FOTOGALERÍA: La sensualidad llega a su fin en el Carnaval de Mérida

Entre colores eléctricos y música de timbales, el Carnaval de Mérida llegó a su fin ante 240 mil asistentes

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04/03/2014 19:09 Notimex/Fotos: Agencias

MÉRIDA, 4 de marzo.- El reinado del Dios Momo llegó hoy a su fin, entre colores eléctricos y música de timbales, con la promesa del retorno y el desafío al Dios Sol de los mayas, Kin, de que la alegría estará siempre por encima de los intensos brazos del astro rey.

Los modernos sacbés mayas rebozaron de júbilo en el tradicional festejo de las “Batalla de Flores”, y aunque éstas prácticamente estuvieron ausentes, el entusiasmo y la alegría fue un derroche colectivo de los más de 240 mil personas que estuvieron presentes en el último día del carnaval.

240 mil personas estuvieron en el último día de carnaval.

En “el reino de la Alegría”, el gozo de los arlequines, el eco de los metales y el júbilo de los corazones se conjuntaron para dar paso a un colorido festejo de la carne, al que ríos de familias llegaron desde temprana hora para ser testigos del primer reinado del Dios Momo, luego de 40 años, fuera del emblemático Paseo de Montejo.

En las primeras horas de la tarde, el azul de los uniformes policíacos, simulando el primero de los contingentes carnestolendos, irrumpió con marcialidad en el derrotero del Carnaval, ante el júbilo de sus numerosos seguidores quienes a su paso aplaudían su singular “disfraz”.

El rojo carmín rompió los tonos dorados de Sol, dando inicio al último día de actividades en honor a Momo, entre los ecos de los metales y los movimientos cadenciosos de mujeres cuyas sonrisas contrastaban con el tono de su piel.

Como ninguno de los días anteriores, “Garlik”, mascota y guardián del Reino de la Alegría, sonreía y su singular figura de arlequín destacaba entre el contingente de súbditos de Momo, ante el aplausos de sus similares vestidos de humanos que lamentaban el fin de los festejos.

Muñequitas humanas, enormes paletas de caramelo –aparentemente derretidas por el Sol del Mayab-, estampas de hombres y mujeres vestidos de matatena, de turistas mundiales, de piezas de ajedrez, un elefante aparentemente de algodón, rompieron con la tradición humana de alzar los brazos para recibir un souvenir.

El alcalde Renán Barrera Concha hizo sonar un timbal, ante el júbilo de los mambos de Pérez Prado que hicieron efímera aparición durante su andar por el Carnaval de Mérida.

Tras el “fin de fiesta”, los adoradores mayas de Momo, tomaron por asalto el recinto ferial de Plaza Carnaval, al sur de la capital yucateca, para beber y recordar los últimos momentos del reinado de Momo, quien habrá de retornar al mismo lugar, el próximo año.

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