Fue alejada de sus hijas por padecer lupus

Audelina Rocha Cortés fue víctima de discriminación por parte de un tribunal federal el cual consideró que estaba impedida para hacerse cargo del cuidado de sus dos hijas

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04/12/2013 09:40 Isabel González / Foto: Luis Enrique Olivares

CIUDAD DE MÉXICO, 4 de diciembre.- “Los magistrados dicen que por tener lupus eritematoso sistémico, que por tener artritis reumatoide no puedo jugar con mis hijas, no puedo atenderlas, no puedo jugar a la pelota con ellas, incluso cuando no saben ni el grado de enfermedad que tengo”.

Lo anterior es el testimonio de Audelina Rocha Cortés, quien fue víctima de discriminación por parte de un tribunal federal, el cual consideró —sin presentar pruebas determinantes para sostener su argumento— que estaba impedida por su condición de salud para hacerse cargo del cuidado de sus dos hijas, de siete y 13 años de edad.

Es por ello que además de librar una batalla contra un diagnóstico tardío de su enfermedad y luego de encontrar el tratamiento médico adecuado que le permite tener una vida “prácticamente como cualquier persona”, Audelina y su abogado Alejandro González Reyna decidieron pelear la custodia y guarda de las niñas, las cuales abandonaron su hogar, por decisión de su padre Cristóbal Paredes, hace más de un año cuando confirmó que los padecimientos de su entonces esposa son incurables.

La autoridad no tiene ningún elemento, es más ni siquiera son peritos médicos en la materia como para poder haber determinado que el lupus afecta de esa manera y al no existir esa constancia, pues bueno salió de la imaginación o de una situación de conocimiento vago o general de la autoridad”, sostuvo el litigante al criticar que la discriminación contra su clienta no sólo fue por su condición de salud, sino también por cuestiones económicas.

Se concedió la guarda y custodia al padre de las niñas por cuestiones económicas sin que existiera un análisis del entorno familiar que tiene el padre, dicen que los abuelos le van a ayudar a cuidar a las niñas cuando no se cercioraron, por ejemplo, de si los abuelos paternos están enfermos”.

Audelina cuestiona que al negarle la custodia, el Tercer Tribunal Colegiado en materia civil del segundo circuito no tomó en cuenta que ella siempre se ha hecho cargo del cuidado de sus hijas.

Ni siquiera valoró lo dicho por las maestras de mis hijas”, quienes confirmaron que la que estaba atenta a su educación era ella.

Como todas las mamás llevaba a mis hijas a la escuela, les daba un desayuno y tan es así que los testigos que estuvieron en el juzgado fueron las profesoras de mis hijas, las cuales pudieron testificar que la que estaba atenta a sus necesidades escolares era yo, que participaba en los eventos escolares de las niñas, participaba en los tiempos de recreo y al día de hoy el padre tiene la guarda y custodia provisional de las niñas, él no me permite acercarme a ellas, en la escuela de la niña pequeña emitió un boletín al director donde le dice que no se me permita la entrada ni la convivencia con mi hija”, relata con lágrimas en el rostro.

El padre lo que le ha comentado es que yo las abandoné cuando él fue quien se las llevó del hogar, éste era nuestro hogar, yo nunca abandoné a mis hijas”.

La experiencia de esta mujer sirvió para que, por primera vez en su historia, la Suprema Corte de Justicia de la Nación se pronunciara sobre la discriminación por condiciones de salud y emitiera un precedente, que será tomado en cuenta por los tribunales nacionales a la hora de dictar sus sentencias.

Lo que dijimos en la sentencia es que no puede tomar en consideración una situación de enfermedad física para a partir de ahí descalificar a la madre sin que haya evidencia científica suficiente de la cual se derive cualquiera de las dos cosas: que la madre es incapaz para poder atender a los menores o que los menores estarían en riesgo derivado de la situación física, pero éste tiene que ser un caso extremo”, destacó el ministro ponente Arturo Zaldívar Lelo de Larrea al precisar los alcances del fallo emitido por la Corte y que anuló el trato discriminatorio otorgado a Audelina.

En consecuencia, la Corte ordenó al tribunal colegiado hacer una nueva sentencia en la que no tome en cuenta la condición de salud de ella y se concentre sólo en los aspectos relativos a este tipo de litigios a fin de decidir si, el padre o ella, resulta ser la persona más idónea para hacerse cargo de las dos menores.

Vale la pena aclarar que la sentencia de la Corte no determinó que la custodia de las menores se diera a la madre, lo que determinó exclusivamente es que la condición de salud no debe ser tomada en cuenta salvo que haya pruebas científicas concluyentes en otro sentido”, agregó Zaldívar. Audelina está a la espera de
la resolución.

Fg

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