Clero de Apatzingán elogia a autodefensas

El padre Goyo denuncia que en esta ciudad sin ley de todo hay que pagar porcentaje a los delincuentes; Los Caballeros Templarios le pusieron precio a la cabeza del sacerdote

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16/01/2014 05:55 JC Vargas/ Enviado
Gregorio López, sacerdote de la parroquia de Nuestra Señora de la Asunción, indicó que los Templarios le pusieron precio a su cabeza. Dice no tener miedo.
Gregorio López, sacerdote de la parroquia de Nuestra Señora de la Asunción, indicó que los Templarios le pusieron precio a su cabeza. Dice no tener miedo.

APATZINGÁN, 16 de enero.- El padre Goyo dice no estar preocupado de que Los Caballeros Templarios del lugar le hayan puesto precio a su cabeza. “Ofrecen cuatro millones de pesos por mí. Me han seguido, me han amenazado y en el face (Facebook) dicen que me harán picadillo”. Suelta con ironía que “en face lo único que daña es el virus”.

Gregorio López, de 46 años de edad y dos en la Parroquia de Nuestra Señora de la Asunción, hace tocar las campanas tres veces al día, en un pueblo michoacano en el que casi todos los negocios permanecen cerrados. “Al que abre en estos días, le queman su negocio. Aunque la Iglesia no piensa cerrar, porque dependemos del mismo Señor.”

Apatzingán, como dice el padre Goyo, es una ciudad sin ley, “donde el mal se hace bien y el bien se hace mal. Aquí, desde hace tiempo, a los hombres buenos los asedian, los coaccionan y les levantan a sus hijos”.

Una población con 120 mil habitantes y sólo una treintena se atreve a asomarse a una iglesia de buen tamaño, casi frente a Palacio Municipal, en la que aparece un cartel con la imagen de Martin Luther King y en el que dice: “No me preocupa el grito de los violentos, de los corruptos, de los deshonestos, de los sin ética. Lo que más me preocupa es el silencio de los buenos. No me duelen los actos de la gente mala, me duele la indiferencia de la gente buena”.

Sobre el asunto de que le hayan puesto precio a su cabeza, Gregorio López dice estar más preocupado por las madres que llegan a la iglesia y le comentan que han perdido a sus hijos. O que han levantado a sus maridos.

“Aquí los halcones se meten a las tiendas y, con cuchillo en mano, te quitan tus cosas. Simplemente argumentan ser ahijados de Don Chayo (Nazario Moreno González), lugarteniente principal de territorio michoacano. Los otros son Servando Gómez, La Tuta, y Enrique Quique Plancarte. ¿En Apatzingán?, ah pues El Pantera, Ventura y Sergio El Flaco. A los tres los ubica el pueblo”.

El padre Goyo asegura que el narco tiene controlado casi todo por estos rumbos. “Se mete en lo social, en lo político y tiene el control económico. Fundaron la secta Nueva Cosecha en la que se justifica matar al prójimo porque en la Biblia dice que David mató a Goliat”.

Explica que Los Templarios incluso fundaron su escuela Vida Vital, “una seudofilosofía en la que los estudiantes toman clases de seudoparasicología y seudometafísica. Forman líderes sicarios para matar y crean redes de altruismo con despensas y atención médica.

Los Templarios tienen a los abogados, al Ministerio Público y hasta la policía es de ellos. Los comerciantes tienen que vender la mercancía a ellos y comprárselas más caras. Cobran cuota de todo y no puedes comerciar sin que ellos sean intermediarios. Si la carne cuesta 80 pesos, 30 son para Los Templarios. Hablamos de una nómina mensual de 18 millones de pesos al mes que reciben Los Caballeros. Por eso muchos han preferido cerrar. ¿La Iglesia?, nosotros abrimos diario.”

Se le pregunta al sacerdote si hay respeto hacia la religión católica, a lo que responde de inmediato: “Han matado a cinco padres por estos rumbos… ¡a toda madre el respetito!”

Él dice no temer porque está protegido por el Señor, además de contar con seguridad personal. “Nosotros también podemos lanzar disparos”.

Antes de acudir a dar misa de ocho, el religioso reconoce la labor que realizan los grupos de autodefensa. “Es gente buena que está haciendo una buena labor. Claro que detrás de ellos está el apoyo de los empresarios a los que Los Templarios les arrebataron sus propiedades. Ellos aportan bastante dinero para armamento, comida y transporte, pues desean recuperar sus terrenos. Hablamos de 400 propiedades que arrebató Nazario Moreno.”

En la Parroquia de Nuestra Señora de la Asunción vuelven a escucharse campanadas. Hay misa de ocho.

Sin clases, 50 mil en Tierra Caliente

Las condiciones de seguridad en la Tierra Caliente michoacana aún no son las adecuadas para alumnos y maestros de educación básica y media superior, por lo que las labores en las escuelas de la mayoría de los municipios en conflicto están suspendidas, “Parácuaro, Apatzingán, Nueva Italia, Gabriel Zamora y Coahuayana son los únicos dónde siguen cerradas las escuelas… Tancítaro hoy (miércoles) ya está trabajando, con excepción de cuatro escuelas de 106 que tenemos ahí en todo el municipio y La Huacana ya está normalmente laborando”, indicó Felipe Sandoval, director de Servicios Regionales de la Secretaría de Educación estatal.

Desde el miércoles pasado, por la violencia, cerca de 50 mil estudiantes, cuatro mil profesores y más de 300 escuelas suspendieron actividades.

El directivo comentó que, además de la inactividad en los centros educativos, las comisiones de cobranza de dichos municipios que se trasladan hacía la capital por los cheques quincenales de los trabajadores de la educación, han tenido problemas.

“El día de ayer tuvieron muchas complicaciones para que se les permitiera su acceso y llegar a Morelia a recoger los cheques, y el mismo problema se tuvo de regreso; también tuvieron una serie de situaciones: los paran, los detienen, los revisan, los hacen esperar hasta que determinan ellos (el crimen)”, describió.

Ésta es la primera vez que las actividades educativas se detienen debido a la inseguridad. Ante el temor de los padres de familia, autoridades educativas valorarán si existen condiciones para regresar a clases, pero si prevalece el ambiente de riesgo, seguirán sin clases, aseguró Felipe Sandoval, quien dijo que no hay registro de alumnos desertores por violencia.

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