Captura del capo fortalece a Enrique Peña: especialista

La detención de Joaquín Guzmán Loera deja abiertas varias interrogantes respecto al futuro del narcotráfico en México, señala experto

COMPARTIR 
11/03/2014 05:46 José Carreño Figueras
Joaquín Guzmán Loera ya tiene su sucesor,     según David Martinez Amador, especialista en temas del crimen
Joaquín Guzmán Loera ya tiene su sucesor, según David Martinez Amador, especialista en temas del crimen

CIUDAD DE MÉXICO, 11 de marzo.- La captura de Joaquín El Chapo Guzmán fortalece la imagen del presidente Enrique Peña Nieto, pero deja abiertas varias interrogantes respecto al futuro del narcotráfico en México.

Muchos esperaban que el regreso del Partido Revolucionario Institucional (PRI) al poder reviviera los “pactos no escritos”, según los cuales el partido en el poder no admite competidores y por tanto los cárteles del narcotráfico se verían limitados, indicó el profesor David Martinez Amador durante una amplia  conversación telefónica.

En ese sentido, recordó que mayormente los cárteles del narcotráfico prefieren sociedades estables, que si bien tienen mas riesgos para ellos, también facilitan algunas de sus actividades, incluso el lavado de dinero.

Martínez Amador, especialista en sociedades secretas y grupos criminales como la Mafia italiana, comparó a grupos mexicanos como la Federación de Sinaloa y el cártel de los Beltrán Leyva con las agrupaciones delictivas italianas, aunque sin el requisito de ser o no ser miembro.

“Pero el que hayan sido aceptados por la Camorra Napolitana o la Ndragheta calabresa apunta a algunas coincidencias”, apuntó Martínez Amador.

Las sociedades secretas italianas transformadas en grupos delictivos son esencialmente surgidas de entornos rurales, semiaislados, donde se convierten en gobiernos paralelos y en los que hay fuertes códigos de honor, como según el especialista se ha dado en el cártel Sinaloa. 

 Los sinaloenses han cultivado lazos de sangre, de negocios y lealtades mediante entre otras cosas matrimonios entre ellos, recordó.

Hay condiciones similares en grupos como La Familia Mchoacana o los Beltran Leyva.

Martínez Amador hizo excepción de Los Zetas, que consideró como “un cártel convertido en pandilla” y que normalmente buscaron desplazar y ocupar en lugar de hacer alianzas.

En Guatemala, por ejemplo, esa mentalidad los llevó a actuar con tal violencia que provocaron una reacción adversa que se tradujo en la elección del ahora presidente Otto Pérez, un general retirado con reputación de dureza.

Violencia

Pero además, es por eso que el académico considera poco probable que haya problemas de violencia en la “cúpula” del Cártel de Sinaloa o entre sus grupos asociados, como serían los centroamericanos.

La “sucesión” de El Chapo Guzmán fue probablemente trabajada hace tiempo ya y por tanto no se trata de una revisión de membresías o alianzas, dijo, al señalar además que los grupos centroamericanos involucrados en el narcotráfico son mas bien “transportadores” con una larga relación con los cárteles mexicanos.

Esas pequeñas organizaciones trabajan literalmente con todos los grupos y en el caso actual, de haber un conflicto por el liderazgo del “cártel de Sinaloa”, simplemente se mantendrían al margen, almacenarían la “mercancía” o la venderían a otros, lo que sería malo para el negocio sinaloense.

Relacionadas

Comentarios