años también a nosotros.” 

En entrevista con Yuriria Sierra para Grupo Imagen Multimedia, recordó que el día del asesinato la noticia le cayó como un balde agua fría.

“Yo era secretario general de Gobierno en el Estado de México y recibí pasmado, diríamos  helado, la noticia primero del atentado y poco tiempo después de la muerte de Luis Donaldo Colosio, quien había estado en el Estado de México pocos días antes como parte del recorrido que estaba haciendo por todo el país en una campaña que había generado grandes expectativas, no sólo de los priistas sino de los mexicanos, porque estaba planteando como un asunto central la reforma del poder para que el poder le sirva fundamentalmente a quienes menos tienen”.

Sobre el discurso que el político sonorense pronunció el 6 de marzo de 1994 en el Monumento a la Revolución, Camacho Quiroz destacó que plasmó la realidad de México de ese entonces y la actual, al tiempo que reflejaba la personalidad de Luis Donaldo Colosio.

“Era un discurso, al mismo tiempo de una crítica razonable sobre lo que estaba viviendo el país fue un discurso esperanzador, aquello de ‘veo un México con hambre y sed de justicia’, por sólo mencionar uno de los apartados, dibujaba a un Luis Donaldo Colosio profesional de la política, hombre preparado para servir a los demás con una trayectoria limpia, con un afán de tender puentes hacia quienes políticamente tenían puntos de vista distintos, para construir una propuesta en común que permitiera a los mexicanos salir adelante en un momento de crisis, en un momento de dificultades y a 20 años de ese acontecimiento creo que el reto es no sólo anclarnos al pasado, sino tomarlo como base para el porvenir”.

El dirigente priista consideró que seis años después del homicidio de Colosio Murrieta, México vivió la alternancia en el poder, que a final de cuentas decepcionó a los ciudadanos porque en los 12 años de gobiernos panistas no se lograron los cambios que se necesitaban.

“Creo que hubo un interregno entre ese tiempo de campaña, ese tiempo de la política mexicana y diríamos que la alternancia que empieza en 2000, al final no fue alternativa, es decir, se abrieron grandes expectativas. Yo recuerdo que la noche de la derrota, 2 de julio de 2000, al final todos como mexicanos, por encima de intereses de partido, deseábamos que el gobierno que iniciaba Vicente Fox constituyera la oportunidad para hacer mucha política, puertas abiertas, suma, propuestas, mucha capacidad para construir un proyecto de país, y me parece, lo digo con una dosis de sentimientos encontrados, que no ocurrió así, ni en 2000 ni en 2006. Diría que hicieron algún esfuerzo, pero entre no querer y no poder, las cosas no cambiaron como los mexicanos esperábamos, más allá de posiciones de partido”. 

Subrayó que a 20 años del asesinato del candidato presidencial priista, hoy el presidente Enrique Peña Nieto está retomando preceptos de Luis Donaldo Colosio para que nuestro país avance en los temas pendientes que desde 1994 exponía el político sonorense.

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