100 años del Ejército Mexicano: base de estabilidad de la nación

Surgido como respuesta al derrocamiento del presidente Madero, la institución cumple con la tarea de salvaguardar la soberanía y la paz

COMPARTIR 
19/02/2013 09:02 Andrés Becerril / Luis Pérez Courtade / Fotos. Presidencia

CIUDAD DE MÉXICO, 19 de febrero.- Un día después de que el general Victoriano Huerta derrocó al presidente Francisco I. Madero, el 19 de febrero de 1913, nació el Ejército Mexicano, calificado como base esencial en la estabilidad política del país y en los últimos años, pilar de la lucha en contra del narcotráfico.

El 22 de marzo de 1950, cuando el presidente de México era Miguel Alemán Valdez, se instituyó como día del Ejército Mexicano el 19 de febrero; aunque 18 años atrás, en 1932 se había instituido que el 27 de abril fuera el Día del Soldado (se escogió esta fecha para recordar la gesta heroica de Damián Carmona, durante el sitio de Querétaro en 1867). Hoy el Ejército Mexicano cumple 100 años de servir a la patria.

En sus inicios, el Ejército creado en 1913 participó en la lucha intestina por el poder político. Primero ante su antagonista, el Ejército Federal, con quien tenía una marcada diferencia; los integrantes del Ejército Constitucionalista eran más cercanos a la gente por haber emanado de la Revolución agraria de 1910.

El Ejército Mexicano actualmente está formado por fuerzas militares terrestres y aéreas. Su tarea constitucional es salvaguardar la soberanía del Estado mexicano y la paz nacionales. A partir de 1969 el Ejército tuvo entre sus responsabilidades auxiliar a la población civil en caso de desastres naturales, a través del Plan DN-III.

El 1 de enero de 1994 el Ejército Mexicano fue objeto de la única declaración de guerra formal, ésta emitida por el Ejército Zapatista de Liberación Nacional (EZLN); en tierras chiapanecas los efectivos del Ejército combatieron en contra de los guerrilleros. Aunque existe una tregua desde el 12 de enero de 1994, la declaratoria de guerra sigue vigente, pues en 19 años no se ha logrado firmar un acuerdo definitivo de paz.

En los últimos años el Ejército Mexicano fue incorporado a la lucha en contra del crimen organizado.

De acuerdo con estadísticas de la Secretaría de la Defensa Nacional (Sedena), del 1 de diciembre de 2006 al 30 de noviembre de 2012 capturó a 50 mil 834 personas relacionadas con el narcotráfico; decomisó 125 mil 554 armas; incautó 36 mil 365 kilos de coca; 10 millones 432 mil 686  kilos de mariguana y decomisó 50 mil 421 autos relacionados con el crimen organizado.

El Ejército Mexicano, como se conoce actualmente, fue creado a partir de que la XXII Legislatura de Congreso del estado de Coahuila emitiera el decreto 1421, a través del cual desconoció a Huerta como jefe del Poder Ejecutivo de la República y le concedió a Venustiano Carranza, entonces gobernador coahuilense facultades extraordinarias en la administración pública para armar fuerzas que coadyuvaran al sostenimiento del orden constitucional en la República. Hoy cumple 100 años.

En el mismo decreto, con el cual inicia la Revolución Constitucionalista, que culmina con la promulgación de la Constitución el 5 de febrero de 1917, el Congreso de Coahuila exhortó a los gobernadores de los otros estados del país y a los jefes de fuerzas federales, rurales y auxiliares de la Federación a que secundaran la actitud del gobierno del estado de Coahuila.

Para poder cumplir con la misión asignada por el Congreso coahuilense, Carranza tuvo que crear un ejército que enfrentara al Ejército Federal, al que después sustituyó.

De acuerdo con el acta del Congreso de Coahuila, que está en la Fundación Carso, los cimientos del nuevo ejército se establecieron con base en los objetivos políticos, hechos públicos 35 días después, el 26 de marzo de 1913 en la hacienda de Guadalupe, en Coahuila, y que es conocido como el Plan de Guadalupe.

El artículo cuarto de ese plan que formalizó la creación del Ejército Mexicano, señala: “Para la organización del ejército encargado de hacer cumplir nuestros propósitos, nombramos como primer jefe del ejército, que se denominará Constitucionalista, al ciudadano Venustiano Carranza, gobernador del Estado de Coahuila”.

Para la organización del Ejército Constitucionalista, Carranza emitió nombramientos y órdenes acordes para la integración del ejército con el que combatiría las fuerzas huertistas, destacando el decreto del día 4 de julio de 1913, en el cuartel general de Monclova, en el que se ordenó la creación de 7 Cuerpos de Ejército, denominándolos Cuerpo de Ejército.

Estos siete cuerpos se formaron con las fuerzas  de los estados de Noroeste: Sonora, Chihuahua, Durango, Sinaloa y Territorio de Baja California; del Noreste: Coahuila, Nuevo León y Tamaulipas; de Oriente: Puebla, Tlaxcala y Veracruz; de Occidente: Jalisco, Colima, Michoacán y Territorio de Tepic; del Centro: Zacatecas, Aguascalientes, San Luis Potosí, Guanajuato, Querétaro, Hidalgo y México; del Sur: Morelos, Guerrero y Oaxaca y del Sureste: Yucatán, Campeche, Tabasco y Chiapas.

