Falsos premios, carnada de víctimas de extorsión

El Consejo Ciudadano de la Ciudad de México reporta alrededor de 300 llamadas al día de delincuentes

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30/12/2013 05:47 Claudia Solera
En diciembre los delincuentes apuestan por engañar con falsos premios o identificarse como parientes lejanos.
En diciembre los delincuentes apuestan por engañar con falsos premios o identificarse como parientes lejanos.

CIUDAD DE MÉXICO, 30 de diciembre.- Este año se incrementaron en más de 30 por ciento las denuncias por extorsión telefónica respecto a años anteriores, lo que significó un máximo histórico para el Consejo Ciudadano de la Ciudad de México. De enero a noviembre pasado se registraron 124 mil 827 llamadas de extorsión, hechas por capitalinos en siete de cada diez casos.

Entre los giros más usados por los delincuentes para extorsionar en nombre de supuestas empresas —que el consejo tiene registrados— están bancos, empresas de consumo y de telefonía.

Excélsior tiene una grabación en la que un delincuente se hizo pasar por un directivo de operaciones de una compañía telefónica e intentó extorsionar a la familia Peña. La coartada para convencer a la víctima de depositar cuatro mil pesos a su cuenta era un supuesto premio de 100 mil pesos y dos tablets.

Este intento de extorsión inició cuando el señor Manuel Peña recibió en su celular un mensaje con letras mayúsculas que decía: “¡¡FELICIDADES!! TELCEL PREMIA TU LÍNEA CON 100 MIL PESOS (...) POR TU FIDELIDAD. COMUNÍCATE AL NÚMERO 8991701942 REMITENTE TELCEL”.

La víctima denunció la llamada de extorsión al Consejo Ciudadano de la Ciudad de México y con ello supo que ésta provenía de Reynosa, Tamaulipas, pero no de Telcel.

Otra pista para saber que la llamada del premio de cien mil pesos era una mentira se asomaba porque “que un directivo llame o contacte por correo a un posible aspirante personalmente es algo que no sucede en la realidad, y por ello se trata de un engaño”, especificó el Consejo Ciudadano.

Esta organización civil fue la instancia donde atendieron a la familia, porque primero marcó al número 089 de Denuncia Anónima del Estado de México, sin recibir atención, pues las líneas “estuvieron saturadas el pasado 23 de diciembre”, de acuerdo con el ejecutivo telefónico de este gobierno estatal.

Durante 2013, el Consejo Ciudadano recibió al día, en promedio, otras 299 llamadas como la que denunció la familia Peña, es decir, 12 llamadas cada hora.

Este mes, los extorsionadores apuestan por los anuncios de supuestos ejecutivos que dan premios y el identificarse como el pariente que viene del extranjero o de provincia como las fórmulas para extorsionar.

Al inicio del año también es posible que se registren correos electrónicos en los que informan sobre una vacante de empleo y en alguna parte del proceso la víctima debe depositar en una cuenta bancaria un rango de entre 500 a mil 800 pesos para “gastos” o “estudio socioeconómico”.

Entre los modus operandi más denunciados en esta asociación civil, que encabeza Luis Wertman Zaslav, están el supuesto familiar secuestrado, donde una persona finge la voz del presunto secuestrado; el supuesto integrante de organización criminal (hasta la fecha no hay un solo caso en el que se haya comprobado que efectivamente el delincuente tiene un nexo con alguna organización de este tipo); o amenaza de secuestro o muerte.

El delincuente que llamó a la familia Peña lo hizo con la intención de que desembolsaran cuatro mil pesos en una cuenta bancaria, bajo el argumento de un impuesto correspondiente a su premio.

Para hacer más convincente su extorsión, desde el principio el supuesto ejecutivo dijo: “Le informo que aquí están las instancias que avalan este evento, la Secretaría de Hacienda y Crédito Público y la Secretaría de Gobernación. La Segob está representada por la voz y la presencia de la licenciada Ernestina Gómez, quien dará fe y legalidad de este premio”.

El sujeto que se identificó como el licenciado Arturo Treviño, supuesto ejecutivo de Telcel, no sólo inventó a una secretaria de Segob, también ideó a falsos patrocinadores como Banamex y Soriana.

De acuerdo con el Consejo Ciudadano de la Ciudad de México, los delincuentes suelen usar marcas de bancos, empresas de consumo y compañías telefónicas que están posicionadas entre los mexicanos.

Otra de las artimañas que usó el delincuente con la familia Peña fue darles los dígitos *#060# para que los introdujeran en el teclado de su celular y apareciera su número IMEI o “registro ganador”. El IMEI de 15 dígitos que muestra el teléfono es el número de serie del aparato, el cual aparece en todos los teléfonos digitales al teclear dicha combinación.

Asimismo, al momento de enlazar la llamada, el delincuente enviaba mensajes de texto anunciando supuestamente un total de 3 mil pesos de recarga.

Al final, el extorsionador llevó al máximo su cinismo y expresó su preocupación por el incremento de extorsiones en el país, por lo que aseguró que él sí trabajaba en una empresa seria y daba varias muestras de su legalidad.

Cómo librar la estafa

Al momento de recibir una llamada que busca intimidar o confundir para despojar a un ciudadano de sus pertenencias, es importante tener presentes las siguientes recomendaciones.

  • En caso de extorsión vía telefónica: No engancharse, colgar y denunciar al 5533 5533. El Consejo Ciudadano ya tiene una base de datos que comparte con la Asociación Nacional de Telecomunicaciones (Anatel), que agrupa a las principales compañías de telefonía celular del país para identificar, monitorear y cancelar tanto el número como el aparato telefónico. Eso se lleva a cabo como parte de una mesa de trabajo que sesiona constantemente y a la que acuden autoridades federales, locales, las empresas y el Consejo Ciudadano.
  • En el caso de los correos electrónicos: No proporcionar ningún dato, PIN, clave o información personal o financiera.
  • Llamada de un supuesto directivo de una empresa: Se debe tener claro que no hay procedimientos de reclutamiento de ese tipo, son por agencias especializadas, contactos personales entre el aspirante y alguien de la propia empresa o por profesionales dedicados a buscar talento, también llamados head hunters. Que un directivo llame o contacte por correo a un posible aspirante personalmente es algo que no sucede en la realidad y por ello se trata de un engaño.

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