Especial: Colosio llama a la oposición a dirimir diferencias

Mientras el candidato priista lograba posicionarse entre la gente, Camacho Solís mantenía su protagonismo en Chiapas

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02/03/2014 05:07 Andrés Becerril
Luis Donaldo Colosio se reunió con el entonces gobernador de Chihuahua, el panista Francisco Barrio Terrazas. Foto: Archivo/Excélsior

CIUDAD DE MÉXICO, 2 de marzo.- Desde el estado de Chihuahua, que el 2 de marzo de 1994 era gobernado por el panista Francisco Barrio, Luis Donaldo Colosio lanzó un llamado a la oposición al PRI, a entender la política como un espacio privilegiado “donde podamos dirimir nuestras diferencias”, pero del otro lado del país, en Chiapas, Manuel Camacho se dejaba tomar fotografías cuando hablaba por teléfono con el presidente Salinas de Gortari.

El candidato presidencial priista cedía que a partir de ese espacio privilegiado debía ser un sitio donde poder “llegar a acuerdos, donde los que pensamos de manera diferente podamos sentarnos a la mesa, llegar al diálogo, a la concertación y poder, de esa manera, ganarnos la confianza de la ciudadanía”.

El priista, que se perfilaba para celebrar como candidato presidencial el 65 aniversario de su partido, se reunió con el gobernador chihuahuense en el Palacio de Gobierno. En la página 36 de Excélsior está la fotografía de Francisco León que registró el momento.

Sobre Colosio, Barrio dijo entonces que “sencillo y amable” y que la visita que la había hecho el candidato presidencial se inscribía en gira que hacen los candidatos como Colosio.

Activismo

Mientras Colosio andaba de gira, la esposa de éste, Diana Laura Riojas, ponía en marcha la Asociación Nuevo Amanecer con la cual esperaba recolectar fondos y enviarlos a Chiapas que ayuden a superar la marginación.

No obstante que Colosio iba ganando espacios, conforme se iba diluyendo el impacto del diálogo de paz en la catedral de San Cristóbal de Las Casas, Manuel Camacho pudo hacer una jugada de diez.

El subcomandante Marcos desaparecía de escena, no se presentó a la penúltima jornada de información de las pláticas y en cambio, Camacho se dejó fotografiar mientras hablaba por teléfono con el presidente Salinas.

Camacho estaba en el despacho que le habían acondicionado en la curia, un cuartito de tres por cuatro metros, con una ventana a la calle, donde cabía una mesa de madera, un teléfono, un fax y una máquina de escribir eléctrica.

Antonio Reyes Zurita, fotógrafo de Excélsior, mientras oprimía el obturador de su máquina de fotos, escuchó a Camacho decir: “Sí… No… Claro… Sí señor… Desde luego”.

La idea de que a Camacho se le viera conversando con Salinas era, según se dilucidaba entre los periodistas en San Cristóbal, para demostrar que el comisionado acordaba directamente con el Presidente y no solamente para hacer saber que seguía en la sede de las negociaciones y no en el DF, como se había manejado en algún momento.

Frente al fin de las pláticas de paz en Chiapas, Gerardo Pensamiento, líder del PRI en el estado de Chiapas, anunció en San Cristóbal que en breve, el candidato Colosio viajaría a esa entidad y que en la agenda estaba visitar las zonas de conflicto.

Colosio, que en 1993 ya conocía que había un grupo armado y que estaba organizándose para levantarse en armas, había decidido arrancar su campaña en Guadalupe Tepeyac, en Las Margaritas, y sede de la comandancia general del EZLN, pero nunca llegó a ir al estado como aspirante presidencial.

Según Pensamiento, Colosio no había parado por Chiapas por respeto a las pláticas que tenía Camacho Solís y el EZLN. “Una fecha concreta no la hay, yo estuve con él para informarle lo que se está haciendo y se le reiteró la invitación a Chiapas, pero no fijó una fecha concreta”, dijo el priista.

Contexto

Hace 20 años, en la columna de Alberto Barranco Chavarría, de Reforma se publicaba que Vicente H. Bortoni, ex presidente de la Concamin, había atacado acremente al comisionado Camacho Solís y defendido a Colosio.

Bortoni,  —según la columna de Barranco— quien llegó a preguntarse cómo era posible que en un País de 80 millones de habitantes, se le hubiera dado precisamente al ex canciller y ex regente la delicada misión de ir al diálogo de paz en Chiapas.

El también aspirante a la presidencia del Consejo Coordinador Empresarial, llegó a decir que no sólo Camacho sino el propio presidente Salinas de Gortari habían reducido, con sus frecuentes intervenciones públicas, la figura del candidato priísta.

 

 

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