El caso de Oscar Pistorius, de la gloria al infierno
El ídolo del deporte sudafricano fue derrumbado ante la sospecha de haber asesinado a su novia el pasado 13 de febrero

Reeva Steenkamp usó 57 caracteres para escribir su epitafio: “¿Qué escondes bajo la manga para tu amor, mañana?”, tecleó la joven en su móvil, en una invitación para que sus 13 mil 28 seguidores respondieran en Twitter los regalos que guardaban para San Valentín. Pocas horas después, la rubia modelo sudafricana de 30 años moría por los disparos de su novio el atleta biónico Oscar Pistorius.
En la noche del miércoles 13 de febrero, los vecinos de la exclusiva zona de Silver Woods oyeron ruidos extraños. Después, entre las tres y las cuatro de la madrugada, según confirmó la policía, hubo cuatro disparos que acabaron con la vida de la modelo. Los investigadores detuvieron a Óscar Pistorius y le acusaron de asesinato.
Un portavoz de la policía de Pretoria, Katlego Mogale, anunció que Pistorius había sido imputado por un delito de “asesinato”, lo que excluía la hipótesis de la muerte accidental tal como se creyó en un principio, cuando se informó de que el atleta confundió a su novia con un ladrón.
“Estamos en estado de shock”, dijo a AFP Henke Pistorius, el padre del velocista, al conocer que su hijo estaba pasando un examen médico que debía dictaminar si tenía restos biológicos de la víctima bajo las uñas o si había consumido alcohol o drogas; que pasaría la noche entre rejas; y que la fiscalía, vistos los disparos en la cabeza y una mano de la víctima, iba a oponerse a que los tribunales le ofrecieran al atleta la posibilidad de evitar la cárcel pagando una fianza.
Para entonces, una pistola de calibre nueve milímetros registrada bajo el nombre de Pistorius había segado la vida de su pareja y la idílica imagen de Blade Runner, el velocista de las cuchillas de fibra de carbono.
Pistorius, obsesionado con la seguridad, residente en una urbanización con guardias y cámaras, guardaba en su habitación un revólver, una metralleta, un bate de críquet y otro de beisbol, según descripción del periodista del portal Mail Online que le visitó en 2011.
No era la primera vez que Pistorius, cazador y practicante del tiro en las noches de insomnio, se desenvolvía en su hogar como si estuviera en plena guerra. “Nada como llegar a casa, escuchar la lavadora encendida, pensar que es un intruso y entrar en la cocina en modo de reconocimiento total para el combate”, tuiteó el 27 de noviembre.Los patrocinadores reaccionaron con espanto. Por las carreteras sudafricanas se pudo va grupos de operarios escalando para desmontar las vallas publicitarias con la imagen del atleta.
Al menos una televisión suspendió una campaña en la que él era el protagonista.
Así, su imperio económico, que le proporciona unos dos millones de dólares anuales, empezó a tambalearse. Nike le quitó el apoyo al igual que la marca francesa de perfumes Thierry Mugler Pistorius compareció y ante el Tribunal de Instancia de Pretoria y todas las ocasiones en que se le preguntó aseguró que la muerte de su novia fue accidental y que la amaba profundamente. El atleta lloró frente al juez más de una ocasión.
Pistorius, conocido como Blade Runner por correr con dos prótesis, entró en la historia del atletismo mundial en los Juegos Olímpicos de Londres 2012, al ser el primer campeón paralímpico en participar en las pruebas para atletas sin discapacidad.
El velocista llegó a las semifinales de su prueba favorita, los 400 metros planos.
Semanas más tarde ganó el oro en esa prueba en los Juegos Paralímpicos. Cuatro años antes, en Beijing 2008, Pistorius ganó tres medallas de oro: en los 100, 200 y 400 metros. Óscar Pistorius nació sin peronés y fue sometido a una operación para amputarlo por debajo de las rodillas a la edad de 11 meses. Pistorius aprendió a caminar con prótesis, y siempre quiso desde su infancia medirse con deportistas válidos. Se decidió por el atletismo a los 16 años, tras haber quedado lesionado en una rodilla jugando al rugby.
LA VÍCTIMA ERA MODELO Y ABOGADA
No era una estrella global como su novio, Oscar Pistorius, pero Reeva Steenkamp era una celebridad en Sudáfrica. De 30 años de edad y licenciada en Derecho, Steenkamp era una modelo con mucho éxito.
El año pasado su fotografía ilustró la primera plana de la revista internacional para hombres FHM y, hace poco, tomó parte en un reality show llamado Tropika Island of Treasure con otros seis famosos.
El primer episodio estaba previsto ser transmitido el sábado 16 de febrero por la televisión estatal SABC. La rubia sudafricana de ojos verde azulados nació en Ciudad del Cabo y creció en Port Elizabeth. Tras concluir los estudios de Derecho, firmó un contrato con la empresa de cosméticos Avon trasladando su residencia a Johannesburgo, hace seis años. La chica salía desde hacía menos de un año con Pistorius, cuya vida sentimental ha sido calificada ‘agitada’ por la prensa sudafricana.
“Era una estudiante amigable, diligente y motivada, muy popular y respetada”, dijo Greg Stokell, el director de su antiguo colegio en Pretoria.
“Ellos (la familia de la difunta) están destrozados por la pérdida de su hija”, añadió el docente, cuyo centro escolar ha enviado sus condolencias a la familia Steenkamp.
La relación entre el velocista y Steenkamp era reciente. La primera foto en que ambos aparecen juntos tiene fecha de noviembre, hace cuatro meses, y fue tomada en una fiesta.
Sin embargo, el final de su historia tendría un vuelco dramático.
Fg