Huir o morir; desplazados por todo

La violencia criminal, los huracanes, el conflicto del EZLN y ahora las autodefensas han obligado a miles a dejar su tierra

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13/01/2014 06:01 Redacción

CIUDAD DE MÉXICO, 13 de enero.- La irrupción de los grupos de autodefensa y los cada vez más destructivos fenómenos climatológicos agravaron en el último año el fenómeno de los desplazados internos en México, problemática que comenzó a llamar la atención de la comunidad internacional a partir de 2006, año en que el gobierno federal lanzó un combate frontal contra los cárteles de la droga, acción que derivó en el aumento de balaceras, ejecuciones y secuestros. 

En Michoacán, estado donde se expande con mayor velocidad la presencia de grupos civiles armados, la violencia aunada a las autodefensas han originado que comunidades ubicadas en la zona de la Tierra Caliente se vean obligadas a emigrar ante el temor de ser presas de la delincuencia organizada.

En Guerrero, entidad donde la Comisión Nacional de los Derechos Humanos (CNDH) ha documentado la presencia de autodefensas en 46 de los 81 municipios, al menos dos mil 193 personas se han visto obligadas a abandonar sus lugares de origen en los últimos meses a consecuencia de las extorsiones, asesinatos y secuestros asociados a la irrupción de dichos grupos.

Apenas el 28 de noviembre de 2013, el senador perredista Zoé Robledo Aburto presentó una propuesta de punto de acuerdo para solicitar a la Secretaría de Gobernación proporcione el número total de desplazados dentro del territorio nacional, considerando el incremento que se ha suscitado a raíz de los daños causados por las tormentas Ingrid y Manuel.

La Secretaría de  Gobernación calcula que 1.2 millones de personas en todo el territorio nacional tienen afectaciones. Guerrero es la entidad más afectada, con cerca de  250 mil personas que se quedaron sin vivienda. Oaxaca, Michoacán, Jalisco y Colima también resintieron los efectos de Manuel con deslaves, cortes carreteros, puentes caídos y casas inundadas.

“El efecto de desplazamiento interno en la región a causa de esos fenómenos medioambientales aún no puede ser cuantificado, pero con los números que el gobierno federal ha emitido podemos estar frente a un posible éxodo de migración interna por parte de miles de personas que lo han perdido todo”, refiere el senador en su argumentación.

“En respuesta a esa necesidad, se considera de primordial necesidad tipificar la  figura de Desplazados Internos, con el fin de instrumentar mecanismos para darles protección, en congruencia y coordinación con las autoridades civiles dentro del marco de los sistemas de  protección civil”, agrega.

Desde hace 15 años, el Congreso de la Unión ha presentado iniciativas no sólo para establecer el número de desplazados en el país, sino para tipificar la figura de desplazado interno y brindarle la debida atención.

El 23 de abril de 1998 se propuso una iniciativa de Ley General para Personas Desplazadas Internamente en la Cámara de Diputados. El 30 de marzo de 2004, el PRD promovió una iniciativa en la cual se propone incorporar al texto del artículo 4 constitucional la figura de desplazados internos, con fundamento en el derecho internacional humanitario.

El 18 de diciembre de 2012 se presentó la iniciativa con proyecto de decreto por el que se crea la Ley General para la Prevención y Atención del Desplazamiento Interno.

En noviembre de 2011, la organización internacional Internal Displacement Monitoring Centre (IDMC) emitió un informe en el que señala que en México existen 160 mil desplazados internos, sólo a consecuencia de la violencia desatada por el narcotráfico.

  • Chiapas

Chiapas aún tiene 37 mil refugiados

En Chiapas aún existen 37 mil desplazados internos debido a la guerra vivida hace 20 años cuando surgió el EZLN, y a la fecha se establecen acciones para proporcionarles atención en todos los rubros, como salud y educación; sin embargo no hay un plan establecido para ello.

De acuerdo con un informe proporcionado por la oficina de la ONU en San Cristóbal de las Casas,  las familias abandonan sus hogares no por problemas con la delincuencia si no por conflictos como el de la guerrilla zapatista que se encuentra en un impasse; pero se le suman otros motivos como el agrario, el religioso y el político.

