Rendir
Julia Neumann
Definición: Entregar. 22/03/2013 00:30
Bandera blanca y brazos en alto; así me paro hoy frente a la vida, nunca desde esa derrota, que no es más que una construcción mental, sino desde la entrega, desde el dejar de remar contra corriente, desde la aceptación y el perdón y el agradecimiento. Por razones socioculturales nos enseñan desde que nacemos a acomodar no sólo nuestras ideas, sino hasta aquello que sentimos, para encajar y pertenecer a cierto grupo de personas. Nada tengo contra eso, no seríamos capaces de sobrevivir y constituirnos si no fuera por esos códigos y lenguajes. Soy hoy esa recopilación de datos y experiencias que compartido con todos esos maravillosos espejos que son nuestros semejantes, en todos y cada uno nos reflejamos, aunque en ocasiones la palabra semejante pareciera significar justamente lo contrario. Llevo ya tiempo intentando encontrar ese lugar del universo donde el discurso interno del otro resuene con el mío. Es posible vivir en un lugar cómodo, amable, seguro, pero aun así sentirte como en un país lejano. Puedes entenderte superficialmente con alguien, pero no comunicarte con alguien Esa es la intimidad, cuando dos seres se rinden uno frente al otro y se permiten descender hasta las más remotas profundidades del corazón. No es únicamente una utopía , es una certeza, como muchas otras, que de manera sorpresiva se manifiestan en este viaje del vivir. Sentirse extranjero durante cierto tiempo es una experiencia enriquecedora; esa es la forma en que nos nutrimos de lo que nos es ajeno. Pero si lo haces por un rato largo la sensación es el terrible desarraigo. Es ecología existencial, reciclaje, revaluamos para cambiar lo viejo por lo nuevo. Reorganizamos nuestros cajones y acomodamos prioridades; es el momento de dividir lo que verdaderamente es nuestro. Hace unos días, un hombre que no sabe que es sabio, me regaló esta metáfora que hoy deseo compartirte: las personas se dividen en ovejas y pastores. Las ovejas son todos esos seres que temen separarse del rebaño, que hacen lo que tienen que hacer, que dicen lo que deben decir, que creen lo que creen, porque alguno se los dijo. El pastor va por la vida solitario, intentando acelerar el paso y despertar de aquel letargo a esos lindos y esponjaditos cuadrúpedos. Todos hemos sido ovejas, yo he sido tanto blanca como negra, pero hoy siento unas profundas ganas de ser pastora. De caminar por un sendero auténtico, verdadero y luminoso. Y en esa ruta me iré topando con muchas otras ovejas y alguno que otro pastor. De eso se trata este juego, de jugar el nuestro, de intentar que el mundo sea un lugar mejor. Hoy busco... Hoy sé que encontraré. Es por eso que me rindo: para que la vida me muestre lo que sé que sé y que aún no entiendo, para regresar a ser la que siempre he sido, pero consciente, para vivir en el instante, para, como el tigre, sin voltear atrás, dar pasos firmes hacia adelante, para dejar ir lo que ya no es mío y morir en la raya luchando por lo importante. Me rindo ante el dolor y la duda, me rindo ante el sentido del humor, me rindo... Más que ante el miedo a la muerte, ante el miedo a vivir. Con bandera blanca y manos levantadas me encuentro hoy ante estas letras, me rindo ante ti lector y desde ésta, mi trinchera, te deseo un muy buen viaje.
