Rivera pide no atemorizarse ante leyes que atentan contra la vida

El cardenal retomó sus críticas a las legislaciones que en el Distrito Federal permiten el aborto y la eutanasia, pues las consideró como “acto criminales” contra la vida humana

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09/02/2014 15:05 Juan Pablo Reyes

CIUDAD DE MÉXICO, 9 de febrero.- Tras afirmar que somos custodios de la vida y nos sus propietarios, el cardenal Norberto Rivera retomó sus críticas a las legislaciones que en el Distrito Federal permiten el aborto y la eutanasia, pues las consideró como “acto criminales” contra la vida humana.

Durante la misa dominical en la Ciudad de México, Rivera Carrera también recordó la resolución de la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN) relacionada con la despenalización del aborto e hizo un llamado a los fieles católicos a no tener temor ante las leyes que atentan y desprecian la vida.

En esta cultura que se auto nombra plural y tolerante, la vida humana, en cualquiera de sus etapas, siempre deberá ser, entre los derechos humanos, el derecho fundamental y esencial en cualquier ámbito y nunca ser colocado en duda y mucho menos ser rebajado a encuestas, o referéndum, que bien sabemos pueden ser manipulados por ocultos intereses, y además porque someter los derechos fundamentales del ser humano al criterio de los gobernantes es implantar la peor de las dictaduras”, puntualizó el mitrado.

En el marco de la “Jornada Mundial del Enfermo”, el arzobispo primado de México lamentó además que la cultura actual menosprecia a los enfermos y llega al límite de querer borrarlos bajo el amparo de las leyes.

Recuerden que ante la cultura violenta, destructiva y de muerte, en ustedes radica el inmenso poder de Cristo crucificado que ha vencido al mundo. No debemos atemorizarnos ante leyes o reglamentaciones que desprecian lo sagrado de la vida humana,  quizás seamos criticados, acosados o perseguidos”, expuso el religioso.

Ante cientos de católicos y previo al inicio de la celebración eucarística, el cardenal Rivera recibió en la Catedral una reliquia del difunto Papa Juan Pablo II y una pintura de Juan XXIII, las cuales permanecerán en el recinto religioso hasta el 16 de febrero con el fin de ser veneradas por los creyentes. Posteriormente ambos objetos religiosos serán llevados en peregrinación a las ocho vicarías episcopales que componen a la Arquidiócesis Primada de México.

jgl

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