Desde hace 12 años, los gobiernos han anunciado diversas acciones y proyectos que no han sido puestos en marcha y, por lo tanto, se traduce en falta de escuelas, clínicas, pavimentación, drenaje, agua entubada y carreteras, entre otros.

No existen “políticas públicas específicas” para atender los problemas que han dado origen a este fenómeno, sino que las autoridades atienden “las consecuencias con un enfoque asistencialista e incluso minimizan el problema”, señala el informe.

Pero hay otro factor que impide conocer el número de desplazados “y eso coloca a esa población en alta vulnerabilidad, pues  se les niega el acceso a servicios y apoyos gubernamentales, justicia y una atención integral”.

En un comunicado, familias de la comunidad Banavil del municipio de Tenejapa simpatizantes del EZLN, informan que permanecen desplazados desde el 4 de diciembre de 2011, debido a un conflictos con priistas.

Actualmente, añadieron, viven en condiciones inhumanas por la falta de condiciones y de garantías para intentar regresar a su comunidad. “Llevamos 730 días sin ser tomados en cuenta.”

Lorenzo y Miguel López Girón, representantes de los desplazados, dicen que “estar desplazados no es vivir como humanos”.

  • Tamaulipas

Estampida en 15 municipios

En Tamaulipas, miles de habitantes de al menos 15 municipios optaron por abandonar sus viviendas ante la ola de violencia que sufrió esta entidad entre los años 2009 y 2011.

Ex alcaldes y presidentes municipales en funciones señalan que existe una recuperación de entre 60 y 80 por ciento en promedio de los habitantes que habían decido salir de sus lugares de vivienda.

El éxodo de familias de ciudades como Mier, Camargo, Guerrero, Miguel Alemán, Valle Hermoso, Río Bravo, Díaz Ordaz, San Fernando, Hidalgo Jiménez , Güemez y Tampico fue radical, recurriendo a dejar sus tierras, viviendas y recuerdos para  cruzar hacia Estados Unidos, otras localidades tamaulipecas o incluso a otros estados.

Aunque es incontable el número, de acuerdo a autoridades municipales, existen casos que prácticamente eran pueblos fantasma, ante la huida de los habitantes.

Uno de estos casos fue Mier, donde la época difícil llegó a ser habitado apenas por unas 500 personas.

El ex alcalde Alberto González Peña aseguró que hasta el termino de su gestión el pasado 30 de septiembre, la localidad había recuperado un 60 por ciento de su población, llegando a contabilizar poco menos de cuatro mil personas.

Otro caso es el municipio de San Fernando, que durante su etapa difícil y posterior al hallazgo de fosas clandestinas en 2010 y 2011,  con cientos de cuerpos, provocó la salida de miles de familias.

El actual alcalde Mario Alberto de la Garza Garza, afirma que el municipio cuenta con un 65 por ciento de sus habitantes, que de acuerdo al INEGI en el Censo de Población 2010, superaba las 57 mil personas.

Uno de los factores del regreso de los ciudadanos, coinciden los entrevistados, fue la instalación de un cuartel militar en cada uno de ellos, así como en Ciudad Mante, donde se albergan 650 efectivos de la Sedena, construidos durante la presente administración estatal.

“La presencia de los militares en el cuartel instalado en Mier, sumado a la de soldados que forman parte de la estrategia de la Federación y el gobierno de Egidio Torre Cantú, ha permitido brindar confianza para que la población comience a retornar”, dijo González Peña.

El conflicto que enfrentan ahora las autoridades municipales, es la urgente generación de empleos y forma de desarrollo para las familias que retornan, debido a que las economías fueron afectadas, hoy en día requieren de la recuperación económica.

“En San Fernando uno de los problemas que más urgente atención requiere es el empleo; la gente que ha regresado comienza buscar la forma de sacar adelante a sus familias, comienza el comercio, pero se requiere apoyo que estamos gestionando ante el estado”, afirmó el edil de esa localidad.

