Refuerzan la vigilancia en penal de máxima seguridad

Militares y Policía Federal participan en el despliegue en la cárcel de Almoloya de Juárez

COMPARTIR 
23/02/2014 08:09 Dalila Ramírez/ Corresponsal
Joaquín El Chapo Guzmán ingresó poco antes de las 15:00 horas de ayer al penal de máxima seguridad El Altiplano. Foto: Notimex
Joaquín El Chapo Guzmán ingresó poco antes de las 15:00 horas de ayer al penal de máxima seguridad El Altiplano. Foto: Notimex

TOLUCA, 23 de febrero.- Bajo un fuerte dispositivo de seguridad y vigilancia, cerca de las tres de la tarde de ayer arribó Joaquín Guzmán Loera al penal federal de máxima seguridad El Altiplano, ubicado en el municipio de Almoloya de Juárez, en el Estado de México.

Desde el mediodía de ayer y luego de conocerse la captura del líder del cártel del Pacífico, concretada en el puerto de Mazatlán, Sinaloa, personal de la Secretaría de la Defensa Nacional (Sedena) llegó en varios vehículos para reforzar la seguridad del Centro Federal de Readaptación Social número 1, en el interior y en el exterior.

Conforme pasaban los minutos, a ellos se sumaron policías federales y otro destacamento de militares, así como vehículos artillados que se apostaron en los alrededores del inmueble.

Previo a la llegada de Joaquín Guzmán Loera, los agentes federales realizaron revisiones a automóviles que entraban y salían del penal.

Sin embargo, el paso fue restringido poco antes de que en el cielo aparecieran los tres helicópteros de la Policía Federal y de la Secretaría de Marina-Armada de México, que realizaron el operativo del traslado del capo del narcotráfico.

El paso de vehículos quedó suspendido en la zona y minutos después las tres aeronaves, procedentes del Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México, aterrizaron en el helipuerto en el interior del penal, en donde se hizo la entrega del nuevo interno.

Durante la media hora que duró el procedimiento de entrega de El Chapo Guzmán a las autoridades del penal de máxima seguridad, el helicóptero que había llegado con el detenido realizó sobrevuelos en las inmediaciones, con lo que apoyó las labores de vigilancia y seguridad del lugar y se sumó al operativo que se instaló.

Después de la entrega e ingreso del narcotraficante, los helicópteros se retiraron y el paso a los vehículos se abrió, aunque las revisiones siguieron de forma minuciosa como parte de las acciones de vigilancia a cargo de las fuerzas federales.

El operativo de seguridad continuó en el área del penal federal, con efectivos del Ejército y de la Policía Federal armados y apoyados por vehículos artillados repartidos en los alrededores.

Comparte esta entrada

Relacionadas

Comentarios