El humor británico
Judith MacGregor
La sátira tiene una larga y a veces no muy honrosa tradición en Reino Unido. Satirizamos todo lo que tiene relevancia. 11/02/2013 00:30
El pasado fue un año muy británico y en 2013 esperamos que el público mexicano siga permitiéndonos mostrarle otras facetas de Reino Unido. Esto con el propósito de que al afianzar la relación bilateral, ambas naciones nos conozcamos más a fondo y generemos una prosperidad sustentable en nuestras sociedades.
Este será un año muy creativo y ya hay adelantos a la vista. El British Council y The Anglo Mexican Foundation, encargados de promover la cultura y el idioma inglés cumplen 70 años de presencia en México. Además, celebraremos 100 años del natalicio de Benjamin Britten, uno de nuestros compositores más importantes y también en mayo se volverá a realizar, en Londres, el festival de cine MexFest, a partir del cual los británicos podrán apreciar lo mejor del cine contemporáneo mexicano. Finalmente, seguiremos promoviendo el teatro británico a través de las proyecciones del National Theatre de Londres en el Lunario del Auditorio Nacional, las cuales cumplirán cuatro temporadas en México.
Para cerrar la cuarta temporada se presentarán tres obras: Esta Casa, el 17 de junio; Gente, el 29 de abril y el día de mañana a las 20:00 hrs. se proyectará El Magistrado, del autor británico Arthur Wing Pinero. Estoy segura que si asisten a esta función no quedarán decepcionados, ya que esta obra no sólo es muy divertida, sino un muy buen ejemplo del humor británico a partir de la sátira.
La sátira tiene una larga y a veces no muy honrosa tradición en Reino Unido. Reírse de uno mismo es algo que los británicos gustamos de reclamar como algo muy nuestro. Satirizamos las noticias, el gobierno y, de hecho, todo lo que tiene relevancia para nosotros y nuestra sociedad. La sátira en la literatura británica se remonta probablemente a la edad media, pero fue definitivamente William Hogarth con sus caricaturas con moralejas advirtiendo sobre el peligro de los vicios, las que pavimentaron la concepción que tenemos hoy en día de este género literario.
Hogarth y otros escritores y artistas británicos identificaron en su obra la brecha que existe entre personas de diferentes estratos y antecedentes sociales. Al hacerlo se burlaban simultáneamente de las fantasías, la inmoralidad y los prejuicios de las clases altas, y de los vicios y la pereza de las clases trabadoras. La sátira sirvió (y sirve) para resaltar los asuntos importantes alrededor de nosotros, ya que su humor y sus matices sutiles tienen un objetivo aun más amplio. La sátira refleja nuestra vida a través de un espejo que distorsiona la realidad, de tal manera que nos hace observar lo que en verdad sucede.
No podemos negar que la sátira está siempre abierta a interpretaciones erróneas de otras culturas y nacionalidades. Lo anterior, sin embargo, es probablemente donde reside el encanto de la sátira británica. Yo llevo casi cuatro años en México y me puedo dar cuenta, que reírse de uno mismo, es algo que compartimos mucho con ustedes. Los mexicanos saben burlarse de la muerte, de la política y de la vida de una manera tan fina y perspicaz, que a través de ese humor, su sociedad logra autoevaluarse con profundidad y replantear sus objetivos.
Espero sus comenta-rios en londoneye@fco.gov.uk y síganme en Twitter@judithmacgregor.