No obstante, este éxodo impactó de manera colateral a localidades como Ciudad Victoria, que desde esos años comenzó a recibir habitantes de ciudades aledañas que registraron problemas de seguridad.

Mientras que el INEGI, mediante en el Censo de Población del 2010, registraba que la capital del estado tenía un crecimiento poblacional de 2.8% anual, estimaciones de autoridades municipales advierten que ya casi es del 3.5% anual o incluso más.

La situación conflictúa las finanzas municipales al verse obligados a otorgar mayores recursos a servicios.

  • Durango

“Allá se quedó mi esposo, no quiere dejar la casa”

Durante los últimos meses, pobladores de San Dimas han tenido que salir de sus comunidades por la presencia de hombres armados, instalados en esa zona serrana.

“Algunas familias se han salido de San Miguel, porque los del narco andan afuera de las casas y ahí se quedan vigilando”, dice una mujer que ya no vive en San Miguel de Cruces, localidad de San Dimas.

“Allá sólo se quedó mi esposo, porque no quiere dejar la casa y se aferra a que el bosque es de los que han nacido allá”, comenta.

Ella ahora vive en este municipio con su familia, y aunque no sabe la cifra exacta, dijo que de mayo a la fecha se han ido unas 10 familias al menos.

En la mayoría de los casos mujeres, niños y jóvenes. Los hombres se quedan porque no quieren que sus casas se queden “en manos de los malandros”, 

Entre 2009 y 2010 también fueron desplazados pobladores de la localidad de Santa Gertrudris, perteneciente también a San Dimas. Y de localidades como San Francisco Ocotán, del municipio de El Mezquital, así como de Carboneras y Coscomate en el municipio de Pueblo Nuevo.

Y aunque algunos familiares afirman que la mayoría están con sus parientes en este municipio de la capital, autoridades dicen no tener un número exacto de personas desplazadas por violencia.

El vocero del municipio de Durango, Iván Soto, dijo que es muy difícil tener un conteo de las personas que han llegado por estas causas como parte de la inmigración interna.

  • Tabasco

 El pánico los obliga a abandonar consultorios

Villahermosa y Cárdenas sufrieron carencia de médicos por la ola de secuestros y homicidios.

 Durante los últimos cuatro años el crimen organizado hizo crecer el índice de secuestros y homicidios en el estado de Tabasco; hasta el momento suman 75 levantones y 32 ejecuciones, mismos que han ocurrido principalmente en la Zona de la Chontalpa, que está integrada por los municipios de Cárdenas, Cunduacán y Huimanguillo.

Según datos de Seguridad Pública tan sólo en este año se han registrado 79 casos de secuestro , en promedio nueve  por mes y ante tal incidencia, el presidente de la Asociación de Médicos Generales de Tabasco, Joaquín Huerta Reyes, aseguró que algunos especialistas abandonan los municipios de Cárdenas Centro por problemas de inseguridad.

Detalló que se trata de médicos generales que han tenido que cerrar sus consultorios, así como químicos que han sido víctimas de amenazas, extorsiones y por temor a padecer secuestros.

Huerta Reyes advirtió que las medidas de seguridad implementadas de forma individual por los especialistas de la salud no son suficientes, por lo que llamó a las autoridades a redoblar esfuerzos en cuestión de protección.

Uno de los municipios más asolados por la violencia Cunduacán, ha sido tomado como rehén por grupos criminales para llevar a cabo secuestros y extorsiones, con los plagios del Notario Público número uno, Heberto Taracena Ruiz, y del ganadero Lelio Hernández Vinagre, con estos dos suman 35 los levantones en esa región, entre los años 2010 y 2013.

E incluso en la región se instaló recientemente una base del Ejército Mexicano, esto aunado a los operativos de las fuerzas federales y estatales que se realizan constantemente no han dado el resultado deseado, pues los criminales tienen un elemento que se denomina “el factor sorpresa”.

