FOTOGALERÍA: Identifican corpus de códices de más de 450 años

El INAH señaló que la investigación de este acervo, compuesto por 15 códices fragmentados en 345 piezas se localizan en el ex Convento de Tlalquiltenango

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14/01/2014 16:23 Redacción/Fotos: INAH

CIUDAD DE MÉXICO, 14 de enero.- Un importante corpus de códices realizado hace más de 450 años, que hace referencia a la tributación del Valle de Tlalquiltenango, hoy Morelos, fue identificado en su totalidad por la especialista Laura Hinojosa, del Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH), luego de un cotejo de los fragmentos de este acervo, dispersos entre México y Estados Unidos.

Mediante un comunicado, el INAH señaló que la investigación de este acervo, compuesto por 15 códices fragmentados en 345 piezas que se localizan en el ex Convento de Tlalquiltenango, así como en la Biblioteca del Museo de Historia Natural de Nueva York, forma parte del libro Quince códices en la memoria de un convento, presentado recientemente por la restauradora.

La experta del Centro INAH Morelos resaltó que los códices, elaborados entre 1525 a 1569, son de gran relevancia, pues en el estado sólo existen otros dos: el de Moctezuma y el del Marquesado del Valle. Además los realizados en Tlalquiltenango fueron pegados a los frisos del claustro bajo del convento, un hecho poco común.

Esta situación se debió probablemente a que los frailes franciscanos querían proteger el legado indígena o bien intentaban esconderlo, porque estos documentos ponían de manifiesto que los encargados del convento también eran beneficiarios del tributo de los pueblos vecinos”, indicó.

Asimismo, los códices fueron divididos en 1911 cuando el ingeniero Juan Reina, dueño de las tierras en las que se encontraba el recinto, vendió 135 fragmentos por dos mil dólares al Museo de Historia Natural de Nueva York.

La experta comentó que los fragmentos que se encuentran en dicha ciudad están en bodega, pero están muy bien conservados en los cartones amarillos en los que fueron pegados con cola por el arqueólogo Herbert Spinden, quien los desprendió a petición del ingeniero Reina.

Así que me di a la tarea de estudiar los fragmentos que están en NY y los adheridos en el claustro bajo. Realicé una especie de rompecabezas y al final resultaron 15 códices que fui identificando por el tipo de glifos y de representación de los tributos. También se tienen algunas genealogías y documentos escritos en náhuatl y español, y una serie de partituras con cantos en latín”, aseveró la restauradora.

Todos los códices fueron hechos en papel amate y papel europeo con pictografías en negro, rojo y azul, sin variaciones de tonalidad. Estos documentos los elaboraron indígenas que muestran los tributos que entregaban.

Encontramos glosas en las que se dice lo que pagaron a los representantes del templo, al Marqués del Valle o a los encomenderos, aunque no hay muchas cosas escritas”.

Los códices de tributos con pictografías y escritura latina en náhuatl y español son los números 5, 6, 9 y 10. El códice 12 trata de posibles censos y pago de tributos por servicios, con pictogramas y algunos fragmentos con escritura en náhuatl.

La especialista señaló que en los diferentes códices de Tlaquiltenango se pueden ver los productos que tributaban los indígenas de la región en el siglo XVI, como son monedas, mantas, aves, maíz, leña y servicios personales.

En los diferentes códices de Tlaquiltenango se pueden ver los productos que tributaban los indígenas de la región en el siglo XVI.

En los códices de Tlaquiltenango aparecen varios símbolos calendáricos asociados a las fechas en que se pagaban los tributos, las cuales se basaban en las fiestas indígenas.

En cuanto a los sujetos que caracterizan a los tributarios –agregó la investigadora, están representados por cabezas humanas de perfil que personifican a individuos masculinos de edad madura, con peinado corto, sin adornos, por lo que se presume que eran gente común o macehuales.

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