Captura de 'El Chapo' pone fin a una era, pero la droga seguiría fluyendo

Con el capo tras las rejas, la violencia en las calles podría recrudecer, mientras los rivales más pequeños intentan robarle parte del negocio, coinciden varios analistas

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23/02/2014 12:10 Reuters

CIUDAD DE MEXICO, 23 de febrero.- La captura de uno de los capos narco más buscados del mundo fue un triunfo para México porque puso fin a la era de legendarios zares de la droga, pero no frenará el millonario negocio de un cártel manejado con rigor empresarial si el Gobierno se duerme en sus laureles.

Joaquín 'el Chapo' Guzmán fue apresado el sábado en la ciudad de Mazatlán en su natal estado de Sinaloa, 13 años después de haberse fugado de un penal de máxima seguridad y durante los cuales burló a las autoridades para crear un emporio criminal traficando miles de toneladas de drogas a Estados Unidos y otras partes del mundo.

Aunque su detención marca el más duro golpe a los cárteles desde que el ex presidente Felipe Calderón (2006-2012) lanzó una campaña frontal para barrerlos, no significa que su sucesor Enrique Peña Nieto haya ganado la guerra.

Guzmán, inmortalizado en canciones y reverenciado por muchos en Sinaloa, dejó una sofisticada organización criminal con miles de empleados y tentáculos en varios continentes.

Si las fuerzas de seguridad no redoblan su ofensiva contra la estructura económica y las huestes de sicarios del cártel de Sinaloa, "la Federación" -como se conoce al grupo criminal por el alcance de sus negocios- se puede reorganizar rápidamente.

"El Chapo era el estratega, el director general, pero tenía su consejo de directores que hacían marchar las cosas", dijo Sylvia Longmire, experta en narcotráfico y ex agente especial de la fuerza aérea de Estados Unidos. "Creo que en el día a día, esto no va a ser más que un 'hipo' en el flujo de drogas".

Con el capo tras las rejas, la violencia en las calles podría recrudecer mientras los rivales más pequeños de su cártel intentan robarle parte del negocio, coinciden varios analistas.

Pero queda por ver si desplazarán a Sinaloa, que tiene una inmensa red de complicidades a todos los niveles y grupos fuertemente armados en distintas regiones del país.

Cambie o no el balance de poder entre los cárteles mexicanos, los expertos aseguran que el negocio no se acabará mientras haya demanda de drogas ilegales en todo el planeta.

DROGAS INC.

Guzmán desde hace más de una década descansaba en sus hombres fuertes Ismael "el Mayo" Zambada y Juan José "el Azul" Esparragoza, dos veteranos en el negocio que les sacan años de experiencia a los líderes más jóvenes de cárteles rivales que han sufrido la muerte o detención de sus fogueados capos.

"El cártel (de Sinaloa) seguirá. Es muy institucionalizado, tiene mecanismos y rutinas muy claras de trabajo que minimizan el impacto de un evento como este", dijo Eduardo Guerrero, experto en seguridad de Lantia Consultores.

"Es un enorme cártel corporativo con presencia nacional e internacional, con una cúpula colectiva que no solamente dependía de El Chapo", agregó.

Durante la última década, tras la caída de líderes narco en Colombia como Pablo Escobar y con el debilitamiento de rivales como los Zetas, Guzmán se convirtió en uno de los mayores introductores de cocaína a Estados Unidos, al punto de que la ciudad de Chicago lo nombró hace un año su "enemigo público número uno", algo que sólo había hecho con Al Capone.

Además Guzmán, que de niño trabajaba en los cultivos de amapola en Sinaloa, movía más de la mitad de la marihuana que llega a Estados Unidos, según estimaciones privadas.

Las incautaciones de heroína en la frontera sudoeste estadunidense han subido un 232% entre el 2008 y el 2012, lo que se atribuye a una mayor producción desde México y a la expansión de los traficantes hacia nuevos mercados en Estados Unidos, otra vez con Sinaloa a la cabeza.

Con el auge en la demanda de metanfetaminas en Estados Unidos, el imperio de Guzmán comenzó a producir la droga sintética, tejiendo para ello una red de abastecedores de precursores en varios países de Asia.

Los cárteles mexicanos envían entre 19,000 y 29,000 millones de dólares anualmente a México desde los Estados Unidos, calcula el Departamento de Estado norteamericano, aunque distintas dependencias del gobierno mexicano ubican la cifra entre los 4,000 y 10,000 millones de dólares anuales.

El cártel de Sinaloa también es un proveedor clave de drogas a Europa, utilizando de escala a África. Y tiene presencia en varios países de América Latina.

Lo que pase ahora con esta organización dependerá si Guzmán es juzgado primero en México -donde el sistema judicial es percibido como más débil- o si es enviado a Estados Unidos, donde podría llegar a acuerdos para evitar una larga condena a cambio de información, opinó Edgardo Buscaglia, experto en derecho penal y profesor de la Universidad de Columbia.

Guzmán había sido detenido en 1993 en Guatemala y llevado a México para cumplir su condena en un penal de máxima seguridad, donde se manejaba a su antojo, organizando fiestas con mariachis y recibiendo la visita de sus amantes, y terminó escapándose ocho años más tarde.

"Si se atiene a los beneficios procesales de Estados Unidos comenzaría a aportar insumos probatorios y se podría producir un desmantelamiento patrimonial (del cártel) en ambos países", dijo Buscaglia.

"Pero si la causa se la dejas a los mexicanos, la detención no se va a traducir en desmantelamientos patrimoniales", opinó.

*bb

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