Las bandas criminales que operan en Cunduacán forman parte de los llamados “Grupos Unidos Contra la Delincuencia (PUCD), que a decir del gobierno son una rama de Los Caballeros Templarios que operan en el centro del país.

Estadísticas proporcionadas por la Procuraduría General de Justicia (PGJE) en Cunduacán en el año 2010, el número de personas torturadas y ejecutadas llegó a diez mientras que en 2011, el problema se tornó alarmante al presentarse un homicidio mensualmente.

En el año 2013, cuando el problema parecía “controlado”, la situación se tornó crítica para los habitantes de este municipio, ya que constantemente se registran secuestros o levantones, llegando a 7 con éstos dos últimos.

De acuerdo con el procurador de Justicia del Estado, Fernando Valenzuela Pernas, la entidad se encuentra por encima de la media nacional en el rubro del secuestro.

Cifras del Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública, hasta el mes de agosto, indican que en Tabasco se habían registrado 59 plagios, mientras que la media nacional en dicho periodo era de 33.

  • Sonora

Muestra cómo revivir un pueblo fantasma

Los altos índices de inseguridad, la impunidad con la que se manejaban grupos delictivos en esa región y la falta de fuerza pública fueron factores para que abandonaran sus hogares los pobladores de Tubutama, Sonora, según reconoció el alcalde Jesús Rivera Celaya, de aquel municipio enclavado en la región fronteriza del desierto del Sásabe.

Sin embargo, con la implementación del Mando Único, que aún no se formaliza, pero que ya está operando mediante una estrecha coordinación de corporaciones policíacas de los distintos órdenes de gobierno, los habitantes poco a poco regresan a sus hogares y a disfrutar de su patrimonio, afirmó el presidente municipal de extracción panista.

“Durante 2009 y 2010 sí hubo quienes dejaron sus hogares debido a la inseguridad para sus hijos, en especial los padres de familia con estudiantes de preescolar, primaria y secundaria; hasta un 15 al 20 por ciento de los 4 mil habitantes de los poblados de Tubutama y La Reforma se fueron para garantizar el bienestar y la educación de sus hijos”, reconoció Rivera Celaya.

El munícipe adelantó que actualmente están realizando los trámites necesarios para el lanzamiento oficial del Mando Único en las corporaciones encargadas de la seguridad pública.

“Por la falta de Policía Municipal para todos los temas de seguridad nos dirigimos a la Secretaría Estatal de Seguridad Pública que mediante la Policía Estatal Acreditable se encarga de coordinar los operativos; pero en cuanto se implemente el Mando Único se recobrará plenamente la confianza y la gente volverá a sus raíces, si se está notando un cambio en Tubutama”.

Caborca, Pitiquito y la capital Hermosillo son los lugares a donde migró la gran mayoría de los habitantes que por la inseguridad dejaron Tubutama, región disputada por contrabandistas de drogas y personas (polleros) que quieren el control de la zona que colinda con el desierto del Sásabe que conecta a Sonora con Arizona en Estados Unidos.

Según el presidente municipal todavía falta gente de regresar a sus hogares y algunos comercios continúan cerrados en Tubutama.

  • Michoacán

Civiles armados provocan éxodos

Se formaron bajo la idea de llenar el vacío de autoridad y proteger a la población inerme, pero hoy la presencia de las autodefensas infunde terror en Michoacán y Guerrero.

 El fenómeno de la violencia, aunado a la conformación de los grupos de autodefensa, ha originado que comunidades ubicadas en la zona de la Tierra Caliente de Michoacán se vean obligadas a emigrar ante el temor de ser presas de la delincuencia organizada.

En Guerrero, mientras tanto, la presencia de organizaciones de civiles armados han provocado que más de dos mil personas hayan abandonado sus hogares en el último año por el miedo de ser víctimas de secuestro, extorsión u homicidio.

En el caso de Michoacán, los hechos más recientes han sido evidenciados por los propios alcaldes, como el de Tepalcatepec, Guillermo Valencia Reyes, y de Buenavista Tomatlán,  Luis Torres Chávez, quienes han huido con sus familias ante la irrupción de los civiles armados.

