Diversidad y violencia: rasgos de las familias
Las mexicanas siguen viviendo el mayor número de agresiones: entre 2002 y 2011, el INEGI contabilizó 144 matrimonios diarios de menores de 18 años, así como 31 denuncias penales diarias por delitos de violencia en las familias
CIUDAD DE MÉXICO, 5 de marzo.- Las familias, de acuerdo con la Declaración Universal de los Derechos Humanos (ONU 1948), constituyen “el elemento natural y esencial de la sociedad y tienen derecho a la protección de la propia sociedad y el Estado”.
En nuestro país las transformaciones tanto sociales como jurídicas han llevado a una profunda modificación de los arreglos y dinámicas al interior de las estructuras familiares, dando paso a nuevas modalidades y tipologías.
Por ejemplo, el hecho de que la unión entre personas del mismo sexo tenga reconocimiento pleno en el Distrito Federal, asunto respecto del cual la Suprema Corte de Justicia de la Nación ya ha analizado y determinado su constitucionalidad, debe llevar a una reconsideración en los tipos y alcances en los análisis y generación de datos e información respecto de las familias mexicanas.
¿Cuántas familias hay en México?
De acuerdo con el Censo de Población y Vivienda 2010, en México habría dos grandes tipologías de clasificación de los hogares: familiares y no familiares. Los primeros se subdividen en varias clases: a) nucleares, b) ampliados y c) compuestos.
En total, en México hay 28 millones 159 mil 373 hogares; de ellos 21 millones 243 mil 167 tienen como jefe del hogar, es decir, como principal aportante económico, a un hombre; y en seis millones 916 mil 206 casos la jefa del hogar es una mujer.
De estos hogares, 18 millones 73 mil 773 son hogares familiares nucleares (equivalentes a 64.18%), es decir, son aquellos en los que la estructura corresponde al modelo de “familia tradicional” compuesta por los padres y madres (o uno sólo de ellos) y los hijos. Entre estos hogares, 75% son jefaturados por hombres y 25% por mujeres.
De esos 18 millones de hogares nucleares, 12.72 millones son hogares biparentales, es decir, en los que están presentes de manera permanente la madre y el padre. De ellos, en 95% de los casos el jefe del hogar es un hombre y en sólo 5% es una mujer.
Por su parte, del total de los hogares familiares nucleares, dos millones 563 mil 993 son monoparentales, es decir, sólo está presente uno de los progenitores o tutores. En este caso, la infinita mayoría de las cabezas de los hogares son mujeres, es decir, dos millones 414 mil 105, lo que equivale a 86% del total.
Los hogares ampliados son aquellos en los que además del núcleo familiar, vive con ellos alguna otra persona con vínculos familiares directos con la jefa o jefe de la familia.
De éstos, el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI) contabilizó en el año 2010 un total de seis millones 765 mil 97. De ellos, dos de cada tres tienen como jefe a un hombre, y uno de cada tres es jefaturado por una mujer.
El INEGI define además la categoría de “hogares ampliados no clasificados en otra parte”, de los cuales contabilizó 1.38 millones en 2010; de ellos seis de cada diez tienen como jefe a un hombre.
Finalmente están los hogares compuestos, los cuales se caracterizan por estar integrados por un hogar familiar, más un miembro sin vínculo familiar con el jefe o jefa de la familia. De éstos el INEGI contabilizó 385 mil 163 casos en 2010, de los cuales tres de cada cuatro están jefaturados por hombres.
Altas y bajas: matrimonios y divorcios
No es exagerado decir que México tiene una de las dinámicas demográficas más intensas del mundo. Al ser la decimoprimera población planetaria más numerosa, es evidente que las transformaciones tanto estructurales como coyunturales exigen de una continua observación y análisis.
Desde esta perspectiva es pertinente destacar que de acuerdo con los registros administrativos del INEGI, en México se llevaron a cabo 6.53 millones de matrimonios entre los años 2001 y 2011, lo cual implica un promedio anual de 593 mil 868 casos.
En este ámbito hay una buena noticia; el número de matrimonios de mujeres menores de 15 años ha caído drásticamente, pasando de 466 casos en el año 2001, a 83 en el año
2011.
También ha disminuido el número de matrimonios de mujeres que tienen entre 15 y 19 años de edad, pasando de 82 mil 922 en el año 2001, a 52 mil 646 casos en el año 2011. Aun con esta reducción, esa cifra implica un promedio diario de 144 matrimonios de mujeres adolescentes.
En sentido contrario se muestra la tendencia de los divorcios en el país. En términos generales, las estadísticas muestran que entre 2001 y 2011 se incrementó en 60% el número de divorcios que se han llevado a cabo ante el registro civil.
En suma, son 813 mil 149 casos; y en promedio para la última década se trata de 75 mil 518 casos anuales, es decir, un promedio de 206 divorcios diarios en todo el país.
Estas cifras indican que en el año 2011, por cada seis matrimonio hubo un divorcio, cifra que contrasta con la que existía en el año 2001, en el que por cada 11 matrimonios se registraba un caso de divorcio.
La violencia: el gran flagelo
De acuerdo con los datos del INEGI, entre los años 2009 y 2011 se procesaron 33 mil 795 casos por denuncias ante el Ministerio Público por delitos vinculados a la violencia intrafamiliar. La cifra es alarmante pues implica un promedio de 31 averiguaciones previas diarias por delitos vinculados a los ámbitos del
hogar.
Entre los delitos denunciados, los más numerosos se encuentran en la categoría de “incumplir obligaciones de asistencia y convivencia familiar”, los cuales suman, en los tres años considerados, 14 mil 187 casos.
En orden de magnitud se encuentran los casos tipificados como de violencia intrafamiliar, los cuales suman, entre los años de 2009 a 2011, un total de 13 mil 3; esto es, un promedio de al menos un caso cada dos horas.
En el mismo nivel se encuentran los delitos de corrupción de menores e incapaces y el de abandono de familiares y sustracción de menores e incapaces; en los tres años considerados suman cada uno un total de mil 406, mil 375, y mil 358 casos, respectivamente.
En ambas categorías la magnitud de estos delitos implica al menos una denuncia al día.
El resto de los delitos considerados en este análisis se agrupan en las categorías de sustracción y tráfico de menores, estupro, abandonar y no asistir a menores de edad, adulterio, explotación sexual de menores e incapaces, matrimonios ilegales, violación al secreto personal o familiar; incesto y exposición de menores e incapaces.
METODOLOGÍA
La selección de los indicadores para elaborar esta investigación se apegó a los siguientes criterios: 1) provienen de fuentes oficiales o de organismos internacionales; 2) son datos con representatividad nacional; 3) son datos con rastreabilidad, con la misma metodología durante los últimos diez años.


