Confían en castigo a Andrés Granier según encuesta
La opinón pública piensa que el presidente Enrique Peña Nieto dejará que las autoridades determinen libremente si el ex gobernador de Tabasco es culpable o no de los delitos que se le imputan
CIUDAD DE MÉXICO, 17 de junio.- Frente a las acusaciones principalmente por peculado contra el ex gobernador de Tabasco, Andrés Granier, la opinión pública nacional tiende a creer que el presidente Enrique Peña Nieto no lo protegerá a pesar de ser un político priista. De cualquier modo, como es usual en esta materia, prevalece el escepticismo sobre si la participación federal en las investigaciones contra Granier son ejemplo de la convicción del gobierno de Peña para luchar firmemente contra la corrupción, según se observa en la más reciente encuesta telefónica nacional BGC-Excélsior.
Se piensa que el presidente Peña dejará que las autoridades determinen libremente si Andrés Granier es culpable de los delitos de los que se le acusa (51%). Sólo 37% estima que lo protegerá para evitar que vaya a prisión (gráfico 1). La población no descarga únicamente en el gobierno de Peña la responsabilidad de las investigaciones contra el ex mandatario tabasqueño. De hecho, se tiende ligeramente más a atribuir las pesquisas al actual gobierno de Tabasco (40%) que a la administración federal (31%) y un 25% cree que corresponde a ambos gobiernos (gráfico 2).
Las investigaciones contra el ex gobernador de Tabasco son de amplio conocimiento de la población (enterados, 81%). Se expresa principalmente que es acusado de enriquecerse con fondos públicos (robo/peculado). Esto contrasta con el menor conocimiento existente sobre el actual proceso contra el ex gobernador de Aguascalientes Luis Armando Reynoso caso judicial también por presunta corrupción y que es recordado por la mitad de la población.
Granier enfrenta ya el juicio condenatorio de la opinión pública: 54% considera que sí es culpable de desviar recursos públicos para beneficio personal (gráfico 3).
Se trata de un porcentaje más alto que el registrado para otros casos recientes de ex mandatarios estatales acusados por corrupción o delincuencia organizada, como el del ex gobernador de Tamaulipas Tomás Yarrington y de Baja California Sur Narciso Agúndez. Incluso el actual proceso contra el ex gobernador de Aguascalientes Luis Armando Reynoso la mayoría no asume todavía que sea culpable.
Se tiende a descartar (gráfico 4) que las acusaciones contra Granier sean producto del interés del actual gobernador perredista de Tabasco, Arturo Núñez, por dar un golpe espectacular para desprestigiar al PRI (no es cierto, 51%).
La intervención de la autoridad federal en las investigaciones contra Granier es vista más como algo forzado por las circunstancias dadas las denuncias presentadas por la Procuraduría de Tabasco (no le quedó de otra, 73%), que el producto de la convicción del gobierno de Peña Nieto de combatir la corrupción (gráfico 5).
Así como se cree que el presidente Peña en lo personal no obstruirá el proceso, también existe inclinación a pensar que el PRI no defenderá a Granier (gráfico 6) y lo expulsará del partido (49%). Aún con estas creencias, la opinión pública tiene la idea de que al final quedará libre por ser político priista (70%).
En el tema de lucha contra la corrupción, la población suele ser bastante escéptica sobre el compromiso de los gobiernos en esa materia. En el actual sexenio, 68% cree que el presidente Peña Nieto está combatiendo la corrupción de políticos sólo cuando le conviene y únicamente 24% piensa que lo hace sin distinciones de ninguna clase.
Para la gente (gráfico 7), las investigaciones distan de ser una muestra clara de que el gobierno atacará este flagelo sin importar si se trata de ricos o influyentes (poco/nada seguro, 77%).
El proceso judicial contra Granier parece afectar la imagen del PRI, ya que repunta la opinión que lo juzga como el más corrupto de los tres principales partidos. Ahora 47% piensa así, 9 puntos más que en marzo pasado (gráfico 8).