Torres Chávez asegura que se cuentan por decenas los ciudadanos que ya abandonaron Buenavista. Atribuye esta acción a la presencia de los llamados comunitarios, quienes, según el edil, han causado un ambiente de incertidumbre en el municipio, cuya principal actividad económica es la cosecha del limón.

“Hay bastantes familias en diferentes puntos del estado, incluso muchas personas que emigraron a Estados Unidos; he visto algunos videos que me mandan a mí, más que nada de Felipe Carrillo Puerto es donde hay más problemas, el pueblo se ve sólo y abandonado”.

Al respecto, Guillermo Valencia Reyes, presidente municipal de Tepalcatepec, quien desde hace seis meses no puede despachar en su demarcación, también reconoce que habitantes se han desplazado por los frecuentes enfrentamientos entre grupos criminales y ahora la intervención de “grupos de autodefensa”.

El más reciente caso de desplazados en Michoacán ocurre en  el municipio de Tancítaro, hecho ocurrido el pasado 16 de noviembre con la expansión de los integrantes de “grupos de autodefensa”, familias enteras de localidades como el Zapote salieron temerosos de sus rancherías y buscaron refugio en la Iglesia de la cabecera municipal.

Temían que comandos armados del crimen organizado arribaran a las comunidades y en venganza por el ingreso de los “grupos de autodefensa” los mataran.

Cuestionado sobre la población de desplazados en Michoacán por la inseguridad el gobernador de Michoacán, Fausto Vallejo Figueroa, dijo desconocer un número en concreto, “no tenemos el registro, sabemos que hay varias familias que se han sentido amenazadas por los comunitarios y han emigrado, pero no tenemos el registro”.

Las demarcaciones michoacanas donde se han registrado desplazamientos por la inseguridad son Apatzingán, Buenavista Tomatlán, Tepalcatepec, Chinicuila, Coalcomán, Aquila, Aguililla y Tancítaro.

Éxodo en Guerrero

En diciembre pasado, la Comisión Nacional de los Derechos  Humanos (CNDH) emitió un informe sobre la presencia de autodefensas en Guerrero. Descubrió que en 46 de los 81 municipios se había evidenciado la operación de grupos armados, lo que provocó el desplazamiento forzado de 2 mil 193 personas.

Destaca el caso de Tlacotepec, donde una funcionaria municipal informó a la CNDH que en agosto del año pasado el número de desplazados oscilaba entre las 700 y 900 personas. En esa misma localidad se visitó un albergue temporal para personas refugiadas, de las comunidades de Tetela, Acatlán, Pericotepec, Filo de Caballo, Huerta Vieja y Rodeo.

Alrededor de 40 personas fueron entrevistadas por la Comisión en esa visita, quienes coincidieron en señalar que en julio de 2013, alrededor de 200 personas pertenecientes al crimen organizado habían tomado sus comunidades y los habían amenazado, razón por la cual tuvieron que dejar sus lugares de residencia.

Otro caso relevante ocurrió en San Miguel Totolapan, donde un funcionario municipal detalló a la CNDH los casos de 190 personas y por lo menos 14 familias, de diversas localidades de esa cabecera municipal, como son Las Mesas I y II, y Shascuitas, que en los meses de julio y agosto del año pasado se vieron en la necesidad de abandonar sus casas y desplazarse a otros municipios del estado de Guerrero, tras recibir amenazas del crimen organizado.

En la ciudad de Chilpancingo, personal de la CNDH recabó el testimonio de dos personas, quienes expusieron la situación de desplazamiento que ha tenido que  vivir la comunidad empresarial en esa ciudad, señalando que conocían al menos 110 familias, que constituyen un número aproximado de 450 personas, que han  sido obligadas a cambiar su lugar de residencia debido a la delincuencia de la cual han sido objeto.

  • Veracruz

El 2013 dio tregua a los veracruzanos

Aunque la violencia ha trastocado la vida social y la tranquilidad de las comunidades veracruzanas, sólo en el norte del estado se ha notado el fenómeno de los desplazados o migración forzosa.

