Las mujeres exigen trabajo digno y una vida libre de violencia

Marcela Lagarde recibió la Medalla Elvia Carrillo Puerto en el Senado y llamó a todos que se elimine la discriminación de género

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06/03/2014 19:50 Jaime Contreras Salcedo
Marcela Lagarde recibió la Medalla Elvia Carrillo Puerto en el Senado y llamó a todos que se elimine la discriminación de género. Foto: Cuartoscuro

CIUDAD DE MÉXICO, 6 de marzo.-  En el México que se propone, en el México que se diseña, en el de hoy, las mujeres exigen trabajo digno, libertad sexual, de creencias, de afiliación política y de tránsito, y el derecho a la vida libre de miedo y violencia, demandó María Marcela Lagarde, en la máxima tribuna del país, el Senado de la República.

Al recibir la medalla “Elvia Carrillo Puerto”, que le otorgó la Cámara Alta, por su trayectoria académica y feminista en el país, Lagarde y de los Ríos le dijo a los legisladores así como al secretario de Gobernación, Miguel Ángel Osorio Chong, representante presidencial, que no aspiraba a mucho. Si acaso, a un “ramito de derechos”.

Empezando por el derecho a la vida en primera persona sin tener que trascender por nadie y por nada, el derecho a la vida libre de miedo y violencia, pasando por el derecho a ser lo que una quiera hacer como lo afirmó la comandanta Esther en la tribuna de la Cámara de Diputados, y concluye con el derecho a la  participación política y la toma de decisiones en condiciones de igualdad. No es mucho, es un ramito de derechos humanos para hacer posible la vida de las mujeres”, dijo.

En sesión solemne, Marcela Lagarde recalcó que ha llegado el momento que cambien los hombres y que se elimine la discriminación de género.

Reivindicamos de nuevo el acceso al trabajo digno, como lo hicieron hace un siglo nuestras antecesoras; pero el trabajo como un derecho y el empleo generador de derechos, salario justo, jornada justa, en pos de la independencia y la autonomía que queremos para todas las mujeres.  Planteamos además el fin de la doble jornada de trabajo y la ampliación de lo público en el soporte de los cuidados; desde luego ocupan un lugar central los derechos sexuales y reproductivos sin restricción, y la libertad sexual también, el amor libre, desde luego, de pensamiento, libertad de creencias, libertad de afiliación política, libertad de participación; libertad de comunicación, libertad de tránsito en este país; libertad horaria para las mujeres que no podemos salir después de las ocho de la noche de nuestra casa”, y todos le rindieron un caluroso aplauso.

Por cierto, ante el caso de Yakyri Rubio, quien salió bajo fianza hace unas horas, pero aún debe parte de la misma, la presea “Elvia Carrillo Puerto”, literalmente, pidió la colaboración de los presentes en efectivo para que esta víctima de violación cubra la cantidad adeudada.

La injusticia continua en nuestro país, aún en casos de defensa propia, como ocurrió con Yakyri Rubio, quién se defendió de su violador, pasó seis meses presa y por fin ha salido de la cárcel, a continuar el proceso en libertad, pero sigue acusada de exceso de fuerza en defensa propia y deberá pagar 400 mil  pesos que tenemos que juntar entre todas las personas que estamos aquí. Podríamos aportar cada quien una cantidad. Yo lo propongo como parte de este reconocimiento”, señaló.

Al final, María Marcela Lagarde de los Ríos le solicitó a los presentes, legisladores, funcionarios, académicos, expertos, “piensen, pensemos juntas, juntos, qué país requerimos para erradicar la violencia de género en la casa y en la calle, para erradicar la violencia feminicida y el feminicidio que nos abofetean día con día desde hace  años”.

jgl

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