VIDEO: Recorrido por propiedades de 'El Chapo' Guzmán

Crónica de un recorrido en dos casas del líder del cártel de Sinaloa, en el estado. Se hallaron tintes de cabello para hombres, narcotúneles, entre otros

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28/02/2014 05:27 Ernesto Méndez

CULIACÁN, Sin. 28 de febrero.- Después de un vuelo en avión de tres horas llegamos a la tierra del que fuera el hombre más buscado del mundo.

Arribamos a suelo culichi un día después de las primeras manifestaciones, -condenadas por el Gobierno de Sinaloa-, pidiendo un juicio justo para Joaquín Guzmán Loera y en contra de su eventual extradición a Estados Unidos.

Se trata de una plaza caliente, dirían los especialistas en temas de narcotráfico, que podría estar en disputa luego de la caída del jefe del cártel del Pacífico.

Escoltados por una camioneta Pick Up con marinos fuertemente armados y con el rostro cubierto, realizamos un recorrido por tierra de aproximadamente 15 minutos desde el Aeropuerto Internacional de Culiacán hasta llegar a la colonia Libertad.

De esta forma, arribamos a la casa marcada con el número 1811 de la calle Constituyente Emiliano García, ubicada justo enfrente de la Unidad Académica Preparatoria "Augusto César Sandino", llena de jóvenes estudiantes, que siguen con su vida normal, sin importar los elementos de seguridad apostados en las inmediaciones.

En general, las condiciones de los inmuebles asegurados por la Procuraduría General de la República (PGR) que servían como madriguera de "El Chapo", bajo la Averiguación Previa AP/PGR/SEIDO/UEITA/025/2014, tienen las mismas características: puertas reforzadas con barras de acero y agua en su interior para hacerlas más resistentes y evitar que se venzan en caso de un ataque.

Discretas cámaras de circuito cerrado, alumbrado y monitores para observar todos los flancos de la propiedad; protecciones de acero en las ventanas, cocinas equipadas con alimentos y ropa limpia de cama, listas para ser habitadas en cualquier momento.

Bardas muy altas y techos en los patios para evitar las miradas indiscretas; centros de lavado, aire acondicionado y pantallas planas para ver la televisión.

Un conjunto de al menos seis casas en colonias de clase media, sin ninguna excentricidad, que se conectan entre sí y que en la recámara principal tienen algo en común: una tina de baño que con un sistema de hidráulico que se enciende con un interruptor escondido detrás del espejo se levanta como compuerta para acceder a un sistema de túneles que serpentea hasta llegar al drenaje pluvial.

Los pasadizos que en su parte más alta alcanza 1.40 metros, tienen una longitud de aproximadamente tres kilómetros, y únicamente en los primeros 300 metros cuenta con iluminación.

Así son las casas del capo de las drogas que la llamada Federación de Asociaciones de Empresas Hoteleras Iberoamericanas, ya promueve para que se conviertan en museos.

Aprovechar el morbo y la curiosidad para atraer visitantes y turistas que quieran hacer recorridos por los túneles donde se movía el millonario narcotraficante, incluido en la lista de Forbes y que le sirvieron para su última huida antes de ser recapturado en el ahora histórico departamento 401 de la Torre Miramar, en el Puerto de Mazatlán.

En la segunda casa que visitamos ubicada en la calle Constituyente Enrique Colunga número 1825, en la misma colonia Libertad, pudimos confirmar que Guzmán Loera acostumbraba hacer ejercicio en caminadoras, se consentía con aparatos para masajear los pies y se teñía el cabello y el bigote de negro con el conocido tratamiento para hombres Just for Men.

En la tercera casa a la que tuvimos acceso, en Río Humaya 130, Colonia Guadalupe, de donde "El Chapo" huyó el 17 de febrero para irse a refugiar a Mazatlán, observamos otras coincidencias: abundancia de cacahuates, frascos de mayonesa y botellas vacías de Bucanan´s 18.

Crónica de un recorrido en dos casas del líder del cártel de Sinaloa, en el estado. Se hallaron tintes de cabello para hombres, narcotúneles, entre otros

En este inmueble de dos pisos y con alberca, que colinda con una funeraria y una empresa de seguros y fianzas, aparentemente Joaquín Guzmán Loera convivía con sus hijas pequeñas, las cuatitas de dos años, ya que había un salvavidas de las princesas de Disney y una pequeña resbaladilla plegable.

La paranoia del poderoso líder del Cártel de Sinaloa lo obligaba a tener monitores hasta en la piscina para evitar ser sorprendido mientras descansaba o tenía un rato de esparcimiento.

En la parte alta del inmueble, en las tres recámaras, los clósets se encontraban revueltos con ropa interior de hombre y mujer, artículos de belleza y un recibo de luz vencido con un adeudo de más de 17 mil 500 pesos a nombre de Pedro Guerrero Moreno, con domicilio en la calle Puerto de Veracruz 1647, tal vez la ubicación de otro de sus refugios.

En general, la gente que vive cerca de las propiedades que servían de hogar por unos cuantos días al capo de las drogas, que por obvias razones pidieron el anonimato, aseguran que nunca vieron nada extraño y en realidad no sabían qué clase de vecino tenían durmiendo en la misma cuadra, mientras corporaciones policiacas nacionales e internacionales lo buscaban por tierra, mar y cielo.

jgl

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