Así lo señaló la diputada local Octavia Ortega Arteaga, quien manifestó que el índice de violencia tiende a disminuir y que en comparación a otros años, el 2013 fue más tranquilo.

“En mi distrito, Pánuco, sí se han vivido momentos de violencia y momentos de mucha incertidumbre entre la población. Hay lugares que han sido amenazados continuamente, comunidades alejadas de la cabecera municipal.”

Aseguró que tras el cambio sexenal federal, las comunidades poco a poco han vuelto a la normalidad, pero reconoció que en años anteriores sí se dio el fenómeno del desplazamiento.

Puso como ejemplo la comunidad Huayalejo, que está a una hora y media de la cabecera municipal, y que fue una de las que más ha resentido la violencia, lo que obligó a sus pobladores a emigrar momentáneamente hacia otros sitios.

“Las familias ya están regresando y reactivándose económicamente... están en el proceso de recuperación. Es una comunidad de aproximadamente 2 mil habitantes”.

El municipio de Pánuco se ubica en los límites con el estado de Tamaulipas y ha sido considerado por las autoridades, junto con el municipio de Pueblo Viejo, como uno de los mayores focos de atención por la presencia de grupos armados que han provocado enfrentamientos, desolación y por ende, el cierre de comercios.

Si bien las autoridades no reconocen de manera fehaciente que exista el fenómeno migratorio como consecuencia de la violencia, María del Pilar Hernández Martínez, investigadora del Instituto de Investigaciones Jurídicas de la Universidad Nacional Autónoma de México, reconoció que este fenómeno ha sido detectado en su mayoría en el norte del país, y esto incluye a la zona norte del estado de Veracruz.

En reciente visita, para participar en un foro jurídico, aseguró que la migración forzada no sólo es por delincuencia organizada, ya que actualmene se incluyen otros factores como el forzado pago de derecho de piso, las extorsiones, el secuestro, las plantaciones de droga o porque las familias se ven obligadas a vender sus tierras al narco.

  • Nuevo León

“Se fueron a EU por las balaceras”

Aunque ahora las autoridades hablan de una recuperación en la seguridad y disminución en los niveles de violencia, municipios como Vallecillo, Doctor Coss y China, Nuevo León, fueron algunos de los que sus habitantes salieron en busca de una vida más tranquila.

El éxodo se dio a otros municipios o bien a Estados Unidos.

Los primeros que salieron de sus hogares fueron las personas que tenían ranchos o quintas, debido a que lo alejado los convertía en blanco fácil de los delincuentes.

“Mucha gente se fue, se fueron para Estados Unidos, por las balaceras”, dijo un habitante de Vallecillo, que prefirió el anonimato.

Los comercios e inclusive algunas maquiladoras instaladas en ese sitio cerraron, en el pico más alto de la ola de violencia.

En Nuevo León se habla de una recuperación; sin embargo, más de 10 municipios no tienen policía.

  • Guanajuato

El norte los expulsa; Guanajuato los acoge

 Familias que huyen de Zacatecas, Tamaulipas, Nuevo León y Coahuila encontraron un remanso en el Bajío

 En contraste con el resto del país, Guanajuato es una de las entidades más seguras del país. Desde hace casi seis años, decenas de familias se han instalado en este estado del centro de la República, provenientes de Michoacán, Zacatecas, Tamaulipas, Nuevo León y Coahuila, entre otros.

Fuentes de la Secretaría de Gobierno del estado indican que la migración se ha dado; sin embargo, es complicado saber exactamente cuántas familias han llegado a vivir al estado y las causas, ya que no se requiere un permiso para ello.

“Nos podemos dar cuenta cuando cambian las placas de sus vehículos, por ejemplo, o en los pagos de predial, pero es muy complicado saber exactamente por qué han escogido a Guanajuato para vivir, sólo podemos suponerlo”, manifestó un funcionario de la Secretaría de Gobierno de Guanajuato, quien prefirió mantenerse anónimo.

