Coronel forjó alianzas en lucha por hegemonía
La Familia y Los Valencia forman parte de las asociaciones concretadas, según informes militares
Aurora Vega
El cártel de Sinaloa, organización delictiva a la que pertenecía Ignacio Coronel Villarreal, quien fue abatido ayer en Guadalajara por elementos del Ejército cuando abrió fuego contra soldados y trató de evitar su captura, ha logrado sumar a su estructura operativa a los grupos de Los Valencia, La Familia y, hasta hace unos meses, a una parte de Los Arellano Félix.
El contacto y acuerdos con esas organizaciones, también dedicadas al narcotráfico, los consiguió concretar, en parte, mediante contactos con el ya detenido Teodoro García Simental, El Teo.
Nacho Coronel Villarreal fue uno de los artífices de esas asociaciones para combatir a los grupos enemigos del cártel de Sinaloa, como Los Zetas y el de Juárez, de acuerdo con informes de la Secretaría de la Defensa Nacional (Sedena), cuyo contenido sustancial fue publicado porExcélsior en enero de este año.
El informe elaborado por la Sedena, etiquetado con las siglas S1 P1 y enviado con carácter confidencial a varias dependencias gubernamentales y a la Presidencia de la República, señala que se han dado esas "asociaciones de conveniencia".
El cártel de Sinaloa, encabezado por Joaquín Guzmán Loera, El Chapo, Ismael El Mayo Zambada García y Juan José Esparragoza Moreno El Azul, tiene a uno de los grandes bloques de capos en una sola organización.
La otra parte está integrada por la asociación de las organizaciones criminales de los Beltrán Leyva, los Carrillo Fuentes o cártel de Juárez, Los Zetas y la de los Arellano Félix o cártel de Tijuana.
El informe detalla que Coronel logró establecer pactos de conveniencia con La Familia y Los Valencia para el trasiego de droga sintética desde el sur de México hasta la frontera norte.
El Mayo Zambada, de acuerdo con el informe militar, llevó a cabo la negociación con Teodoro García Simental, El Teo, que representaba a una vertiente del cártel de Tijuana, para operar, también, desde el sur del país hasta la frontera con Estados Unidos.
El cártel de Sinaloa enfrenta una guerra contra la sociedad conformada por el de los Beltrán Leyva, Los Zetas y el de Juárez en los estados de Sinaloa, Coahuila, Chihuahua, Nuevo León yTamaulipas.
Sin embargo, la alianza con La Familia y el cártel de los Valencia permite a Guzmán Loera y sus socios operar del sur al centro de la República con el apoyo de los otros grupos, y para sus operaciones cuenta en esa zona con unos cuatro mil sicarios.
A través de informes militares publicados por este diario, se estableció en junio de este año que el cártel de Sinaloa y el de Juárez implementaban acciones de exterminio, para que sólo uno de ellos pudiera sobrevivir en esta guerra.
En ese informe se revela que la organización que dirige Joaquín Guzmán Loera había logrado la hegemonía en la frontera norte y en varios estados, de ahí la disputa encarnizada y la violencia con otros cárteles.
De alto impacto
De acuerdo con la Secretaría de la Defensa Nacional, la muerte de Ignacio Coronel Villarreal impactará de manera importante en la operatividad de trasiego de drogas sintéticas, así como en la captación de recursos económicos provenientes de esas operaciones y las relaciones que mantenía con otras organizaciones criminales.
Según fuentes militares, la muerte de Coronel, traerá reacomodos en el cártel de Sinaloa y afectaría las negociaciones que sostenía con organizaciones criminales.
Consideran que si bien la localización y muerte de Ignacio Coronel es importante porque afecta la operatividad del cártel de Sinaloa y sus ganancias económicas, se tendría que detener a los otros tres líderes para romper el poder de la organización.
Se precisa que su muerte provocará rompimientos, al tratar otros grupos criminales de ganar las zonas de influencia operadas por el socio de El Chapo.



