Queda libre mujer indígena acusada de homicidio

La SCJN ordenó la inmediata y absoluta libertad de una joven indígena guerrerense, acusada de matar a su hijo

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22/01/2014 23:46 Isabel González/ Fotos: Notimex

CHILPANCINGO, 23 de enero.- Por violaciones graves al debido proceso, como no asignarle un intérprete y no existir suficientes pruebas en su contra, la indígena tlapaneca Adriana Manzanares Cayetano alcanzó la protección de la justicia federal y fue liberada de inmediato, luego del fallo emitido ayer por la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN).

De manera unánime, la Primera Sala de la SCJN concedió a Adriana Manzanares un amparo liso y llano que invalidó la sentencia de 22 años de cárcel impuesta por un tribunal del estado de Guerrero, que la declaró culpable del delito de homicidio en grado de parentesco, derivado de un aborto.

“En consecuencia, se aprueba por unanimidad de votos el proyecto y, al concederse el amparo de la justicia federal a la quejosa de manera lisa y llana, se instruye a la secretaría de acuerdos de esta Primera Sala para que notifique por los medios más eficaces y expeditos a las autoridades correspondientes que se ponga en inmediata y absoluta libertad a la quejosa Adriana Manzanares Cayetano y/o Adriana Manzanares Cayetana, únicamente por lo que se refiere a la causa penal 053-1/2006, materia del amparo que se resuelve”, indicó el ministro Jorge Mario Pardo Rebolledo, presidente de la Primera Sala de la SCJN, luego de la votación.

“Los ministros decidieron otorgar el amparo en virtud de diversas violaciones al debido proceso, entre las que destaca la ausencia de un intérprete que conociera su lengua y entendiera su cultura y cosmovisión.

“Asimismo, determinaron que la sentencia recurrida adolecía de suficiencia probatoria, tanto en lo que hace a la comisión del delito, como a la responsabilidad”, detalló la Suprema Corte de Justicia de la Nación en una comunicación oficial.

Adriana Manzanares fue acusada de adulterio bajo el sistema de usos y costumbres de su comunidad y golpeada por tener un embarazo producto de una infidelidad, según sus acusadores.

Los hechos ocurrieron hace poco más de siete años en una comunidad de Ayutla de Los Libres, Guerrero, cuando el padre de Adriana se percató de que la joven estaba embarazada, cuando su marido se encontraba en Estados Unidos.

La gente de la comunidad, en asamblea popular, la juzgó y entregó al Ministerio Público después de golpearla y obligarla a declararse culpable de la muerte de su hijo y confesar el nombre del padre.

La defensa argumentó que Adriana, luego de siete meses de embarazo, sufrió un parto prematuro por la muerte del producto en su vientre, además de que por su condición de pobreza no pudo recibir atención médica.

Además, su padre la había golpeado, pese al embarazo, al igual que el marido, quien regresó de Estados Unidos una vez que su propio suegro lo informó de la situación de la joven.

Para el abogado Javier Cruz Angulo, director de la Clínica Jurídica del Centro de Investigación y Docencia Económicas, encargada de la defensa de Manzanares, el fallo de los ministros deja claro que ningún uso y costumbre está por encima de la ley.

“Los usos y costumbres no pueden remontar a los derechos humanos, tiene que haber un respeto irrestricto a los derechos humanos, y celebramos el  primer amparo directo de una mujer indígena donde se toca un derecho penal de género”, agregó.

Cruz Angulo informó que la organización Centro Las Libres respaldará a Adriana, quien ya salió de prisión, para que pueda reconstruir su vida, independientemente de que estudiarán la sentencia de la Corte para saber si el gobierno de Guerrero podría coadyuvar ante la serie de irregularidades en el caso.

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