Sin embargo el gobierno estatal presume la estabilidad social y económica de Guanajuato, incluso la reciente apertura de empresas transnacionales, principalmente originarias de Japón, ha propiciado la llegada masiva de orientales, sobre todo a los municipios de Salamanca, Irapuato, Silao y León. Hasta anuncios espectaculares escritos en japonés, pueden verse ya en las principales carreteras de Guanajuato.

“Es una entidad segura, y en lo particular Irapuato ofrece un buen nivel de vida”, comentó el alcalde fresero Sixto Zetina.

La familia Palomares llegó a Irapuato desde Nuevo Laredo, Tamaulipas. Encontraron en Guanajuato mejores condiciones para hacer crecer su empresa de alimentos.

“Nos dolió mucho, pero Nuevo Laredo es un hoyo. La seguridad de la familia ya estaba en entredicho sólo porque tenemos una empresa pequeña y se pensaba que teníamos dinero. Está mejor acá”, comentó el padre de familia.

Guanajuato, refugio para periodistas

A Guanajuato también ha llegado un número considerable de periodistas exiliados por la violencia que se vive en otros estados.

Amaro también llegó desde Nuevo Laredo, Tamaulipas. Vive ahora en  Guanajuato y ha puesto un pequeño restaurante.

“Amo al periodismo, pero en México ¿para qué buscarle? Mejor me hago un civil cualquiera”, y es que no todos los municipios de Guanajuato son seguros para el periodismo.

A pesar de ello, el gobernador Miguel Márquez Márquez destacó que en Guanajuato está garantizada la libertad de expresión.

“Creo en la libertad de expresión”, sentenció el gobernador de Guanajuato, quien reconoció que la entidad sigue siendo segura, debido a que se ejercen las garantías que otorga la Constitución Mexicana.

Radiografía

 En noviembre de 2012, la senadora priista Diva Gastélum presentó un punto de acuerdo para solicitar al gobierno federal  informar sobre la situación de los desplazados. En el documento maneja los siguientes conceptos:

Definición

  • La ONU establece que desplazados son “las personas o grupos de personas que se han visto forzadas a escapar o huir de su hogar o lugar de residencia habitual, en particular como resultado o para evitar los efectos de un conflicto armado, de situaciones de violencia generalizada, de violaciones de los derechos humanos o de catástrofes naturales o provocados por el ser humano, y que no han cruzado una frontera estatal internacionalmente reconocida”.

Ranking

En México, ante los modos violentos y represivos de los cárteles de la droga, centenares  de miles de mexicanos se han visto en la necesidad de recoger a sus familias y abandonar sus lugares  de origen. Nuestro país se encuentra, junto con Nicaragua, Colombia y El Salvador, entre los cuatro países de América Latina con mayor número de desplazamientos. 

Diagnóstico

  • Resultado de la  constante guerra  en contra del narcotráfico emprendida por Felipe Calderón Hinojosa desde diciembre de 2006, por lo menos un millón 200 mil personas se han visto obligadas a tener que  abandonar sus estados de origen, de los cuales los más afectados son: Chihuahua, Nuevo León, Michoacán, Guerrero y Veracruz. 

Estimación

  • En 2010, el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD) estimó que unas 6 mil familias o 24 mil personas aún seguían viviendo en situación de desplazamiento.
  • El Informe México; desplazamiento forzado a consecuencia de la violencia de los carteles de la droga, estima que desde principios de 2007, el número de personas desplazadas a causa de la violencia generada por el narcotráfico es de 230 mil y se calcula que alrededor de la mitad de ellas han cruzado la frontera con Estado Unidos, lo cual indica que existen unas 115 mil personas que viven como migrantes internos. 

Reynosa

  • Casi un tercio de los 160 mil 171 habitantes de esta ciudad tamaulipeca se encuentran en situación de desplazados. 

Tijuana

  • En esta ciudad de Baja California alrededor de 5 mil familias se han ido a Chula Vista, California en un lapso, por lo que en un lapso de 15 años se calcula que serán alrededor de 20 mil personas las que abandonarán  sus hogares por la misma problemática.  

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