Las fiestas en el Senado ‘las seguiremos haciendo’: Preciado

Condenan PRI, PAN y PRD actitud del presidente de la Jucopo; niega que haya festejado a su esposa en la terraza de la junta de coordinación política

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06/02/2014 05:55 Leticia Robles de la Rosa

Hacen uso del fueroYa sea dentro de la sede del Senado o fuera de ella, en videos o fotografías, legisladores de diversas bancadas han estado en el ojo del huracán, pues muchos de sus tropiezos fueron exhibidos en redes sociales, logrando ser viralizados, y, con ello, llamando la atención tanto de medios de comunicación nacionales como de usuarios de Facebook y Twitter. Casos emblemáticos como el de la Lady del Senado o el de la senadora Iris Vianey Mendoza “iguaneando” fueron registrados por Excélsior justo en el momento en que se dieron a conocer. 

CIUDAD DE MÉXICO.- Desenfadado y tranquilo, Jorge Luis Preciado anticipó que no va a cancelar las fiestas en el Senado, porque la noche del martes los mariachis y el alcohol no fueron para festejar el cumpleaños de su esposa, sino para pagar por sacarse “el mono de la rosca”.

En medio de críticas por parte del coordinador de los senadores del PRD, Luis Miguel Barbosa, y del panista Javier Lozano, por haber convertido la terraza de la Junta de Coordinación Política del Senado en un salón de fiestas particular, Preciado consideró que organizar ahí el pago de haber sacado el muñeco de la rosca de Reyes no es un evento personal, aunque tampoco institucional.

—¿El de ayer no fue festejo personal?, se le preguntó.

—Por supuesto que no.

—Es decir, el pagar por haber sacado el Niño de la rosca ¿no es un asunto personal?; entonces ¿es un asunto institucional del Senado sacarse el Niño en la rosca?, se le inquirió.

—Pues es una tradición que entre personal partimos rosca, que entre trabajadores partimos rosca; en las oficinas partimos rosca y quien saca el monito tiene que cumplir, ¿no?

—¿Pero en el Senado o lo pueden hacer afuera?

—Pues lo hacen en todos lados.

Aunque aceptó que el martes fue cumpleaños de su esposa, aseguró que la fiesta no fue en honor a ella; es más, “ni pastel hubo”, incluso aclaró que “ella se hubiera sentido ofendida de saber que le iba a festejar en un patio”; pero ella y una parte de su familia lo acompañaron a esta reunión.

Dijo que gastó dos mil 500 pesos, que fueron seis los que pagaron haberse sacado el muñeco de la rosca, que no pidió facturas de los gastos que hizo, que sólo eran 15 invitados y la reunión duró “muy poco, de cuatro (de la tarde)  a ocho (de la noche); yo quisiera que hubiera durado más”, e insistió en que esta terraza es un espacio que usan todos los senadores para hacer reuniones.

Ayer, Preciado ofreció a los senadores del PAN y a todos los trabajadores del grupo parlamentario una comida, pero esta vez no hubo mariachis ni alcohol, sino un discurso de él, tres entrevistas a él, aguas de jamaica y horchata, refrescos y cerveza.

Sólo llegaron los senadores Salvador López Brito y Francisco de Paula Búrquez; el resto de legisladores no asistió, como tampoco asesores y otros colaboradores, sólo secretarias y personas de su área de comunicación, quienes estaban obligados a esperarlo, a pesar de casi 70 minutos de retraso.

El año pasado, Excélsior atestiguó que en esta misma terraza, su entonces presidente, el priista Emilio Gamboa, citó ahí a los senadores del PRI para dialogar con el secretario de Gobernación, Miguel Ángel Osorio Chong, pero fue después de una reunión de trabajo y no hubo ni mariachis ni alcohol, sino café.

Javier Lozano, senador del PAN, envió un mensaje en la red interna del grupo parlamentario para informar que no asistiría a la comida y escribió que “no es únicamente su imagen la que hoy queda hecha añicos, sino la de todo el grupo parlamentario. Es el abuso del poder político y el uso excesivo y grotesco de recursos públicos. Ah, y encima de todo, un comunicado oficial diciendo mentiras e involucrando al personal de la Junta de Coordinación Política”.

