América no flaquea

Miguel Gurwitz

El equipo de Coapa se acomoda o se exige, dependiendo del tamaño y las condiciones del rival. 10/03/2013 01:07

América no flaquea

América sigue dando muestras de solidez en todos los sentidos. Lo hizo ante Morelia, un cuadro que carece de identidad futbolística a pesar de ser un buen equipo, y es que a Monarcas les ha costado adquirir un sello que lo distinga, no sólo por el cambio (hasta hoy inexplicable) de Rubén Omar Romano, sino por la irregularidad por la que atraviesan sus futbolistas más importantes, de los cuales Jefferson Montero parece haber recibido una inyección de ánimo, ya que su futbol es en principio más alegre, además de que incrementó su cuota de efectividad y colaboración. De él depende gran parte del poderío ofensivo del equipo, y verlo en esta etapa de recuperación servirá para incrementar las posibilidades ofensivas del equipo. La noche del viernes dejó clara la situación de ambos conjuntos: el que visitó se mostró fuerte y solvente ofensivamente hablando; hablo en frecuencia de llegada, no tanto de efectividad, y aun así tuvo en sus manos la victoria no sólo por el penal, sino por la cantidad de jugadas de gol que le generó a Morelia. Por su parte, el local vive esta etapa de reencuentro personal, misma que no debería prolongarse demasiado. Cambió de sistema pero sigue siendo inconsistente y, con lo mostrado hasta hoy, sus posibilidades de brillar en liguilla en caso de alcanzarla, serán nulas. Necesita mejoras contundentes y rápidas.

América dejó escapar la victoria al mostrarse errático frente al marco, pero sigo insistiendo en que este equipo no da muestras de debilidad por ningún lado; incluso podría establecer que habiendo pasado diez jornadas, no ha habido una sola donde haya decepcionado.

Que se haya administrado es diferente y que diera la imagen de un equipo que se acomoda o se exige dependiendo del tamaño y las condiciones del rival.

La nota que deja cierta cuota de tristeza es la expulsión de Vilar, que ve frenado su récord de 187 juegos consecutivos; sin embargo, fiel a su historial, reconoce deportivamente que la tarjeta roja no deja espacio para la reclamación.

Redes sociales

Comparte tu opinión