De acuerdo con los historiadores de la época, la organización del Ejército Constitucionalista era necesaria para la aplicación de una estrategia acorde a los objetivos políticos del Plan de Guadalupe, que para emplearlo obligó a Carranza y a sus jefes militares enseñar a sus soldados las tácticas y técnicas de combate, el uso del armamento, material y equipo de guerra con el que se contó, de esto se encargaron el entonces teniente coronel Jacinto B. Treviño, jefe de Estado Mayor y el capitán primero Francisco L. Urquizo.

Ambos formularon una ordenanza para el Ejército Constitucionalista, la que fue la base de la disciplina y emitieron decretos por los cuales se admitía a los ex militares maderistas o federales siempre que se presentaran dentro de los 30 días siguientes a la fecha de publicación del Plan de Guadalupe.

En las filas del Ejército Constitucionalista había muy pocos militares de alta graduación, los cuales hicieron su carrera en el Ejército Federal. Pero entre ellos estaban Felipe Ángeles, Federico Cervantes, Jacinto B. Treviño y Vito Alessio Robles.

La historia de México cuenta que Carranza nunca quiso tener el grado de general, aunque en el Museo de la Revolución hay fotografías donde se ve a Carranza vestido con traje y bombín y cuando lucha por el poder vistió con un uniforme militar, aunque sin insignias. Carranza también se pronunció por la sustitución de los ejércitos populares por uno permanente y nacional.

En el proceso de unificación de las distintas fuerzas no estuvo ajena la agitación y la violencia, que reflejó las contradicciones de los grupos afectados. Así fue como los hombres que abrigaron los mismos ideales de Carranza y lo llevaron al poder, se vieron divididos.

Un ejemplo de esto ocurrió en la Convención de Aguascalientes, en octubre de 1914. Su propósito era tratar de evitar la escisión entre las facciones, decidir quién gobernaría el país y en qué forma, acordar la elaboración de un programa de gobierno, fue ante todo un intento de negociación política entre las facciones revolucionarias, una disputa por el poder.

Festejan con música un siglo de lealtad

El presidente Enrique Peña Nieto, acompañado por todos los integrantes de su gabinete, legal y ampliado, asistió anoche al Auditorio Nacional a un concierto de música de las Orquestas Sinfónica del Ejército y Fuerza Aérea y Filarmónica de la Armada de México, denominado 100 años de Lealtad Institucional.

Acompañado también de su esposa Angélica Rivera, el presidente Enrique Peña Nieto estuvo flanqueado de los secretarios de la Defensa Nacional y de Marina-Armada de México, general Salvador Cienfuegos y el almirante Vidal Francisco Soberón Sanz, respectivamente.

El concierto comenzó pasadas las 20:00 horas con la melodía titulada Juntos Somos la Gran Fuerza de México, dirigida por Darío Estrada Corona, director de la Orquesta Sinfónica del Ejército y Fuerza Aérea, música que fue acompañada con un video de las acciones que emprende el Ejército Mexicano.

Posteriormente, tocó el turno al teniente de corbeta Enrique Federico Tovar de Alva, de la Filarmónica de la Armada de México, dirigir la zarzuela La boda de Luis Alonso.

El concierto se llevó a cabo como parte de los festejos del Centenario del Ejército Mexicano.

Entre los invitados especiales destacan el cuerpo diplomático acreditado en México, intelectuales así como políticos de diferentes partidos.

Desde las 18:00 horas cientos de personas, con previa invitación, comenzaron a llegar a las escalinatas del Auditorio Nacional.

El repertorio lo conformaron 21 obras musicales, entre las que destacaron La vida en rosa, de la francesa Edith Piaf, esta pieza fue interpretada magistralmente por una soprano integrante de la Marina, Armada de México, entre otras obras.

Día del Estado Mayor

Antes, el presidente Peña Nieto conmemoró el Día del Estado Mayor Presidencial y develó una placa conmemorativa del 100 aniversario de que los capitanes Gustavo Garmendia Villafaña y Federico Montes Alanís, dieran muerte a miembros del 29 Batallón de Infantería, Teodoro Jiménez Riveroll y Pedro Izquierdo, quienes intentaban detener a Madero.

La placa conmemorativa de los 100 años de lealtad institucional del Estado Mayor Presidencial, permanecerá en la residencia oficial de Los Pinos.

Durante el evento en el que participaron el secretario de Gobernación, Miguel Ángel Osorio Chong, y el jefe del Estado Mayor Presidencial, general Roberto Francisco Miranda Moreno, el mandatario expresó “gratitud y reconocimiento a la diaria labor que realizan elementos de esta institución para salvaguardar la vida y proteger al titular del Ejecutivo, como a miembros de mi familia”.

En el evento, también se comprometió a seguir apoyando a dicha institución; “Yo quiero, en esta ocasión, dejar aquí comprometida la voluntad del gobierno de la República para seguir apoyando, respaldando la evolución que esta institución deberá tener hacia adelante” dijo.

Por su parte, el general Miranda Moreno conminó a los miembros del Estado Mayor presidencial a continuar su trabajo con honradez e integridad.

Comentarios

Lo que pasa en la red