Luis Miguel Barbosa reprochó la fiesta de Preciado, y la priista Diva Gastélum recordó que el Senado no es un espacio para fiestas personales sino para desarrollar el trabajo parlamentario; Alejandro Encinas recordó que si era un festejo particular debió hacerlo fuera.

De acuerdo con información recabada por Excélsior, el uso de la terraza es exclusivo del presidente de la Junta, aunque los senadores que quieran estar en ese espacio lo pueden hacer para tomar un café, tener entrevistas o recibir algún visitante, pero debe avisar.

El Senado, productivo y escandaloso

Legisladores de todas las bancadas han sido exhibidos públicamente.

En la actual Legislatura, el Senado destaca por ser un cuerpo colegiado altamente productivo, pero también por los constantes escándalos públicos en los que se ven envueltos algunos de sus integrantes, pues, a lo largo de 17 meses, 16 han protagonizado polémicas que recorrieron los medios de comunicación y redes sociales.

Sólo habían transcurrido unos días de enero cuando Excélsior reveló que el Senado se había convertido en un espacio para que los legisladores emplearan familiares e hijos de sus amigos, como Iris Vianey, que empleó a su hermano y tenía como asesor a su pareja sentimental, el exsenador Carlos Sotelo; ella lo negó, pero meses después el propio Senado publicó que el hermano de Carlos Sotelo cobraba en la nómina de la senadora.

Meses después, también causó polémica por fotografías que colocó en redes sociales para mostrar cómo “iguaneaba” en La Rumorosa. Ahora está inmersa en otro escándalo, porque uno de los jefes de las autodefensas de Michoacán la acusa de ser parte de Los Caballeros Templarios.

En abril pasado, en redes sociales se difundió una foto de la perredista Dolores Padierna en Nueva York, junto con su esposo, René Bejarano, y sus hijos, luego de un paseo privado en helicóptero; la crítica se centró en su discurso anticapitalista.

Desde junio pasado, Luz María Beristain es Lady del Senado, porque se difundió su pelea con la empleada de una aerolínea, pues no llegó a tiempo a su vuelo y utilizó su cargo para exigir solución a su problema.

A finales de 2013, desde la Asamblea Legislativa del Distrito Federal se conoció que el fideicomiso para financiar becas a estudiantes de educación media superior y superior jamás se entregó a los beneficiarios y el nombre de la senadora Alejandra Barrales se mencionó constantemente, pues ella era líder de la Asamblea. El caso está en investigación ministerial.

Sólo habían transcurrido unas semanas de la LXII Legislatura cuando Mariana Gómez del Campo fue captada besando a su novio en la zona de invitados al pleno del Senado. En mayo, Ernesto Cordero fue criticado por haber contratado a sus amigos y aliados políticos hasta registrar una nómina superior a los dos millones de pesos mensuales.

En junio, Francisco Domínguez fue acusado por una joven de haber abusado emocional y físicamente de ella; el caso está en la CNDH, mientras que Thalía Vázquez acusó a Roberto Gil de estar involucrado en corrupción de casinos; el senador emprendió una pelea judicial que ha ganado.

En noviembre, Luisa María Calderón generó una de las polémicas más fuertes, al acusar a sus compañeros  de recibir a integrantes de Los Caballeros Templarios; el caso lo investiga la PGR a petición del presidente del Senado, Raúl Cervantes. Jorge Luis Preciado llevó al Senado al escándalo por usar la terraza de la Junta de Coordinación Política como salón de fiestas particular.

El priista Carlos Romero Deschamps fue criticado en redes sociales por lo que se denominó el gasto excesivo de sus hijos. Ivonne Álvarez fue sujeta de un juicio, porque un grupo de habitantes de Guadalupe, Nuevo León, la quiso obligar a regresar como alcaldesa, pero no lo lograron.

El líder del PVEM, Jorge Emilio González, fue remitido a El Torito, porque conducía en estado etílico; Mónica Arriola estuvo en el ojo del huracán por la detención de su madre, Elba Esther Gordillo, y por su abrupta salida de la dirección del Partido Nueva Alianza; mientras que Martha Palafox fue criticada por contratar a sus hijos como colaboradores.

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