Quiebra amenaza a mil 700 negocios en Tierra Caliente michoacana

Por el crimen, la Cámara Nacional de Comercio en Apatzingán amaga con no pagar impuestos

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17/01/2014 06:04 Miguel García Tinoco/ Corresponsal

APATZINGÁN, 17 de enero.— El comercio organizado de la Tierra Caliente michoacana está al borde de la quiebra debido a la inseguridad y la obligación de cerrar sus establecimientos ante el temor de ser incendiados o afectados por el crimen organizado.

De acuerdo con Carlos Halabé Ochoa, presidente de la Cámara Nacional del Comercio, delegación Apatzingán, más de mil 700 negocios están en riesgo de cerrar porque no hay ventas o debido a que no pueden operar por carecer de las mínimas condiciones de seguridad.

“Tenemos una serie de problemas de dos años para acá; ya es una situación que no podemos sostener de ninguna forma. Ya no podemos ser carne de cañón de todos esos grupos de la delincuencia… somos empresarios y queremos salvar Apatzingán.”

Halabé Ochoa emplazó al gobierno federal a devolver la tranquilidad a todo el Valle de Apatzingán o se verán obligados a suspender el pago de impuestos.

“Vamos a dar un mes de plazo al gobierno federal para que nos ayude a aterrizar los programas que deben de ser; si en un mes no hay respuesta del gobierno en apoyo a esta región, nos estamos organizando y ya no vamos a pagar impuestos a consecuencia del crimen organizado”, expresó el representante del sector empresarial.

Convocó a comerciantes de otros municipios terracalenteños, como Tepalcatepec, Buenavista y Coahuayana, a unirse a esta medida de protesta.

La situación en esta región del sur de Michoacán también perjudica a los comerciantes, porque ya no son sujetos de crédito de la banca privada. “Si no tenemos desarrollo ni mercado interno, si las autoridades no ponen en forma programas, no saldremos adelante; son programas mediocres.

Hicimos una incursión hace unos meses del programa de reactivación económica contra el hambre, metimos 26 solicitudes y nos aprobaron tres”, detalló.

El empresario agregó que debido al cierre de negocios se han perdido alrededor de 500 empleos sólo en 2013, lo que origina que la población no tenga alternativas laborales y como consecuencia la gente se enrola en el crimen organizado.

“Estamos en una situación crítica, no tenemos para pagar salarios y los empleados se van hacia los grupos organizados; las empresas cierran y nos queman nuestros negocios. ¿Qué más quiere el gobierno federal para apoyar nuestra región, qué más quiere? Somos gente organizada, no es posible nos tengan así, el comercio se acabó y estamos completamente paralizados.”

Setenta por ciento de tiendas y expendios de productos diversos en el llamado Corazón de la Tierra Caliente continúa cerrado, pese a la presencia de la Policía Federal y efectivos del Ejército mexicano. Los propietarios de negocios establecidos y ambulantes permanecen cerrados pues temen que su único patrimonio sea destruido con incendios provocados.

“Yo no he podido abrir mi negocio desde hace seis días.

¿Cómo le voy hacer, mi inversión la estoy perdiendo? Me preocupa la seguridad, para que nosotros podamos continuar con nuestras labores”, comentó una comerciante afectada.

El empresario agregó que no descartan desabasto de diversos productos en diversas localidades de la Tierra Caliente debido a que empresas transnacionales y nacionales no quieren arriesgar a sus distribuidores por las carreteras.

“No se va aguantar más que unos cuatro días más. Si las autoridades no se ponen a trabajar como debe ser, si sus estrategias no las hacen como deben, habrá desabasto; la gasolina está llegando a cuentagotas y los alimentos están escaseando, ante el temor de las industrias.”

Durante la jornada violenta del viernes 10 de enero fueron incendiadas y saqueadas en Apatzingán siete tiendas de venta de electrodomésticos, de conveniencia, abarroteras y farmacias.

En las siguientes horas se efectuaron labores de limpieza.

A una semana de los hechos violentos, los comercios permanecen cerrados, los cristales rotos fueron sustituidos por hojas de lámina y las fachadas permanecen ensombrecidas por el fuego.

Apenas el miércoles 15 de enero, ya con presencia federal, la única farmacia abierta del centro de la ciudad fue incendiada con bombas molotov.

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