20 años EZLN: autogobierno redujo delitos, afirma ONG

El Centro de Derechos Humanos Fray Bartolomé de las Casas asegura que en las comunidades zapatistas hay un valor ético distinto

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01/01/2014 08:43 Gaspar Romero/ Corresponsal
La educación en territorio zapatista hace énfasis en la historia indígena omitida por el sistema oficial, asegura ONG.
La educación en territorio zapatista hace énfasis en la historia indígena omitida por el sistema oficial, asegura ONG.

SAN CRISTÓBAL DE LAS CASAS, 1 de enero.— A 20 años de su surgimiento armado, el Ejército Zapatista de Liberación Nacional (EZLN) mantiene una estructura de autogobierno con más proyección política que militar, lo que le ha permitido convivir con priistas, antizapatistas y ex zapatistas, sobreviviendo de sus proyectos y sin capacidad de gestión económica.

Actualmente hay cinco Caracoles (regiones organizativas de las comunidades autónomas zapatistas) e igual número de Juntas de Buen Gobierno zapatista, cuyos autogobiernos abarcan 32 municipios creados por la Comandancia General del EZLN desde 1994. A la fecha los índices delictivos han disminuido por debajo de la media general y han tratado de combatir el analfabetismo.

Las Juntas de Buen Gobierno funcionan como un cuerpo colegiado donde se rotan el poder cada dos o tres meses y no cuentan con la capacidad de dar una solución económica a las gestiones de sus gobernados. Sin embargo, sí controlan con sanciones diversos delitos, como la violencia contra la mujer, el alcoholismo y la drogadicción.

En caso de que los gobernados incurran en un delito grave, como robo u homicidio, son puestos a disposición de las autoridades constitucionales, con las que sólo entablan un puente de comunicación y no de coordinación. En muchos casos los presuntos responsables de algún delito grave son expulsados de las filas del EZLN.

La base social y política alcanza las 60 mil personas, que son las llamadas bases de apoyo, esa cifra fue la que se demostró el 21 de diciembre del año pasado. En cuanto su estructura militar, ésta se mantiene, pero en forma clandestina, afirmó el presidente del Centro de Derechos Humanos Fray Bartolomé de las Casas, Víctor Hugo López, quien agregó que si bien pueden destruir la estructura militar, es imposible hacerlo con la estructura política.

“Nosotros hemos tratado de contactar con la comandancia general para dar seguimiento a las ejecuciones de militantes ocurridas desde 1994, pero no se ha podido. Sólo hemos tenido contacto con la base social y política”.

Hoy el EZLN celebrará su aparición en los cinco Caracoles y han advertido que no darán paso a los medios de comunicación.

En tanto, el director del Fray Bartolomé afirmó que las causas del conflicto, como la violencia estructural, la pobreza, marginación, olvido y discriminación, se profundizado, no sólo en las poblaciones indígenas, sino que estos fenómenos han alcanzado los centros urbanos.

Chiapas, desde hace 20 años, es uno de los estados más pobres.

—Qué es lo que ha cambiado en las comunidades zapatistas?

—Las comunidades autónomas han intentado distintas iniciativas políticas y pacíficas para construirse por la vía de la legalidad y del diálogo.

“Desde 2003 los pueblos zapatistas que dan paso a las Juntas de Buen Gobierno reivindican que los acuerdos de San Andrés los van a llevar a la práctica, y es lo que están haciendo el día de hoy”, indica Víctor Hugo López.

Señala que en términos estrictos de derechos humanos en los cinco Caracoles en donde tienen presencia, el índice de delitos y de violaciones a los derechos humanos está por debajo de la media general.

Agregó que los índices de violaciones bajaron por una causa concreta: la erradicación del alcohol; con ello ha desaparecido la violencia contra la mujer, los homicidios dolosos o violentos, y ha permitido evitar el consumo de drogas, la posesión de armas y la destrucción social comunitaria.

—¿Cuál ha sido éxito del zapatismo, entonces?

—La proyección mundial que tuvo. Pensamos que el bloque del movimiento zapatista, sus simpatizantes y adherentes, es más grande que el propio EZLN.

“Pero podemos decir que militarmente el EZLN podría ser confrontado y destruido, pero políticamente es imposible”.

—¿Hay una filosofía establecida?

—Hay, de algún modo, repercusiones y lecciones éticas. Yo creo que el haberse abierto a la sociedad civil, a los foros y encuentros continentales les ha permitido una proyección mundial.

“Si bien la vida en las comunidades zapatistas tiene muchas limitaciones, lo que resalta en ellas es un valor ético distinto. Ahora el indígena tiene un sentimiento más arraigado y con mucha dignidad.

“Ahora un indígena tiene conocimiento de su historia y no negocia sus derechos. En cambio, siempre pisotean los derechos de comunidades que reciben apoyo gubernamental. Por ejemplo, el inducir al voto para que gane un partido político ya no funciona en una base zapatista”.

“En cuanto a la educación, tienen un sistema distinto. Parte, primero, en recuperar la historia. Si la educación oficial quita parte de la historia de sus antepasados, los zapatista la recuperan. Les enseñan operaciones básicas de ciencias exactas, ciencias sociales, historia, participación política, los forman como promotor de salud, promotor de educación y construcción. Han abierto escuelas en todas las comunidades autónomas.

“Han llevado una estrategia que les ha permitido renovar sus cuadros, porque estaban preparados para un desgaste. También se prepararon para la migración; hay muchos zapatistas que emigraron a otras ciudades del país y a Estados Unidos.”

—¿La Junta de Buen Gobierno se coordina con las autoridades constitucionales?

—Sólo hay un puente de comunicación, no de coordinación. Cuando se reúnen la parte gubernamental con la parte del gobierno es sólo para resolver conflictos políticos y no de gestiones por proyectos productivos.

“Los Caracoles son conocidos, entre ellos destaca La Esperanza, que se ubica en la comunidad La Realidad, bastión del EZLN en el corazón de la Selva Lacandona, en el municipio Las Margaritas. El segundo es el Caracol Torbellino, que se ubica en el ejido Morelia, municipio de Altamirano.

“El tercero es el Caracol Un Nuevo Amanecer, ubicado en La Garrucha, municipio de Ocosingo. El cuarto es Nueva Semilla que va a Producir. El último es Resistencia y Rebeldía, ubicado en la comunidad de Oventic, municipio de San Andrés Larráinzar.

“Las Juntas de Buen Gobierno fueron creadas para reagrupar a los 32 municipios autónomos. También se han propagado por varios municipios de Chiapas.”

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